sábado, 16 de mayo de 2009

TELENOVELAS, POPULISMO E INTELECTUALES...DE LABERINTO.


Archivo hache

Sé que está de moda amar al pueblo. Sé que no hay nada más chido que un intelectual alivianado. Pero a mí las telenovelas me parecen idiotas.

2009-05-16•Artes


Foto: Especial La semana pasada Laberinto creó un documento fascinante: qué piensan algunos de los mejores escritores mexicanos sobre las telenovelas. Me encantó.

Pero la defensa particular de Enrique Serna me parece atroz.

Sé que está de moda amar al pueblo. Sé que no hay nada más chido que un intelectual alivianado. Pero a mí las telenovelas me parecen idiotas.

Cuando Serna dice que “Sin el alivio de la catarsis la vida sería insoportable para millones de seres, incluyendo a los intelectuales más analíticos y abstraídos” suena cool. Pero esa catarsis sólo es necesaria cuando hay represión.

Si un varón no expresa lo que siente, sí, cada cierto tiempo tendrá que emborracharse o encabronarse para sacar lo guardado. Pero si no reprime, no hay pa’qué tanto pancho.

Al grano: las telenovelas tienen mucho que ver con una imagen deteriorada de la mujer, Cristo y el displacer. Apuesto un millón a que si una persona tuvo una madre autorrealizada, coge rico y ya logró superar el catolicismo, las telenovelas le parecerán pubertas. De lo contrario, le serán entrañables.

Muchos intelectuales hoy tienen miedo de ser juzgados mal pedo. Pero de seguirle dando por su lado al Respetable, pronto tendrán que reivindicar las virtudes catárticas y hasta metafísicas de la incomprendida misa católica.

No hay “afectos primarios” como dice Serna. Los afectos se producen en lo social y se internalizan psicológicamente, pero afectos primarios, “naturalitos” no hay. Naturalizados, sí. Y ésos son los que re-iteran las telenovelas.

Sé que mis opiniones son odiosas. Sé también que vivimos en un país donde resulta chévere decir que las telenovelas después de todo son bien bonitas. Pero de mi parte, prefiero los tomatazos y detesto, como tal, al pueblo, incluso más que a los gobernantes. Oh Lector, no te voy a pedir perdón. Si quieres sentirte apoyado o identificado, escucha
música pop.

Una corrección: “catarsis” no significa “sacar sentimientos”. La catarsis es un método para transformar emociones comunes en emociones más densas. Así que cuando alguien dice que las telenovelas son catárticas dice algo falso. La catarsis es un método para producir emociones nuevas. Las telenovelas se tratan de repetir emociones caducas.

Precisamente en defensa de las emociones, del orgasmo y la energía, hay que rebasar a las telenovelas, que no se tratan de emociones sino de caricaturas y de “liberar” lo que lleva muchito apretujado.

Las telenovelas abogan por valores morales del pasado. No entiendo cómo alguien de este siglo puede defenderlas. Las telenovelas le tienen miedo a todo, ¡incluso a las ideas! Préndase la televisión y véanse las actuales telenovelas: son estúpidas, machistas, degradantes y cursis. En síntesis: se parecen a México.

Verónica Castro can kiss my ass.

Heriberto Yépez
heribertoyepez@gmail.com

SÍNDROME DE MEMORIA SÚBITA SELECTIVA...De MILENIO DIARIO


Acentos
Diego Petersen Farah

2009-05-16•Al Frente

La amnesia selectiva es una enfermedad muy común entre la clase política mexicana; no se acuerdan de nada de lo que pasó en su sexenio, no recuerdan nombres, detalles, cifras, nada. Pero la memoria súbita es una enfermedad que no habíamos visto y que es digna de análisis por el Centro de Control de Enfermedades, pues una epidemia de esta enfermedad podría ser una catástrofe política.

¿Qué le pasó a don Miguel de la Madrid que de repente se acordó de tanta cosa bonita? O de veras está tan mal que confundió la entrevista con Carmen Aristegui con la aduana del infierno y prefirió confesar, selectivamente, todo de lo que se acordaba, o de plano el señor se quiso pasar de vivo en el lecho de muerte porque la enfermedad de memoria de don Miguel de la Madrid es absolutamente extraña: sólo se acuerda de lo que hicieron otros, no de lo que pasó en su sexenio ni de lo que pasó en el de López Portillo. En el caso de Carlos Salinas, don Miguel tiene una estimación, seguramente muy cercana, de lo que el señor y su familia se robaron de la partida secreta. Es una estimación porque el señor vio los toros desde la barrera, de primera fila, pero barrera al fin. En el caso de López Portillo, don Miguel nos podría dar la cifra hasta con pesos y centavos, pues resulta que él era secretario de Programación y Presupuesto (a menos de que ya no se acuerde) y en el sexenio de Miguel de la Madrid ni se diga, ahí sí no hay mejor fuente que él mismo para que nos diga si se llevó o no algo de la partida secreta.

Que De la Madrid diga que se arrepiente de haber nombrado a Carlos Salinas de Gortari eso si no es noticia. Lo realmente extraño del asunto es que no lo hubiera dicho antes. Todos los presidentes que tuvieron “la oportunidad” de nombrar a su sucesor se arrepintieron. Díaz Ordaz se quejó de la ingratitud de Echeverría; Echeverría de la de López Portillo; Salinas de la de Zedillo. Desde que Calles designó a Lázaro Cárdenas y éste lo mandó al exilio nadie le ha atinado, porque la designación del sucesor era un regalo envenenado.

El dedazo era uno de los fenómenos más apasionantes y perversos del sistema político del partidazo. En el fondo el privilegio consistía en escoger quién de entre tus colaboradores te gustaba para que te acribillara políticamente. Al que escogieran los iba a traicionar, pues en la naturaleza del poder no hay forma de que éste sea compartido (Fox llegó a creer que él ejercía el poder compartido con la pareja presidencial, pero en realidad era Marta quien ejercía el poder y él sólo administraba la Presidencia). En un sistema de poder absoluto sólo el dedazo podía asegurar la estabilidad del sistema. El único que tenía poder para designar al presidente era el propio presidente, pero el acto de designación era también un acto de transferencia. Se requería todo el poder concentrado para dar el dedazo, pero el acto mismo aniquilaba el poder.

La sinceridad senil de Miguel de la Madrid es de agradecerse. Nadie va a ir a la cárcel por las declaraciones de don Miguel (quizá los hijos lo manden a un manicomio para que ya no les mueva las aguas, pero no pasa de ahí). Tampoco se va a caer la bolsa ni va a temblar en el DF como cuando venía Salinas ni nada por el estilo. Ni siquiera le va a bajar sustancialmente los votos al PRI, pues los votantes de este partido en su mayoría saben perfectamente que eso sucedía y en su visión consideran que es mejor la corrupción eficiente de los priista que la corrupción hipócrita e ineficiente de los panistas, o la corrupción con ligas y en efectivo de los perredistas.

Para lo que sí sirve el Síndrome de Memoria Súbita Selectiva que le atacó a don Miguel es para hacer arqueología del poder. Gracias a estos arranques de honestidad y arrepentimiento podemos saber cómo operaba realmente el sistema y cuáles eran los mecanismos con los que se movía. Todos sabíamos, de alguna manera u otra, que Salinas se había despachado un cacho de la partida secreta, lo que no sabíamos era si sólo la había dado un pellizco o se la había cenado completa; todos sabíamos que Enrique y Raúl eran los principales factores de corrupción (nunca los únicos) en el gobierno de Carlos Salinas, pero no sabíamos con ese grado de detalle; sabíamos que hay empresarios en este país que se prestan a cualquier cosa (y luego van por la vida pregonando una supuesta superioridad moral de la clase empresarial), pero no teníamos la confirmación desde dentro del sistema de cómo operan las alianzas para la corrupción.

Hay que agradecerle, pues, a don Miguel su arranque de sinceridad. Está claro que el país no aguantaría una epidemia de este extraño síndrome de memoria súbita, sería un desastre del que no nos salva ni la OMS, pero unos dos o tres contagios no nos vendrían mal para darle sabor a unas elecciones muy aburridas e influenzadas, y para saber un poco más cómo es que nos han venido trasquilando a lo largo de los años. Ahora sí que nomás por el puro placer (masoquista) de saber.

diego.petersen@milenio.com

viernes, 15 de mayo de 2009

JORGE CASTAÑEDA:PINCHE AHUMADA...De REFORMA

REFORMA 14 mayo 2009


El libro de Carlos Ahumada desató un frenesí de ventas y una cierta histeria en la comentocracia. Es su primera virtud. Hay otras. Pero antes de subrayarlas es útil aclarar paradas, para no caer en las descalificaciones o maniobras en las que otros han sucumbido.

Primero, la autoridad moral o falta de ella del autor es indiferente en cuanto al juicio que se pueda hacer a la veracidad del texto, a menos que exista un vínculo directo entre una cosa y la otra. No sé si Ahumada es o no todo lo que dicen que es. No me importa. Sí me interesa saber si lo que dice sobre el Peje, Salinas, Fox, Diego, el GDF o los cubanos es cierto o no. Si alguien puede demostrar que por ser corrupto, gangsteril y cínico, lo que afirma a propósito de violaciones a sus derechos humanos en el reclusorio del GDF es falso, bienvenido. Pero hasta ahora en lo poco que he leído al respecto no lo parece.

Segundo, no entiendo cómo se puede dar por buena la mitad del libro de Ahumada que favorece la tesis del complot y descartar lo que dice sobre la corrupción en el GDF, la tortura a la que fue sometido en Cuba, las maniobras de AMLO para eliminar políticamente a los Cárdenas, a Rosario Robles, etcétera. Se sabe que muchos autores, sobre todo los que escriben memorias, suelen incluir destellos de verdad, o incluso auténticas joyas verídicas, para darle certeza aparente a inventos, falsedades u omisiones que pueden coexistir en un mismo texto. Pero de ahí a creer que todo lo que dice a favor del Peje es cierto y que todo lo que dice en contra del Peje es falso; o que todo lo que dice contra Salinas, Diego o Fox es cierto, me parece un salto descomunal. O todos coludos o todos rabones.

Ahora bien, hay tres tesis en el libro dignas de resaltar, que pueden ser un aporte a la política en México. La primera es la del complot. Como lo hemos afirmado muchos, siempre he pensado que efectivamente hubo una convergencia de intereses y de acciones para impedir la llegada de López Obrador a la Presidencia. Y Ahumada lo único que hace es aportar más elementos a los que ya muchos hemos proporcionado. Lo que no hace Ahumada, porque no quiso o porque no puede, es repetir la tesis que también escribimos nosotros, la legalidad de esa convergencia, acciones e intereses. Hasta la fecha ninguna autoridad judicial, penal, electoral, civil o administrativa ha puesto en entredicho la legalidad de los procesos a los que recurrieron Fox, Salinas y otros.

Mientras ninguna autoridad, a diferencia de quienes opinamos, considera que exista esa ilegalidad, y lo único que hubo fue coacción de intereses negativos contra el Peje. Habría que preguntarse por qué. El segundo aporte es la descripción que nos entrega Ahumada de la enorme corrupción de la política mexicana en todos sus componentes principales, PRI, PAN, PRD. Más PRD que PRI y PAN, es cierto, porque con estos güeyes le tocó arar. Si hubiera sido contratista en estados como Jalisco, Baja California o Guanajuato, es muy probable que las historias que contara fueran muy parecidas a las que cuenta a propósito del GDF. No hay quien se salve de esta descripción, e insisto, no tengo ningún motivo para poner en entredicho si acepto las demás verdades. Y por último, la narración que hace Ahumada, a pesar del carácter en ocasiones patético de su incomprensión e ingenuidad, y de su carácter reiterativo, y lagrimoso de los abusos, golpes, tortura, vejaciones a los que fue sujeto en la cárcel en Cuba y en México es absolutamente escalofriante. O Ahumada fue, como ha dicho Ciro Gómez Leyva, un preso político en La Habana y en el Reclusorio Norte. Fue tratado más o menos igual por Fidel Castro que por el Peje y Alejandro Encinas; ciertamente Ahumada dice que le fue peor en manos de los cubanos, pero lo que sucedió en la Ciudad de México es para horrorizar a cualquiera, e imaginarnos lo que hubiera sido del país si hubiera llegado el Peje a la Presidencia.

CON MI HERMANO JOSÉ...

GUERRERO NEGRO.-DEBIDO A LA TEMPORAL suspensión de actividades impuesta por la emergencia viral, tuve unos cuantos, precarios días, para remontar la brecha transpeninsular, desde Ensenada a La Paz, con el propósito de estar con mi hermano José , quien se encuentra delicado de salud.
Es muy difícil ver a un hombre, a un ser tan entrañablemente amado como José, tan fuerte y vital, debilitado físicamente por la enfermedad; pero también, paradójicamente reconfortante verlo resistir con ese temple, esa lucidez y entereza moral con la que siempre ha enfrentando las aventuras y desventuras de la vida.
Desde su lecho de enfermo, con su mirada cansada pero limpia, purificada por la traumática experiencia hospitalaria, José nos vuelve a dar otra lección de VIDA. Aunque le llevo casi diez años, José ha sido para mi una especie de HERMANO MAYOR, siempre dispuesto al DIÁLOGO Y con una GENEROSIDAD Y HONESTIDAD A TODA PRUEBA.
Y cuando digo DIÁLOGO, no me refiero a ese simulacro de comunicación que se reduce a comentarios sobre el estado del tiempo , la salud y superficialidades del entorno real y mediático en el que se consumen tantas existencias.
NO, afortunadamente JOSÉ siempre ha sabido para qué sirve el lenguaje cuando se trata de revelarnos ante nosotros mismos, de argumentar y rebatir; sin sacarle la vuelta a los temas más sensibles, desde las íntimas tristezas reaccionarias hasta los referentes a la circunstancia social.
Y cuando digo GENEROSIDAD Y HONESTIDAD, hablo de JOSÉ, MI HERMANO MAYOR, siempre pendiente de su hermanito Mundo: en su aciertos para ser el primero en abrazarlo jubiloso, pero también en sus DESACIERTOS , para reprenderlo amorosamente y CUBRIRLO EN SUS FALTAS…Y AUSENCIAS.
De esto podrían hablar con toda autoridad mis CUATRO HIJOS: EDMUNDO, ALAIN, LIZA Y JUAN PABLO, para quien JOSÉ ha sido más que un tío, UN PADRE…y DEBO INCLUIR TAMBIÉN A MI NIETA NATALIA, quien acaba de cumplir seis años, Y YA TIENE PLENA CONCIENCIA DEL AMOR ENCARNADO EN LA FIGURA DE JOSÉ.
TODAS ESTAS CUALIDADES DE MI HERMANO, trascienden desde luego el medio familiar, como lo pueden constatar quienes han trabajado al lado del BIOLOGO MARINO(consumado buzo y espléndido compañero de juerga y anfitrión) en una dependencia federal. NUNCA, ni en sus momentos más difíciles como funcionario público, José ha acudido , como suele suceder, al “hermano periodista” para “golpear” al “enemigo”.
NI YO ME ATREVERÍA JAMÁS A PROPONÉRSELO, pues aparte de que ambos somos alérgicos a esa clase artimañas, NO HAY NECESIDAD en estos casos de integridad personal y profesional QUE SE DEFIENDEN SOLOS.
Desde aquí, desde Guerrero Negro, punto neurálgico de tu ruta por la Pacífico Norte, donde algunas veces nos encontramos en mis idas y vueltas transpeninsulares, te mando hermanito, todo mi amor antes de partir al llamado del trabajo literario allá en el norte. Voy con los zapatos que me reglaste bien puestos, con los que muy pronto regresaré a tu lado para seguir platicando como siempre… Por lo pronto, me voy saboreando tus palabras, calientitas, que cuentan el esfuerzo del buzo que a puro pulmón se lanza hasta alcanzar el fondo donde brilla la perla prometida.

lunes, 11 de mayo de 2009

HERIBERTO YÉPEZ: BAUDRILLARD, PORKY PIG Y EL VIRUS VIRTUAL...De LABERINTO, SUPLEMENTO CULTURAL DE MILENIO DIARIO.


Archivo hache
Baudrillard, Porky Pig y el virus virtual

Baudrillard nos recordaría que este virus incluye la dispersión de discursos, amok sanitario, conspiracionitis y terror mediático. “Agresión total”.

2009-05-09•Artes


Foto: Especial Lo sucedido desde la eclosión de la influenza porcina en México y su globalización fue predicho por Jean Baudrillard.

Todo evento que se identifique y se le siga revela ser un virus letal. Todo es viral.

Lo proliferado deviene inverosímil, irreal. La “bomba informática” de la que habló Virilio.

Dijo Baudrillard en La transparencia del mal (1990):

“Esta sociedad ya sólo produce acontecimientos inseguros, cuya elucidación es improbable (…) Se produce como un artefacto virtual (…) Nadie controla las reacciones en cadena (…) Se trata (…) de un accidente de la simulación (…) Todo el sistema es globalmente terrorista”.

Baudrillard nos recordaría que este virus incluye la dispersión de discursos, amok sanitario, conspiracionitis y terror mediático. “Agresión total”.

Al fondo está nuestro odio al cuerpo: “El niño-burbuja es la prefiguración del futuro, de la asepsia moral, del exorcismo total de los gérmenes (…) No es absurdo suponer que el exterminio del hombre comienza con el exterminio de sus gérmenes (…) Cuando todo haya sido expurgado y haya sido eliminada toda la contaminación social y bacilar, sólo quedará el virus de la tristeza en un universo de una limpieza y una sofisticación mortales”.

La influenza porcina —cuyo nombre ya desinfectado es “H1N1”— es síntoma de “un espacio superprotegido” —la aldea global— en que “el cuerpo pierde todas sus defensas” y, por ende, busca la protección espectacular. La propagación es efecto directo de escamotear nuestras condiciones reales de vida y nuestro odio al cuerpo.

“La virulencia se apodera de un cuerpo, de una red o de un sistema cuando expulsa todos sus elementos negativos y se resuelve en una combinatoria de elementos simples (…) Virtual y viral marchan emparejados”.

La influenza porcina es la industria global del cerdo capitalista hipócrita. Se crían cerdos en condiciones de patología que, a la vez, se ocultan para hacerle pasar como una industria limpia y segura.

Este accidente —¡oh Veracruz!— se alía, por un lado, con ciudades desordenadas (más que ciudades, metástasis) y, por otro, con las telépolis (urbes reality) y su miedo al contagio de virus virtuales: el virus del otro (migrante o contaminado).

No es coincidencia que surja hoy un virus que nos aconseja evitar todo contacto. Y cuyo refugio son los medios. El miedo es el mensaje. Y la comunicación: “¡incomuniCAOS!”

Estamos produciendo casos y caos de asco al otro (el prójimo y el animal) y aislamientos insalubres para ese otro aborrecible.

Este virus está hecho de los rasgos de un decapitalismo tan puerco como lavado: Capitalismo Porky Pig.

Preparaos, ¡oink!, para una despedida Looney Tunes.

Primero vendrá la clonación del sin-sentido (Th-th-th-th-th…), luego el happy ending (That’s all, folks!). Pero no cualquier desenlace sino un final folclórico: ¡rating total!

Heriberto Yépez
www.hyepez.blogspot.com

LA JORNADA: OEA CONDENA REPRESIÓN PERIODÍSTICA DE NARCISO AGÚNDEZ...

México SA, 9 DE MAYO 2009

Carlos Fernández-Vega

…De la libertad de expresión y el no pago para que me peguen: “al presentar su informe anual 2008, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, condenó que la revista La Tijereta, que dirige el periodista Tulio Ortiz Uribe, sea sometida ‘a medidas de discriminación’ por el gobierno del estado de Baja California Sur, encabezado por Narciso Agúndez, ‘a causa de su línea editorial crítica de la administración pública’. El organismo, con sede en Washington DC, recordó que uno de los enunciados de su Declaración de Principios subraya que la asignación arbitraria y discriminatoria de publicidad oficial ‘con el objetivo de presionar y castigar, o premiar y privilegiar, a los comunicadores sociales en función de sus líneas informativas, atenta contra la libertad de expresión y debe ser prohibida por ley’, y agrega que ‘los gobiernos y los órganos públicos nunca deben abusar de su custodia de las finanzas públicas para tratar de influir en el contenido de la información de los medios de prensa; el anuncio de publicidad debe basarse en razones de mercado’”…

INFLUENZA: NÚMEROS Y ESCEPTICISMO...

El asalto a la razón
Carlos Marín

2009-05-11•Al Frente

La reanudación de actividades habituales ocurre, precisamente, cuando están aumentando los indicios de que, lejos de alejarse la amenaza de la influenza ex porcina, la pandemia cunde.

El sábado ya eran 48 los fallecidos en México por esta causa, dos cuando se suponía que todo mundo (a partir de la alerta sanitaria del 23 de abril) estaba enterado de las previsiones que debían tomarse y de la suficiencia y eficacia de los medicamentos. Una tuvo lugar en San Luis Potosí el 3 de mayo, y la otra en el Distrito Federal (donde se da la mayor cantidad de víctimas: 35), tres días después.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el virus continúa expandiéndose: ayer tenía confirmados cuatro mil 379 casos en 29 países, con Estados Unidos a la cabeza (dos mil 532, más de 900 arriba de México).

No sorprende, por lo mismo, que en ocho de las 32 entidades nacionales (Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, San Luis Potosí y Zacatecas) las autoridades estatales hayan pospuesto hasta el 18 de mayo el retorno a clases.

Lo que sí llama la atención es que el secretario federal de Educación, Alonso Lujambio, aborde así el regreso a clases:

“Un puñado de estados, muy pocos, son los que están decidiendo a la hora de la situación local específica, es decir, ampliar unos cuantos días más la suspensión de clases, pero no creo que haya mayor problema; es una ampliación muy breve, que no va a significar un retraso sistemático ni significativo”.

El “problema” de calendario y aprovechamiento escolar, sin embargo, es lo que menos importa frente al riesgo de contagio en una población aproximada de 33 millones 848 mil 301 millones de niños y jóvenes, muchos de éstos educándose en planteles que suelen carecer de instalaciones elementales confiables de salubridad colectiva.

Con agobiante precisión, lo de que éramos muchos y parió la abuela se ajusta a lo que están viviendo amplias capas de la sociedad mexicana: a la recesión derivada de la crisis financiera mundial se sumó la nueva epidemia, en un país árido, o semidesértico, en más de 70 por ciento del territorio.

Los estados del centro parecen ideal foco de expansión, mientras las presas y pozos que surten a los valles de México y Toluca agotan sus reservas porque no llueve, y la Comisión Nacional del Agua, que tenía previstos cortes para ahorrar, tuvo que postergarlos para que mucha gente pueda, al menos, lavarse las manos.

En la capital, por citar un ejemplo, a unas 200 escuelas de Iztapalapa no llega el agua.

Pero, si la Secretaría de Educación Pública reconoce que en todo el país hay unas 26 mil escuelas que carecen del servicio de agua y en 23 mil no hay sanitarios, es de temerse que los casos aumenten de manera, ahora sí, desorbitada.

Ante este panorama, qué patéticos resultan quienes, alienados a una dudosa “izquierda”, vienen promoviendo la criminal idea de que la epidemia es una vacilada y de que no deben atenderse los llamados al aseo personal y tapadura de boca.

cmarin@milenio.com

TIRITAS & TIRITOS

  @Y le hicieron trizas su "algoritmo". Una marea de batas blancas invadió  las calles de 24 ciudades mexicanas para visibilizar u...