EL ENCARGUITO



Acababa de aterrizar en La Paz procedente del DF, en un vuelo en el que también venía uno de sus colaboradores .

Mientras esperaban el equipaje, el gobernador se llevo intempestivamente la mano a la frente y exclamó:

"Chinga su.."

Y le dijo a su compañero de vuelo y subalterno, que tenia que regresarse en el próximo vuelo a Mexico; que no se preocupara por nada.
Giraría instrucciones  para  la compra inmediata del boleto y demás gastos.

Sorprendido, el colaborador le preguntó por el motivo de la emergencia.

El asunto era que al mandatario se le había olvidado comprar un encarguito de uno de sus hijos, el Carlitos.

La última versión de un Batman robótico que incluso volaba, movía los ojos y los labios, emitía una especie de chillido e incluso luces intermitententes de máscara, capa  y manos.

-Te lo voy agradecer, mi amigo-le dijo don Ángel-. Si no va a estar chingue y chingue. No se le va olvidar y no me lo va a perdonar. Es más Davis que Mendoza..

Algo debe haber aprendido el niño Carlitos Mendoza Davis del Hombre Murciélago y sus triunfos contra el Guasón y El Pingüino, pues ya como gobernador logró revertir los disparados índices de violencia en el estado.

De quien al parecer no aprendió gran cosa, fue de Bruno Díaz, el periodista.
Un reportero honesto que jamás hubiera aceptado ser parte de la servidumbre mediática de su gobierno.


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