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domingo, 24 de mayo de 2015

ANULAR EL VOTO, UNA OPCIÓN (2a y última parte)


Alejandro Álvarez

En el texto anterior se exponía lo siguiente “…Otra medida sugerida es la de anular el voto como una forma de expresar la inconformidad con el desempeño de la clase política y de los partidos…”. Lógicamente que para quienes se sienten representados o satisfechos con el desempeño del sistema político y con los personajes que ahí actúan votarán por alguna de las propuestas. La anulación del voto se plantea como una posibilidad, entre otras, para aquellos que han decidido reprobar la calidad de los candidatos y las alternativas partidistas que se nos presentan.  La posibilidad de éxito de esta medida, si se quiere calificar de romántica o inefectiva, es poca si se considera que enfrenta una maquinaria que funciona con miles de millones de pesos de dinero público y una cantidad no sabida pero equiparable de dinero privado de origen ilícito. Con esa masa de dinero se han echado a andar millones de spots de radio y televisión, entrevistas, carteles, declaraciones de intelectuales, programas de análisis políticos, y un larguísimo etcétera en el sentido de votar por un partido o candidato. Cada quien valorará las razones de uno u otro lado. Las razones expuestas en este texto –y en el anterior- no aspiran a realizar proselitismo en torno a una agrupación “anulista” (que así califican a los partidarios de la anulación del voto) o de boicot electoral, por el contrario, en el marco de los recursos legales se intenta revisar si hay algo mejor que votar por el “menos peor”.
¿Qué caracteriza a estas elecciones? Las campañas nacionales de los partidos han prevalecido sobre sus campañas específicas estatales o municipales, salvo excepcionales casos. Ello ha impedido conocer incluso los nombres de todos los candidatos a diputados de los distritos, de los candidatos a gobernador y a las presidencias municipales de todos los partidos en la contienda. Recuérdese que son diez partidos nacionales y en nuestra entidad además existe un partido estatal. El referente principal entonces son esas campañas nacionales no sólo por su presencia en los medios de  comunicación masivos sino por su abundancia y repetición hasta el hastío. En ellas se insiste no sólo en recurrir a denigrar la capacidad de los rivales sino en prometer o postular medidas que no son facultad de un partido como “subir los salarios”, o en combatir la corrupción cuando ellos mismos han postulado a los corruptos enredados en escándalos interminables, o en tener la fórmula mágica de dar seguridad y justicia después de varios años de fracasar en ello o en continuar el acedo sistema de prebendas, dádivas y limosnas que afianzan el corporativismo y la incultura política. Los hay también que sacan el discurso mesiánico de ser los salvadores y la esperanza de México. Y los que simplemente piensan en hacerse ricos con una franquicia partidista que puedan sostener al menos unos pocos años.
A este panorama se le añade el aderezo de la desprestigiada –por ellos mismos- imagen de la autoridad electoral. He aquí el fragmento de una conversación telefónica capturada a Lorenzo Córdova, presidente del Instituto Nacional Electoral (INE): “No mames, cabrón. Es que desde las dramáticas reuniones con los padres de Ayotzinapa hasta esto, cabrón, que a ver, güey, había uno, no mames, no te voy a mentir, te lo voy a decir cómo hablaba ese cabrón. ‘Yo, jefe, gran nación chichimeca, vengo Guanajuato. Yo decir a ti, o diputados, para nosotros, oh, yo no permitir tus elecciones’. No mames, cabrón. Cuando te estoy diciendo esto, no sé si sea cierto que hable así, cabrón pero, no mames, vio mucho Llanero Solitario, con eso de Toro, cabrón, no mames, cabrón. Ya nada más le faltó decir ‘Yo, gran jefe Toro Sentado, líder de gran nación chichimeca’. No, no, no. Está de pánico, o acabamos muy divertidos o acabamos en el psiquiatra de aquí, cabrón. Pero bueno”. La patanería del director del INE, al que se le cataloga como “intelectual progresista”, no admite mayor demostración. Pero no acaba aquí el deterioro de la autoridad electoral. Hace tres semanas el INE otorgó registro como candidato a diputado federal a Marcelo Ebrard postulado por la franquicia llamada Movimiento Ciudadano para otorgarle fuero y evadir la acción de la justicia en su contra. El Tribunal Electoral negó el registro demostrando que el candidato había violado la ley electoral al ser postulado como precandidato de manera simultánea por el PRD y MC. La semana pasada el mismo Ebrard y su parapeto electoral insistieron en la postulación pero ahora como candidato suplente en una clara maniobra para intentar sacarle la vuelta a la legalidad. El INE le otorgó nuevamente el registro y el Tribunal Electoral nuevamente tuvo que intervenir para negárselo.
El terreno está preparado para hacer de las próximas elecciones un campo de batalla en tribunales electorales. Es previsible que los partidos se vayan en masa a solicitar el desconocimiento de los resultados que no les favorezcan y pretextos tendrán muchos. Entre ellos el deterioro de la propia autoridad electoral y de la propia ley. Además del evidente rebase de los montos de financiamiento, falta que será motivo muy recurrido de las próximas controversias, la Ley General de Delitos Electorales establece la penalización a quienes llamen a no votar por un candidato o partido así como a quienes llamen a boicotear las elecciones. Ambas transgresiones se han ejercido por grupos de ciudadanos sin ninguna consecuencia para ellos. En el sur del país, muy particularmente en Guerrero, se ha amenazado incluso con impedir de manera violenta la instalación de casillas electorales. En nuestra entidad otros ciudadanos abiertamente llaman a no votar por candidatos o partidos específicos. En ninguno de los casos ha intervenido la autoridad electoral siquiera para reconvenir a los transgresores.
La propuesta de anular el voto no está impedida por la ley, y se distingue de la abstención y del boicot en que éstas últimas se confunden con la apatía o desinterés por atender al proceso electoral y son un desacato claro a las instituciones. La anulación del voto exige asistir a la casilla y ejercer el derecho a expresar ahí en la propia boleta la inconformidad con los candidatos y partidos ahí estampados. Quien sienta que el proceso electoral en su conjunto y que alguno de los candidatos o partidos representa sus anhelos e intereses, allá él. Yo anularé mi voto.

miércoles, 20 de mayo de 2015

MEXICAN MOMENTS



Finales de los 70...

Llegaron nuevos huéspedes a la residencia de Mazatlán 67: una pareja  argentina. Como tantos otros conosureños, venían  huyendo de las dictaduras militares y sus crímenes de Estado, en calidad de asilados políticos.
Cuando por primera vez  los llevamos a comer a nuestra “cocina económica” favorita de la Condesa,  y empezamos a entrarle a la salsa mexicana y a los totopos, exprimir limones y manipular saleros y pimienteros, nos percatamos que nuestros nuevos amigos nos veían interrogantes y antojados.
Los invitamos a que le entraran al botaneo, y preguntaron cuánto costaba todo aquello.
Gratis, respondimos.
¿¡Gratis!?, exclamaron sorprendidos.
Sí, gratis.
Albricias. En su país de origen la situación era muy distinta. Primera lección de la proverbial hospitalidad mexicana; avalada por  republicanos españoles, sandinistas nicaragüenses, el núcleo guerrillero original de la revolución cubana.
No teníamos conciencia de esa costumbre nacional tan generosa.
Claro, las devastadoras crisis económicas-y políticas- estaban por llegar.
Fue en Europa, en España particularmente, donde me acabó de caer el veinte.
En las "austeras" mesas españolas todo costaba.
 Hasta el agua, casi al mismo precio de los mismos mililitros de vino.
El contraste con el  derroche o generosidad mexicanos despertó en mi, en el "sudaca",  una nostalgia  hasta entonces desconocida.
Sentimientos contradictorios.
Contraste brutal y paradójico.  Un país estigmatizado por su miseria dándose esos lujos.
En el pecado- el despilfarro de una élite corrupta- habíamos llevado la penitencia.
Sobre todo después del llamado de López Portillo a "administrar la abundancia", que derivó en la promesa presidencial pasada por lágrimas de "defender el peso como un perro".

Recuerdo estos pasajes mientras disfruto de unos tacos de pescado en una nueva palapa vecina. 
En la mesa tienes varios botes de sustancias picantes, un gran pomo de plástico con la infaltable crema, catsup, totopos, paquetes de galletas saladas, limones.
Pero la barra de las salas, ensaladas, chiles toreados y capeados, rellenos de queso, las rajas con crema, los granos de elote, el chile de árbol en aceite de oliva con ajonjolí,  está en el centro de la monumental palapa, esperándote.
Me sirvo en un plato grande ensalada  de col con pasas y piña, mi favorita; rajas con crema,  elote, dos chiles güeritos capeados, y  preparo los tacos derramando una cucharada de salsa de árbol color caoba sobre la blancura de la crema.
¿Y de tomar?
No se me antoja la cerveza, ni el clamato, nada de alcohol; ni mucho menos una soda, agua de jamaica o de horchata.
Pido un vaso de agua natural grande.
Le exprimo unos limones, y ya está.
Devoro la ensalada de col, las rajas, los chiles, y voy por más.
El tercer taco me cabe a medias.
Para capotear la enchilada con la salsa de árbol, pido otro vasote de agua y repito la operación con los cítricos.
Qué rica limonada, sin azúcar. Qué deliciosa, sana, y balanceada comilona.
Salvo los tres tacos, ¡todo gratis!!
( Y que conste que no soy uno de esos  seres  que de tan ahorrativos terminan por ahorrarse la vida misma. )
En pleno "atorón" económico .  En realidad una historia ya vieja en un país sin crecimiento económico desde hace tres décadas con su consecuente crecimiento de la cifra de pobres.
Paradójico  “mexican moment”, difícil de entender para los extranjeros,  que en mayor o menor medida, sigue dándose en  la mayoría de las cocinas “económicas” mexicanas, particularmente en el centro y el sur.
Un rasgo cultural del pueblo mexicano(“Donde comen dos, comen tres”) que no se ha visto traducido en políticas públicas para una verdadera cruzada contra el hambre. Austeridad arriba, generosidad, solidaridad con los de abajo.
Cocinas económicas para todos.






http://jornadabc.mx/opinion/20-05-2015/mexican-moments

lunes, 18 de mayo de 2015

ANULAR EL VOTO, UNA OPCIÓN


Alejandro Álvarez

La última reforma electoral –enésima que se procuran los partidos para su propia satisfacción- ha parido las más castrantes campañas de que se tenga memoria. Sólo las tonterías sin límite que obsequian los candidatos sacan al electorado, a veces, del marasmo generalizado para entrar en carcajadas efímeras.
El contexto de crisis económica, de violencia del crimen organizado y los escándalos derivados de conflicto de intereses debieran ser elementos que dieran a los candidatos recursos para proponer alternativas de solución a estos problemas con la correspondiente explicación de sus causas. Campañas explicativas y propositivas. Pero eso es pedirle peras al olmo. Desde las campañas nacionales hasta las locales privan los lugares comunes: promesas de dádivas sin fin (bonos, becas, pensiones, vales, útiles escolares, medicinas), autoelogios y, desde luego, lanzamiento masivo de culpas a los contrarios.
Un grupo de ciudadanos ha lanzado la iniciativa de que al menos los candidatos publiquen sus declaraciones patrimoniales, fiscales y de eventuales conflictos de interés, como requisito mínimo para considerar votar por ellos (www.candidatotransparente.mx). Esta medida, dicen, podría frenar la sed de enriquecimiento de quienes gobernarán o legislarán los próximos años. Los ciudadanos, sostiene este grupo, podrán inferir la decencia con la cual han llegado a reunir los bienes declarados pero también podrían hacer un comparativo al momento de concluir sus periodos de gobierno con los bienes con los cuales iniciaron su gestión. Al momento de escribir esta nota sólo doscientos treinta candidatos habían publicado sus declaraciones (las llaman tres de tres). Consideremos que están en disputa casi dos mil cargos públicos y que para cada uno de ellos hay un promedio de cinco candidatos; por tanto existen aproximadamente diez mil candidatos en campaña. Es decir sólo poco más del dos por ciento han considerado “conveniente” publicar las declaraciones referidas. Pese a la buena intención de la iniciativa de transparencia parece que el elector cuidadoso no podrá tener suficiente información para que esta medida sea un criterio a la hora de votar el próximo siete de julio. La medida, por otra parte, no es garantía de que el gobernante que haya hecho sus declaraciones no recurra al enriquecimiento ilícito, el desvío de fondos o haga mal uso de los dineros públicos.
Otra medida sugerida es la de anular el voto como una forma de expresar la inconformidad con el desempeño de la clase política y de los partidos. La corriente de opinión que insiste en esta forma de actuar ha manifestado en el pasado su petición de que se reduzca el número de legisladores (diputados y senadores), que se reduzca el financiamiento a los partidos y que se elimine el fuero para que todos los legisladores y gobernantes puedan ser sometidos a juicio ante la comisión de un ilícito. Curiosamente ninguna de estas iniciativas ha tenido eco en el congreso federal. Como tampoco ha prosperado la demanda de la reforma del corrupto sistema de justicia ni la prevalencia del estado de derecho en el país (que las leyes se cumplan). Partidos de distinto color han ido y venido ejerciendo el poder a nivel federal, estatal y municipal sin cambios visibles en los grandes rezagos nacionales. ¿Por qué confiar en que en esta ocasión alguno de ellos sí dará curso a lo que dice promover si todos han tenido la oportunidad y no lo han hecho? Los opositores a la anulación del voto dicen que de esta forma no se soluciona nada y que, por el contrario afecta a los partidos pequeños. Efectivamente, llegar a la casilla y anular la boleta electoral no resuelve un problema específico pero es un llamado de atención y reduce la legitimidad de quienes gobernarán. Es una forma de presión para aquellos políticos que conservan un resquicio de responsabilidad social –que los debe haber-. Por otra parte los partidos pequeños no han mostrado rasgos distintos de los grandes, por el contrario han sido sus aliados y cómplices en el ejercicio del poder tal y como lo conocemos. Tampoco es aplicable el dicho de que “de los males, el menor” sugiriendo que de entre todos los malos candidatos votemos por “el menos peor”. Nadie está obligado a elegir entre comer fruta podrida y fruta podridísima. Anular el voto es una posibilidad no sólo legal sino también legítima.

domingo, 10 de mayo de 2015

¿Y LA POLÍTICA CULTURAL? ¿Y NUESTRA UNIVERSIDAD PÚBLICA?


Dos temas que brillaron por su ausencia en el "debate" de ayer entre los cuatro candidatos a la gubernatura de BCS:

La política cultural y la UABCS convertida en botín político.

Se entiende que tres de ellos no hayan querido ni moverle.

EL ex rector DRUK, del PRD, fue quien le entregó la UABCS a Leonel Cota Montaño a cambio de un puesto en el gabinete  luego del triunfo de la "izquierda" el 99.

El mismo caminito siguió su relevo en rectoría, Jorge Vale, que tambien pasó de la UABCS a la Secretaría de Desarrollo del primo y sucesor de Cota en la gubernatura, Narciso Agúndez.

A partir de entonces y desde la campaña política de Cota, la imprenta universitaria empezó a imprimir propaganda política  dejando a un lado prioridades como  la revista universitaria: ¡53 números en 40 años!

Como parte del grupo "izquierdista" en el poder durante 12 años, Castro Cosío, de Morena, fue uno de los funcionarios públicos( secretario de Educación), seducido por el "espíritu hedonista"  y las francachelas de Vale, en las que participaban jóvenes estudiantes universitarios, sobre todo bellas jovencitas.

En tiempos de Vale, Rectoría tenía "oficinas" en los condominios con playa de La Concha, escenario de frecuentes escándalos de "alcoba", y los casos de hostigamiento sexual de funcionarios y maestros universitsrios a empleadas y alumnas se dispararon.

Cuando el ex perredista y ex priista, Marcos Covarrubias, llegó a la gubernatura a cuenta del PAN, hubo ciertas expectativas de que el gobierno estatal sacará las manos de la UABCS.
Y no por Covarrubias, compadre de Narciso Agúndez, sino por su secretario general de Gobierno, Carlos Mendoza Davis, abogado egresado de la UNAM, con estudios de posgrado en prestigiadas instituciones en el extranjero como la London School of Economics.

Pero no fue así. Las aspiraciones  de Mendoza, sus cálculos políticos, no le permitieron prescindir de la UABCS y su "caja chica".

¿Y Barroso? Ricardo, el Ricky, es el único de los candidatos egresado de la UABCS, y tenía muchos argumentos para emprender la defensa de la autonomía de nuestra UNIVERSIDAD PÚBLICA,  deslindarse del resto marcando un "NUEVO RUMBO", y exhibir aun más al ya muy ventaneado Carlitos.

Pero no lo hizo....

Dejó pasar la oportunidad de marcar agenda y posicionarse en un asunto de gran trascendencia social, de interés público, que un verdadero líder ya hubiera planteado como prioridad ante el electorado.

¿Que la "gente" no se interesa en esas "cosas"?  Claro, y si no se las explica su "líder", pues menos se interesará.

Desafortunadanente, para Barroso y su desdibujado equipo, el secuestro de la UABCS ... "NO ES TEMA".

PD. El caso de la UABCS no es nada excepcional. La conversión en botín político de las universidades públicas es conocida en México como la "Doctrina Padilla", en "honor" al rector de la Universidad de Guadalajara, y fundador de la FIL, según me informó poco antes de su muerte Federico Campbell.

jueves, 7 de mayo de 2015

ANTECEDENTES DE LA “GUERRA SUCIA”( De adictos, capos y moralinas)



La guerra electoral entre los actuales candidatos a la gubernatura del PRI, Ricardo Barroso Agramont, y del PAN, Carlos Mendoza Davis, data del 2012.
Hace tres años ambos disputaron la senaduría por mayoría relativa, y ganó Barroso con un amplio margen de 30 mil votos, cuando los sondeos lo ubicaban siete puntos por debajo del neo panista.
Un resultado seguramente influido por el debate previo, también capitalizado por el joven priista al acusar a Mendoza de haber realizado sospechosos movimientos financieros multimillonarios en los últimos años del infausto sexenio del "izquierdista" Narciso Agúndez Montaño, el “broker” mayor,  a quien por cierto Mendoza no enfrentó  como correspondía a una  oposición responsable.

Barroso exponía datos duros- inversiones de bienes raíces de CMD- documentados en reportajes del semanario Zeta.
A este duro golpe Mendoza respondió señalando a Barroso como un "adicto".
Destilando una moralina muy propia de las "buenas conciencias" panistas, y no de un tipo forjado en el hedonismo del juniorado tricolor donde el dinero y el alcohol suelen ser las “drogas legales” de uso corriente, aunque no  exclusivas.
Tampoco encaja esta estigmatización del adicto, que en todo caso sería un problema de salud pública, con la formación profesional  de Mendoza, abogado egresado de la UNAM con estudios de posgrado en universidades extranjeras como la de Rochester, y la London School of Economics.
La misma prestigiada institución en la que también estudió nada menos que Mick Jagger,  vocalista del legendario grupo de los Rolling Stones, éste sí un "adicto" de ligas mayores.
 Y ya ves, que tan productivo, creativo, y buen economista resultó.
( Mick es el cerebro financiero del  grupo).
De tan generosa aportación cultural al igual que otros míticos "adictos" como John, Paul, George y Ringo, The Beatles, y demás  protagonistas de la revuelta contracultural de los sesenta y setenta sin los cuales no se puede entender el mundo actual.
Como no se entiende sin la obra de infinidad de artistas, intelectuales, escritores,  científicos que convirtieron su “adicción” en un método de conocimiento, en una experiencia creativa.
El mismo cel inteligente, la misma tableta de última generación que utilizan estos  predicadores  puritanos, es creación de un “adicto”confeso, y de drogas duras:   Steve Jobs.
Pero no nos vayamos muy lejos: dentro de su propio primer círculo de amigos, de allegados, de colaboradores, Mendoza tiene a algunos “adictos” muy activos y nada arrepentidos, ante los cuales Barrroso sería un inocente aprendiz de brujo.

(Aunque  habría que considerar  otro tipo de adicciones como la del billete fácil y la comida chatarra-un gran problema nacional-, que acelera el proceso de la gordura mórbida que luego obliga a  costosas intervenciones quirúrgicas.)

¿De qué le sirvieron a Mendoza los altos estudios si nunca pudo abandonar la aldea mental?
Lástima de recursos cortesía del sistema priista, ahora “capitalizados” electoramente por el PAN, el partido anatema, que nació como contrapeso del corporativismo del partido de Estado en las tiempos de Lázaro Cárdenas.
Pero el  karma del panista hechizo , recargado de malas vibras(él inició la “guerra sucia”), lo alcanzó en el momento más inoportuno.
Y al “adicto” Barroso Agramont, un joven de 35 años, le cayó de a perlas una noticia publicada en septiembre del año pasado: un concuño de CMA, había sido aprehendido en San Diego, acusado de cruzar la frontera con un tráiler cargado con siete toneladas de mariguana.
 Un tipo de origen sinaloense que en La Paz es propietario de unos expendios de mariscos, uno de ellos ubicado en un local propiedad de un sobrino del candidato blanquizaul: Juan Alberto Valdivia Alvarado,candidato a diputado federal por el PRI, nieto del ex gobernador Alberto Alvarado Arámburo.
De aquí el sospechosismo propagandístico del PRI sobre los nexos de su ex correligionario  con el narco. Una respuesta que parte de indicios reales, aunque desde luego insuficientes para afirmar la culpabilidad del presunto implicado.
Al igual que la “adicción” de Barroso no es sinónimo de alienación mental  y estigma moral, como lo quiere presentar la inquisición demonizadora.
Pero así es esta “guerra sucia”, inédita en BCS, a la que se ha reducido el debate político.