miércoles, 4 de enero de 2012

Los escritores mexicanos, desinteresados en la autopublicación digital

Los escritores mexicanos, desinteresados en la autopublicación digital

Pronunciamiento de intelectuales argentinos..

PLATAFORMA PARA LA RECUPERACIÓN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO
 
Escapar al efecto impositivo de un discurso hegemónico no es una tarea fácil. Pero es necesario y posible generar una voz colectiva que enuncie este problema y lo transforme en acto de demanda. Si algo nos define como intelectuales es pensar sobre el mundo y la sociedad en la que vivimos, poner en cuestión los problemas que nos plantea, promover el debate de ideas, intentar leer más allá de la letra manifiesta y visibilizar lo oculto, tratar de salir de la mera apariencia de los efectos para bucear en las causas que los determinan. En síntesis, sostener nuestra capacidad y conciencia crítica y manifestarla, romper el silencio, como paso imprescindible hacia un accionar colectivo y transformador.
No encontramos este ánimo en algunos trabajadores del campo de la cultura, a quienes hemos respetado y queremos seguir respetando, pero que al colocarse como voceros del gobierno han producido una metamorfosis en relación con su historia y su postura crítica.
Nos encontramos ante verdaderos escándalos de diferente naturaleza y calidad, que tienen como denominador común la impunidad en relación con las responsabilidades de quienes nos gobiernan. Y de manera paralela, asistimos a la construcción de un relato oficial, que por vía de la negación, ocultamiento o manipulación de los hechos, pretende investir de gesta épica el actual estado de cosas.
Javier Chocobar, Diego Bonefoi, Nicolás Carrasco, Sergio Cárdenas, Mariano Ferreyra, Roberto López, Mario López, Mártires López, Bernardo Salgueiro, Rosemary Chura Puña, Emilio Canavari, Ariel Farfán, Felix Reyes, Juan Velázquez, Alejandro Farfán, Cristian Ferreira. Vemos crecer la lista de los asesinados. Muertes que en su repetición no dejan de asombrarnos. Muertes que van cubriendo toda nuestra geografía. Muertes que, lejos de ser inocentes, marcan un encarnizamiento represivo que no puede ser negado ni atribuido a lejanas decisiones para desresponsabilizar al gobierno central. Ahora descubrimos que desde 1994 somos un país federal, y que por lo tanto las muertes dependen de las policías provinciales, o de los caciques locales. Curiosa apelación al federalismo, cuando es el gobierno nacional el que ejerce el centralismo unitario y decide de hecho los presupuestos provinciales, el que resuelve candidaturas, impone ministros y se abraza con los gobernadores casi al mismo tiempo de ocurridos los hechos.
Muchas de las últimas muertes están vinculadas a la carencia de tierra, y detrás de cada nombre hay una historia de vida que se remonta a la histórica lucha de los pueblos originarios contra el despojo del que han sido objeto. El proceso de concentración de la propiedad de la tierra y la soja-dependencia de los últimos ocho años son un correlato en el presente de aquel despojo, que el discurso oficial oculta.
El “relato” hegemónico pretende imponerse sobre la materialidad y el valor simbólico de estas muertes. Efectivamente, en torno a estos y muchos otros hechos se elabora un discurso oficial que construye consensos, porque aparenta dar cuenta de una serie de necesidades sociales y reivindicaciones nacionales mientras se afianza la persistencia de lo mismo que aparenta cuestionar.
Este relato disciplinador y engañoso utiliza la potencia de los recursos comunicacionales de que dispone crecientemente el gobierno para ejercer control social mediante la inducción de mecanismos alienatorios sobre las formas colectivas de la subjetividad.
Quieren aparecer como actores de una gesta contra las “corporaciones”, mientras grandes corporaciones como la Barrick Gold, Cerro Vanguardia, General Motors, las cerealeras, los bancos o las petroleras – y el propio grupo Clarín, hoy señalado como la gran corporación enemiga – han recibido enormes privilegios de este gobierno.
 
Quieren también aparecer como protagonistas de una histórica transformación social, mientras la brecha de la desigualdad se profundiza. Y cuando la realidad se impone sobre el “relato”, los voceros oficiales y oficiosos del gobierno sostienen que se trata de “lo que falta”. Según los intelectuales reunidos en Carta Abierta, “lo que falta” sería – más allá de las “asignaturas pendientes” que estarían dispuestos a admitir – una cuestión de “imaginación política”. Y lo que es evidencia y síntoma de lo que no sólo no se transforma sino que se profundiza sería – como en el fenómeno de las placas tectónicas - algo así como restos traumáticos del pasado en el interior de un proceso transformador, que reaparecen una y otra vez.
 
El contenido de la producción ideológica oficial se inscribe en una metodología. La discusión de ideas es sustituida por la descalificación del interlocutor y toda disidencia es estigmatizada. Trivialización del debate, bravata “intelectual”, sacralización de sus referentes con independencia de las acciones que producen, son sólo algunas de las modalidades en las que se expresa el intento de imponer un discurso único. Cuando desde los medios públicos se utiliza la denigración de toda voz crítica por medio de recortes de frases, repeticiones, burlas y prontuarización como procedimiento intimidatorio y se invalida a esas mismas voces cuando se expresan en otros medios, se produce una encerrona que por una u otra vía sólo promueve el silencio.
Hoy la homogeneidad discursiva empieza a estar atravesada por algunas filtraciones que la erosionan: el relato épico ha iniciado un proceso de cierto desenmascaramiento. La asociación entre derecho de huelga y extorsión o chantaje, o la justificación de la sanción de la ley antiterrorista, serían expresiones paradigmáticas de este fenómeno.
A pesar del afán disciplinador del discurso hegemónico, es nuestra responsabilidad como intelectuales y trabajadores de la cultura romper el silencio que pretende amordazar el pensamiento crítico y promover un debate transformador de los grandes problemas que plantea el presente. Es necesario. Y es posible.
 
Pablo Albarello, Mirta Antonelli, Bibiana Apolonia de Brutto, Norma Barros, Héctor Bidonde, José Emilio Burucúa, Jorge Brega, Manuel Callau, Ana Candiotti, Andrés Carrasco, Nora Correas, Diana Dowek, Lucila Edelman, Sandra Franzen, Roberto Gargarella, Adriana Genta, Norma Giarracca, Liliana Helman, Eduardo Iglesias Brickles, Diana Kordon, Darío Lagos, Alba Lancillotto, Adriana  Lestido,  Matilde Marin,      
Lucrecia Martel, Gabriela Massuh,  Francisco Menéndez, Luis Felipe Noe, José Miguel Onaindia, Jorge Pellegrini, Derly Prada, Mabel Ruggiero, Carlos Ruíz, Alfredo Saavedra, Guillermo Saccomano, Luis Sáez, Horacio Safons, Beatriz Sarlo, Alberto Sava, Herman Schiller, Aurora Juana Schreiber, Maristella Svampa, Nicolás Tauber Sanz, Miguel Teubal, Osvaldo Tcherkaski, Yaco Tieffenberg, Enrique Viale, Dennis Weisbrot, Patricia Zangaro, Daniel Zelaya.
 
Adhesiones a plataforma.2012@yahoo.com.ar

lunes, 2 de enero de 2012

Jaime, el cantinero...

Alejandro Alvarez


Está tras la barra de una cantina. Tiene sesentaidos años pero aparenta por lo menos diez más. Tiene la cara cacariza por una viruela infantil. El pelo completamente blanco contrasta con un bigotillo recortado pintado de negro. Extremadamente delgado tiene una corva que le da la apariencia de cargar una pesada losa.
–Empecé en estos ambientes cuando tenía dieciséis años. Entonces sólo barría y lavaba el negocio en la mañana y a la sorda me chingaba una o dos cervecitas antes de terminar mi jornada a mediodía. Vicio lo que se llama vicio creo que no tengo, pero como decía mi padre, la costumbre va a estar canijo que se me quite. Este giro tiene muchas variantes, casi todas las he practicado. He mesereado en toda clase de tugurios, desde los clandestinos de barrio que dan servicio las veinticuatro horas hasta los bebederos de caché donde hay que ir casi vestido de pingüino. Pero los borrachos son iguales  en todos los lugares. También trabajé en banquetes, encerronas en domicilios privados, cantinas móviles terrestres, aéreas  y marinas. El ingenio del empresario del chupe es infinito. Aquí en la barra he encontrado mi lugar a final de cuentas. La hace uno de sicólogo y hasta de consejero matrimonial. Le aseguro que salgo más barato que un consultorio o un abogado y ni se diga de los resultados. Va a decir que me la jalo pero aquí han venido a agradecerme en su sano juicio un chingo de clientes que según ellos ya se querían cortar las venas y tirar de un edificio y no sé cuantas mamadas, pero con la combinación de cinco tequilitas otras tantas cervatanas y un rollito comprensivo y tranquilizador se han alivianado a todas márgaras. No creo que haya oficio en el que se vean tantas cosas, buenas y malas. Pleitos a lo cabrón, hasta muertitos, pero también reconciliaciones. También actos nobles, un patrón que ya a medios chiles decide aumentar el salario de sus trabajadores o aquel otro que ve a un grupito de vagos y les ofrece un trabajo honesto. No se diga malandros que hacen negocios o a deciden sobre una fechoría o ejecutarse a otros iguales a ellos.  Nunca creí que iba a estar enredado en una de esas historias pero el año pasado en estas fechas de principio de año empezó una pesadilla de la que no acabo de salir. Un día me habla mi hija bien angustiada porque no aparecía mi nieta de quince años. Tenía dos días de desaparecida. Empezamos un peregrinaje por hospitales y delegaciones de policía como no tiene idea. A los tres días recibió mi yerno una llamada para decir que tenían a mi nieta secuestrada. A esos tipos se les entiende de milagro porque hablan pura majadería pesada. Total que pedían un millón de pesos ¿usted cree? Esa cantidad no la reunimos ni en dos vidas de trabajo, y ni explicarles eso porque más se encabronaban los malditos. Nos dieron un día para entregarles el dinero. Total que con amigos y parientes juntamos apenas una tercera parte vendiendo hasta lo que no teníamos. Quisimos negociar algo pero dijeron que nos iban a entregar a nuestra niña en pedacitos. Vivíamos en una agonía. Soy viudo y le doy gracias a Dios que mi esposa ya no estaba viva porque en esa se me muere de pura tristeza, impotencia y coraje. A la semana de esa última llamada cuando mi yerno salía temprano a trabajar se encontró en la puerta un costal ensangrentado. Casi se desmaya creyendo que era la amenaza cumplida. Llegó la policía y un chingo de agentes nomás a hacerse pendejos. Los peritos dijeron que eran restos de animal. Ya no volvimos a tener contacto con los secuestradores ni ninguna señal de mi nieta. Mi yerno hasta la fecha anda como zombi. A cada rato cree ver a su hija en la calle y sale corriendo a desengañarse. Mi hija no paró de llorar en meses. Yo nomás salía de esta chamba y me iba a su casa como a las dos de la mañana para hacernos fuertes todos. Ni dormía hasta que salían a trabajar ellos y yo me iba a mi casa. Así estuve hasta que un día me quedé dormido o inconsciente hablando por teléfono con mi hija. Llegaron por mí y me tuvieron que llevar al hospital, tenía agotamiento y anemia y no sé cuántas cosas. Todos estábamos bien jodidos. Hasta mis otras nietas, las hermanas menores de la desaparecida, pobrecitas ya ni querían ir a la escuela. Pero a partir de ese momento decidimos enfentar la bronca. Mi hija desde entonces trabaja con la señora Wallace a la que una banda le mató a su hijo y solita dio con los asesinos. En esa organización de la señora se ha enterado de cosas que parecen de una película de terror. Hay padres que han encontrado a sus hijas, después de años, irreconocibles, hechas unas piltrafas, víctimas de enfermedades y vicios de los que ya no se recuperan. Yo no sé si alguna vez lleguemos a ver otra vez a mi nieta, pero esa es la razón de nuestra vida ahora.    

domingo, 1 de enero de 2012

COMUNA XIV: Nuevo Año Diferente en el Kiosko

Paz, B.C.S. a 01 de Enero de 2012.- Con una gran alegría y aceptación por parte de la ciudadanía paceña, se llevaron a cabo los festejos de Año Nuevo Diferente encabezado por el XIV Ayuntamiento de La Paz.

En compañía de la Alcaldesa de La Paz Esthela Ponce Beltrán, transcurrió un ambiente de convivencia familiar, alegría y festividad para recibir en año nuevo 2012, con un elenco por demás espectacular en donde hubo baile y alegría con la presentación estelar de Diana Reyes acompañada de la Banda Bahía Santa Cruz, así como la presentación de grupos locales, el show de imitadores y la participación de Emanuel de la Academia.

El momento emotivo se dio en la cuenta regresiva para recibir al nuevo año, con la algarabía de toda la población que se dio cita para ser parte de este gran festejo, en donde se hicieron sonar los últimos minutos del año que se fue y dándole en inicio al 2012, con una pirotecnia espectacular que iluminó el cielo y el mar del precioso Malecón, el kiosco repleto de cada uno de los asistentes que emocionados observaban los colores y así recibían al nuevo año.

La fiesta continúo con música, salsa y merengue; alegría, fiesta y diversión dándole paso a las primeras horas del 2012 que sin duda será un año diferente lleno éxitos.

ooOoo

TIRITAS & TIRITOS

  @Y le hicieron trizas su "algoritmo". Una marea de batas blancas invadió  las calles de 24 ciudades mexicanas para visibilizar u...