martes, 25 de mayo de 2010
LEONEL EN ZETA
FALLIDA la "entrevista" de Zeta con Leonel Cota Montaño, publicada en la más reciente edición del semanario tijuanense. En realidad es otro de tantos boletines embozados, firmados por el reportero. La percepción generalizada es que dado el sesgo, la "entrevista" no tuvo otro fin mas que el de utilizar a Leonel como cuña contra Narciso.
Creo que Zeta debió haber partido de los datos duros que el propio semanario proporcionó, bajo la firma del mismo entrevistador, hace unas semanas.
El nepotismo que tiene plagada las nóminas oficiales y no oficiales con los apellidos Cota Montaño y Agúndez, no se inició el 2005, sino en 1999, lo que sería un argumento demoledor para las pretensiones democráticas de Cota y familiares. Como también lo sería la "política medios" que hizo el "milagro" de cambiar a su favor la línea editorial del diario que como candidato lo había combatido a cuenta del PRI Gobierno de manera muy sucia.
Luego de darle chamba a todos los "periodistas" que lo apoyaron en su campaña, Cota siguió al pie de la letra la coartada priista. Logró la destitución del entonces "director" y lo re emplazó con uno de sus ayudantes desde sus tiempos de diputado federal. De entrada, el forastero se dio a la tarea de purgar a los "mercadistas" de la página editorial.
Así salieròn sus dos mejores plumas: Juan Melgar y Arturo meza Osuna. Ambos nativos de Santa Rosalìa.. en el otro extremo de Veracruz.
¿ No era acaso la libertad de expresión piedra angular de la democracia?. Lo mismo hizo Cota con el Centro Estatal de Radio y Televisión, luego de mantenerlo dos años fuera del “aiGre” por razones técnicas, pero sobre todo porque no tenía idea de qué hacer con esos medios.
El “democrático” Leonel convirtió también al locutor Miguel Angel Ojeda en su loro de cabecera. Sus comparecencias en esa estación, disfrazadas de “entrevistas” a cuenta del erario público,
eran interminables monólogos cargados de diatribas, descripciónes de “acciones” gubernamentales, tan fastidiosos como su tortuosa sintaxis.
Nunca una frase memorable por su sabiduría o por su gracia, por su picaresca o fina ironía. Nada, siempre a la defensiva, aun en sus mejores momentos. Otras “acciones” de Cota no compatibles con su raído personaje “democrático”, fueron las de integrar a su gabinete al rector de la UABCS, Jesús Druk, y al presidente de la Comisión Estatal Electoral que había sancionado los comicios de febrero del 99, José Borge. El respeto a las formas, al Estado de Derecho, como le dijo al Huizapol Conde, “se lo pasaba por los huevos”.
Luego entonces Leonel Cota ni es democrático ni es de izquierda ni tiene nada qué aportar a la renovación política sudcaliforniana. Es parte del problema , de las rémoras. Se le “olvida” que han pasado diez años y su obrita material ha perdido todo significado ante su nefasta herencia política. Su legado en el campo de la política política, diría Salinas, donde se erigen los verdaderos liderazgos, fundamentados más que en la obra material, en la credibilidad de la palabra.del líder de opinión que le despeja el camino al liderazgo político.
No solamente de pan y de pavimento vive el hombre. La gente también necesita de interlocutores que le ayuden a comprender mejor el mundo en el que vive, con los cuales compartir sus propias percepciones mediante la apertura de foros públicos interactivos. Guías, líderes, en el terreno de las ideas, que implicaría una constante revisión conceptual. ¿Queeeeé? Sí, revisión crítica, autocrítica, de conceptos de uso y abuso cotidiano como “democracia”, “revolución democrática”, “izquierda”, por ejemplo.
Asumir así la política como un ejercicio intelectual, no en el sentido “elitista” del “mafioso dereshisssta” Enrique Krauze o de su homólogo y contraparte editorial, Aguilar Camìn, sino en el sentido tan resentido de la cultura ciudadana.
Prioridad,obligación republicana, democrática, soslayada impunemente (hasta ahora) por la desprestigiada partidocracia, sus “lideres” y los gobiernos de todos los colores.
Este sería el perfil antidemocrático del entrevistado del Zeta, quien nos volvió a recetar otras de sus peroratas contestatarias desde la desmemoria total.¿A qué clase de lectores y electores se dirige? Sus contradicciones dan pena ajena. Debería recontratar al Juan Antonio Flores como vocero, el mismo que le escribía sus “artículos “ en Excélsior a cuenta del Ayuntamiento donde Flores era asesor.
En el boletinazo reciclado por Zeta, Cota se muestra sorprendido por lo corrupto que le salió el primo, y se rasga las vestiduras por el “negocio de las invasiones”. No quiere acordarse, ni el reportero tampoco, que en agosto del 99, el entonces alcalde de Los Cabos, Narciso Agúndez, junto con un centenar de arribistas cabeños, invadieron “legalmente” el ejido La Purísima, y no dijo nada siendo la máxima autoridad agraria y política en el estado.
Dice también que en política “ no se puede adivinar el futuro”. No, pero si prevenirlo y prepararlo, colocando a la nada brillante parentela en puestos públicos.
Presenta también al ex alcalde de Los cabos, Uilises Omar Ceseña Montaño, como un dechado de virtudes para contrastar la corrupción de Luis Armando Díaz, la piedra en el zapato de su hermana. Hace algunos años, uno de sus sobrinos denunció públicamente en diferentes medios a Ceceña como un estafador de su propia hermana y cuñado. Sus habilidades contables, especializadas en trabajos sucios, lo acercaron a su ex pariente pobre.
Una pregunta clave hubiera sido más o menos la siguiente: Y a todo esto:¿por qué tanta faramalla, tanta impostura política, de organizar un pretendido “Frente Democrático” con el único fin de impulsar la candidatura de …!!su hermana!!? ¿Porqué tenía o tiene que ser Rosa Delia y no otro ciudadano mucho mejor capacitado, elegido democráticamente? ¿Porque “ya le tocaba”(la diputación federal) como dijo alguna vez ante el entonces candidato presidencial Cuauhtémoc Càrdenas? Aquí sí, la continuidad y el continuismo familiar, no son tan “malos”.. Esta es la “lògica” que nos quiere vender Leonel. ¿Quién la compra?
¿CÓMO ES POSIBLE, PROCURADOR?
| Carlos Loret de Mola Historias de reportero 25 de mayo 2010 |
EL UNIVERSAL, MÉXICO.DF. El viernes, como se adelantó hace un mes en “Historias de Reportero”, el procurador mexiquense, Alberto Bazbaz, declaró que el caso de la desaparición y muerte de la niña Paulette Gebara Farah fue un accidente, y que el cadáver estuvo siempre en el sitio donde se encontró tras nueve días de búsqueda, en el espacio de quince centímetros entre el colchón de su cama y el barandal. En un discurso de 10 minutos con 51 segundos expresó sus conclusiones, pero no intentó contestar o aspiró a despejar alguna duda de las que fueron sembradas y alimentadas por él y su equipo desde que el 31 de marzo declaró públicamente que era un homicidio: ¿Cómo es posible que del 22 al 28 de marzo se hicieran dos reconstrucciones y ningún perito revisara minuciosamente la cama de Paulette, el último lugar donde fue vista antes de su desaparición? ¿Cómo es posible que Amanda de la Rosa haya dormido cuatro días en esa misma cama sin notar nada raro? ¿Cómo es posible que Arlette Farah y su esposo hayan hecho lo propio los dos días siguientes en ella sin percibir olor o bulto alguno al pie del mueble? ¿Cómo es posible que al segundo día de denunciada la desaparición se haya quitado la sábana de cajón para que olfatearan los perros y ni así se hubiera notado el cadáver? ¿Cómo es posible que no se haya movido el cadáver, se haya puesto a la vista y se haya esparcido el olor de la descomposición si las nanas declaran haber tendido la cama del jueves 25 al sábado 27? ¿Cómo es posible que un cadáver no haya sido detectado por ninguna de las aproximadamente 200 personas —policías, peritos, periodistas, familiares, amigos, el procurador— que entraron al departamento de 300 metros cuadrados durante la semana en que Paulette estaba desaparecida? ¿Cómo es posible que el procurador declarara que la mamá, el papá, las dos trabajadoras domésticas tuvieron contradicciones, falsedades y reprobaron la prueba del polígrafo y los exámenes sicológicos, y de eso nada aclare a dos meses de distancia? ¿Cómo es posible que el día que se señaló a la madre de Paulette como la principal sospechosa Alberto Bazbaz haya presentado video, audios y fotografías para documentar las inconsistencias en las versiones y el día que cerró el caso no haya presentado ninguna evidencia, sólo un texto, un discurso que ennumera en general 85 peritajes? De eso, nada. Dice el procurador que nos arreglemos con su textito de 10 minutos 51 segundos. SACIAMORBOS ¿Serán las fotos personales verídicas? ¿En dado caso, fueron también un “accidente” que terminaran en correos electrónicos de reporteros? Si son, ¿quién se hace responsable por tan flagrante violación a la vida privada? ¿Quién incautó la computadora? ¿Quién la revisó? |
Paulette: sexo, poder y… audio A Puerta Cerrada
A Puerta Cerrada
Marcela Gómez Zalce
• Edomex: cumplir es compromiso
• Y ahoraaa… el segundo capítulo
Original, por decir lo menos, ahora que la moda es incumplir con las obligaciones jurídicas, como ha sucedido con el delicado asunto del levantón de Diego Fernández de Cevallos y el lamentable rol esgrimido por la PGR de Arturo Chávez Chávez, la entrada estelar en escena del original circo cómico-trágico-¿electoral? de la otra procuraduría, la encabezada por Alberto Bazbaz, que ha dejado un pésimo sabor de boca con relación a la imperdonable muerte de la pequeña Paulette, víctima, antes que nada para no perderse en la cortina de la pirotecnia, de una disfuncionalidad familiar, de un abandono, discriminación y de una execrable desidia por parte de sus padres que ahora, of course, estarán en el epicentro mediático para que no se diga que el show mexiquense… no debe continuar y al mal paso de escalofriante telenovela, darle prisa.
Sobre todo porque en esta historia, my friend, al candido procurador todos le mintieron. Y tan lo supo, que se encargo de revelarlo (y esta irreverente columnista de subir la conversación a Twitter) porque tenía bastante claro el contexto de que la indefensa niña no había perecido víctima de un accidente doméstico.
Los problemas de Bazbaz comenzaron desde el inicio de este caso, que consternó a un amplio sector de la sociedad y del poder, donde hubo atractivo tráfico de influencias y complicidades que no se podrán tapar con el dedo de un espot, donde hubo ineficiencia e ineficacia en el seno de su equipo de disfuncionales que no sólo alteraron la escena de un crimen sino que mal informaron a su jefe, que manipularon evidencias y redactaron un dictamen que terminó siendo el clavo político del joven abogado, quien fue rebasado por la singular sinergia de errores, traspiés, recules, abusos y arbitrariedades.
La simpática hipótesis de que el cadáver estuvo nueve días debajo del colchón, en una recámara donde se llevaron a cabo entrevistas, en donde miembros de la familia pernoctaron y en donde los ilustres sabuesos choriceros olfatearon… insulta la inteligencia de millones de mexicanos que atónitos observan la manipulación de la justicia en aras de arropar la impunidad y evitar un… daño colateral.
Porque al final de la tenebra del colchón asesino, mi estimado, esta mantener vivo el gel de Peña Nieto que momentáneamente se derritió por la tormenta pasional y de intereses que están detrás de este asunto que ya desencadena la divertida ola política que busca jalar agua para distintos molinos, yes?
Y la hebra se rompió cuando Bazbaz tomó la decisión de arraigar a los padres, para luego levantar el mismo (justicia con gracia) por las presiones de poderosos amigos donde aparece Alfredo del Mazo, cuya esposa es amiga de la familia Gebara, los importantes hilos de Salvador Neme, Luis Miranda y Alfredo Castillocolocando al joven abogado contra la pared… después de haberse empinado con la hipótesis de un homicidio que, forzosamente, lo obligaba a mantener ambos padres arraigados. Pero como en el Estado de México el compromiso es cumplir…le a los amigos, el caso fue cerrado con un descomunal desaseo que comienza su segunda etapa, ahora con el protagonismo de la madre… quien por cierto fue ilegalmente grabada en su simpática estancia en Los Cabos, evidencia que, por supuesto, no fue tomada como prueba en la sesuda investigación, que ya descalifica a diestra y siniestra.
Sólo faltan sus delicadas revelaciones —que deben incluir el maltrato durante su arraigo al que fue sometida por la familia y su marido con anuencia de las autoridades mexiquenses—, que ya cuestionan el llamativo dictamen… y que será punta de lanza para su ofensiva de misiles estratégicamente disparados contra la línea de flotación tricolor…
Quizá por eso a la inquieta Lizette ya le cierra el ojo la PANdilla las lacritas amarillas y un sinfín de intereses tricolores que en la encantadora coyuntura se está juntando el hambre con las ganas de consumir… gel.
Todo el execrable teatro para que cada quien haga su control de daños en esta crisis que ha develado la impunidad del gobierno de Peña Nieto, que se llena la boca de discursos del nuevo PRI sobre legalidad y estado de Derecho. Una madeja que encierra historias de sexo, crimen, excesos, juego y poder…
Y detrás, solitaria... desamparada, la figura de la pequeña Paulette.
Como diría el clásico, my friend, no tienen madre…
EL ABOGADO DE LOS DIABLOS
Diego Fernández de Cevallos es no sólo es uno de los políticos más influyentes del país: tiene una prolongada trayectoria como litigante, aunque a últimas fechas se cuestiona con insistencia la integridad de sus principales clientes. Se ha dicho públicamente que el panista es abogado del narco, empleado de la mafia. El experto Edgardo Buscaglia atribuye la autoría de su secuestro a narcotraficantes y lo ve como un golpe directo al poder, al gobierno.
Ricardo Ravelo
MEXICO, DF, 22 de mayo (proceso).- Hábil en el manejo del llamado “influyentismo político” y en litigar lucrativos asuntos aun cuando vayan contra los intereses del Estado, Diego Fernández de Cevallos, desaparecido desde el viernes 14, se ha visto implicado en varios escándalos por su participación como abogado de personajes relacionados con el narcotráfico.
Y aunque el presidente de la República, Felipe Calderón, ha dicho que detrás del levantón que sufrió Diego Fernández en su finca La Cabaña, en Querétaro, no está el narcotráfico, lo cierto es que El Jefe Diego ha sido señalado en múltiples ocasiones como “empleado de la mafia” y abogado del narco.
Así lo denunció en 2004 el perredista Martí Batres, cuando fungía como subsecretario de Gobierno del Distrito Federal, a propósito de una entrevista que concedió Fernández de Cevallos a Televisa. En ella el panista negó ser el artífice de la difusión de los videos con los que se destapó el caso de corrupción en que vieron implicados prominentes políticos perredistas y el empresario Carlos Ahumada.
Dijo Batres: “Estamos oyendo a Diego que no es el jefe de la mafia; es el empleado de la mafia y no me refiero simplemente a sus amistades como las que acaba de mencionar, de Juan Collado, asesor de Mario Villanueva, o de Eduardo Fernández, Raúl Salinas o Mario Ruiz Massieu, para poner algunos ejemplos.
“Tampoco voy a hablar de lo de Punta Diamante o la quema de los paquetes electorales de 1988 para facilitar el fraude a (Carlos) Salinas… Me refiero, sobre todo, a que Diego Fernández de Cevallos es, y eso es lo más grave, un personaje incrustado ya en la mafia del narcotráfico. Él recibió cinco millones de pesos del cártel de Juárez y tengo… el expediente completito”.
Así surgía uno de los casos más complicados que enfrentó el poderoso abogado y excandidato presidencial panista Diego Fernández de Cevallos. No era todo. El panista resultó ser defensor de Jorge Bastida Gallardo, un empresario de la construcción identificado como consuegro del capo Amado Carrillo Fuentes.
Bastida compró un paquete de acciones del Banco Anáhuac que, según se supo después, consistió en una inversión del cártel de Juárez para lavar dinero del narcotráfico, lo que implicó tanto a políticos como a empresarios.
El espinoso Banco Anáhuac
De acuerdo con el expediente judicial, en el caso de las inversiones del narcotráfico en el Banco Anáhuac salieron perjudicados –porque presuntamente perdieron parte de su fortuna tras la investigación criminal que descubrió los fondos del cártel de Juárez– familiares del expresidente Miguel de la Madrid, entre ellos su hermana Alicia, su hijo Federico y su sobrino Jorge Hurtado Horcasitas (Proceso 1116).
El escándalo estalló a finales de 1996 a raíz de que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) intervino la empresa Grupo Corporativo Anáhuac a causa de un fraude millonario, con recursos del Instituto Mexicano del Seguro Social, que se le imputó a uno de sus socios importantes, José Luis Sánchez Pizzini.
Este embrollo criminal y político también salpicó a Rodolfo Zedillo, hermano del expresidente Ernesto Zedillo que conocía a Bastida, con quien proyectó la construcción de un hotel en la Zona Rosa de la Ciudad de México, aunque según la versión del propio Rodolfo el negocio no se llevó a cabo porque Bastida Gallardo incumplió el contrato al no aportar ni un centavo para la obra.
Fernández de Cevallos fungía también como asesor legal de buena parte de los integrantes del cártel de Juárez que estaban detrás de la operación de la compra del Banco Anáhuac.
Según sus antecedentes, Bastida Gallardo provenía del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana, donde se hizo rico traficando con el coyotaje y el contratismo, amparado por Leonardo Rodríguez Alcaine.
Sin embargo, la sospecha lo envolvió –y ese fue el origen de la investigación de la PGR– cuando invirtió alrededor de 10 millones de dólares en la compra de acciones del Banco Anáhuac. En su red de relaciones empresariales y políticas aparecía Juan Zepeda, entre otros, como coinversionista del banco.
Fernández de Cevallos estaba incluido en las indagatorias. El motivo: presuntamente el cártel de Juárez, a través de Bastida, le había pagado cerca de 4 millones de pesos por sus servicios.
Según la investigación, Bastida Gallardo le entregó dos cheques –con los números 76859 y 76860– por un millón 995 mil pesos y dos millones de pesos, respectivamente.
Diego Fernández no negó que recibió los cheques; lo que sí negó es que el narco se los hubiera pagado. Su argumento: “A mí me solicitaron una intervención en favor de un grupo financiero, no de una persona fìsica”, y dijo desconocer si existía o no un nexo entre su cliente Bastida Gallardo y otra persona física en actividades ilícitas.
Añadió: “Lo relativo a mis ingresos le corresponde al fisco, y sobre ese particular no tengo nada que informar. Ni si recibí ni si no recibo, ni quién expide un cheque ni dónde se deposita”.
Como parte de una posterior averiguación previa –PGR/SIEDO/UEIDCS/097/2004– integrada contra el cártel de Juárez rindió declaración Vicente Carrillo Leyva, hijo de Amado Carrillo. En ella refiere el caso del Banco Anáhuac y afirma que el abogado del grupo que perdió su fortuna en esa inversión fallida fue Diego Fernández de Cevallos.
Así lo manifiesta en su testimonio rendido el 1 de marzo de 2009 ante la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO):
Por el mes de enero de 1996 empezó mi papá a gestionar la compra de acciones en la Bolsa de Valores, a través de Juan Alberto Zepeda Méndez (contacto de Jorge Bastida, el cliente de Diego Fernández), compra que no se llevó a cabo, ya que éste le ofreció un mejor negocio o inversión en la compra de acciones del Banco Anáhuac, no recuerdo si se iba a ampliar el capital del banco o uno de los socios vendía su parte, siendo este negocio por la cantidad de treinta millones de dólares, el treinta por ciento del valor del banco, incluyendo cuatro vehículos, dos de la marca BMW, uno de ellos blindado, un Porsche gris a nombre de Luis Sánchez Pizzini, y otro más, Mercedes Benz. El negocio terminó de concretarse entre febrero y julio de 1996 dándole mi papá el dinero a Juan Alberto Zepeda Méndez.
Tras la muerte de Amado Carrillo su hijo Vicente declaró que quiso recuperar el dinero de la inversión en Banco Anáhuac para Zepeda Méndez y Juan Hurtado Horcasitas, el sobrino del expresidente Miguel de la Madrid, quienes le dijeron que el banco tenía problemas por malos manejos desde antes de que nosotros (se refiere al cártel de Juárez) empezáramos la negociación para comprar las acciones.
El hijo de Amado Carrillo también dijo haberse enterado de que el banco que intentó comprar su padre mediante diversos socios había sido intervenido por la CNBV, entonces encabezada por Eduardo Fernández. Le dijeron que este funcionario se había tomado atribuciones que no le correspondían con el fin de afectar al Banco Anáhuac.
Y añadió: Ante este problema se inició una auditoría por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, fungiendo como representante legal o abogado el señor Diego Fernández de Cevallos, de la cual supe por otras personas, de las que no recuerdo el nombre, que todo salió favorable al banco…
Causas difíciles
Panistas prominentes y socios en distintos litigios, Diego Fernández de Cevallos y el actual secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, aparecieron en julio de 1997 como representantes legales de dos empresas –el hospital Santa Mónica y la funeraria García López– donde murió y fue velado, respectivamente, Antonio Flores Montes, nombre falso que se utilizó para ocultar la verdadera identidad del narcotraficante Amado Carrillo Fuentes.
En ese tiempo, Carrillo Fuentes, el llamado Señor de los Cielos, era el jefe del cártel de Juárez y meses antes, después de un supuesto intento fallido por negociar con la Secretaría de la Defensa Nacional el cese de su persecución, se había instalado en Sudamérica, sobre todo en Argentina y Chile, para operar sus negocios.
Presuntamente tomó parte en la defensa de importantes figuras del fraude, como Carlos Cabal Peniche, Ángel Rodríguez, El Divino, Rogelio Montemayor, Jorge Lankenau, Tomás Peñaloza Webb y Gerardo de Prevoisin. Y controla también los más influyentes despachos de México.
Según el libro Cien nombres de la transición mexicana, de Alejandro Envila, Diego Fernández y Fernando Gómez Mont fusionaron sus despachos en 1994, a raíz de lo cual crearon Cevallos y Gómez Mont, SA. El autor afirma que en ese tiempo Gómez Mont asesoraba a la PGR cuando el titular de la dependencia era Antonio Lozano Gracia, otro miembro de este grupo.
El secuestro o desaparición de Fernández de Cevallos –el viernes 21 se cumplió una semana– ocurrió en el momento en que el político ejercía mayor influencia en el gabinete de Calderón. De hecho, desde 1994 ha impuesto a los titulares de la PGR. Y en noviembre de 2008 fue una pieza clave para la designación de su socio, Fernando Gómez Mont, como secretario de Gobernación (Proceso 1718).
El actual procurador general de la República, Daniel Chávez Chávez, se formó a la sombra de Fernández de Cevallos: fue asesor y secretario de la Junta de Coordinación Política del Senado cuando Diego fue presidente de la cámara alta y coordinó la bancada del PAN de 2000 a 2001.
Por ejemplo, en 2007 Chávez Chávez se incorporó al bufete jurídico de sus exjefes para litigar contra la Secretaría de Comunicaciones y Transportes una indemnización de mil 500 millones de pesos a favor de un grupo de ejidatarios del puerto de Altamira, Tamaulipas.
Sin embargo, su desaparición ocurrió en un contexto turbulento: el miércoles 12 –dos días antes– fue detenida y posteriormente liberada Griselda López, excónyuge de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.
Para Edgardo Buscaglia, investigador de la Universidad de Columbia y profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), no es descabellado pensar que el crimen organizado haya secuestrado a Diego Fernández: “Los cárteles como el de Sinaloa, que se ha visto tan criticado por la protección que recibe, tienen que recurrir al secuestro para forzar negociaciones y el cumplimiento de los acuerdos con los hombres del poder”.
–¿Esto quiere decir que Diego Fernández pudiera ser rehén del narcotráfico para exigirle al presidente que cumpla posibles acuerdos con el cártel de Sinaloa o algún otro?
–Esto es probable. El secuestro o desaparición de Diego es un fuerte mensaje para Calderón. Le pegaron en el centro al poder y a su gobierno. Ahora Calderón tendrá que cumplir lo que no ha cumplido, pagar lo que no ha pagado. Ahora le tocó a Diego; mañana puede ser un empresario prominente o incluso un personaje del gabinete…
Ricardo Ravelo
MEXICO, DF, 22 de mayo (proceso).- Hábil en el manejo del llamado “influyentismo político” y en litigar lucrativos asuntos aun cuando vayan contra los intereses del Estado, Diego Fernández de Cevallos, desaparecido desde el viernes 14, se ha visto implicado en varios escándalos por su participación como abogado de personajes relacionados con el narcotráfico.
Y aunque el presidente de la República, Felipe Calderón, ha dicho que detrás del levantón que sufrió Diego Fernández en su finca La Cabaña, en Querétaro, no está el narcotráfico, lo cierto es que El Jefe Diego ha sido señalado en múltiples ocasiones como “empleado de la mafia” y abogado del narco.
Así lo denunció en 2004 el perredista Martí Batres, cuando fungía como subsecretario de Gobierno del Distrito Federal, a propósito de una entrevista que concedió Fernández de Cevallos a Televisa. En ella el panista negó ser el artífice de la difusión de los videos con los que se destapó el caso de corrupción en que vieron implicados prominentes políticos perredistas y el empresario Carlos Ahumada.
Dijo Batres: “Estamos oyendo a Diego que no es el jefe de la mafia; es el empleado de la mafia y no me refiero simplemente a sus amistades como las que acaba de mencionar, de Juan Collado, asesor de Mario Villanueva, o de Eduardo Fernández, Raúl Salinas o Mario Ruiz Massieu, para poner algunos ejemplos.
“Tampoco voy a hablar de lo de Punta Diamante o la quema de los paquetes electorales de 1988 para facilitar el fraude a (Carlos) Salinas… Me refiero, sobre todo, a que Diego Fernández de Cevallos es, y eso es lo más grave, un personaje incrustado ya en la mafia del narcotráfico. Él recibió cinco millones de pesos del cártel de Juárez y tengo… el expediente completito”.
Así surgía uno de los casos más complicados que enfrentó el poderoso abogado y excandidato presidencial panista Diego Fernández de Cevallos. No era todo. El panista resultó ser defensor de Jorge Bastida Gallardo, un empresario de la construcción identificado como consuegro del capo Amado Carrillo Fuentes.
Bastida compró un paquete de acciones del Banco Anáhuac que, según se supo después, consistió en una inversión del cártel de Juárez para lavar dinero del narcotráfico, lo que implicó tanto a políticos como a empresarios.
El espinoso Banco Anáhuac
De acuerdo con el expediente judicial, en el caso de las inversiones del narcotráfico en el Banco Anáhuac salieron perjudicados –porque presuntamente perdieron parte de su fortuna tras la investigación criminal que descubrió los fondos del cártel de Juárez– familiares del expresidente Miguel de la Madrid, entre ellos su hermana Alicia, su hijo Federico y su sobrino Jorge Hurtado Horcasitas (Proceso 1116).
El escándalo estalló a finales de 1996 a raíz de que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) intervino la empresa Grupo Corporativo Anáhuac a causa de un fraude millonario, con recursos del Instituto Mexicano del Seguro Social, que se le imputó a uno de sus socios importantes, José Luis Sánchez Pizzini.
Este embrollo criminal y político también salpicó a Rodolfo Zedillo, hermano del expresidente Ernesto Zedillo que conocía a Bastida, con quien proyectó la construcción de un hotel en la Zona Rosa de la Ciudad de México, aunque según la versión del propio Rodolfo el negocio no se llevó a cabo porque Bastida Gallardo incumplió el contrato al no aportar ni un centavo para la obra.
Fernández de Cevallos fungía también como asesor legal de buena parte de los integrantes del cártel de Juárez que estaban detrás de la operación de la compra del Banco Anáhuac.
Según sus antecedentes, Bastida Gallardo provenía del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana, donde se hizo rico traficando con el coyotaje y el contratismo, amparado por Leonardo Rodríguez Alcaine.
Sin embargo, la sospecha lo envolvió –y ese fue el origen de la investigación de la PGR– cuando invirtió alrededor de 10 millones de dólares en la compra de acciones del Banco Anáhuac. En su red de relaciones empresariales y políticas aparecía Juan Zepeda, entre otros, como coinversionista del banco.
Fernández de Cevallos estaba incluido en las indagatorias. El motivo: presuntamente el cártel de Juárez, a través de Bastida, le había pagado cerca de 4 millones de pesos por sus servicios.
Según la investigación, Bastida Gallardo le entregó dos cheques –con los números 76859 y 76860– por un millón 995 mil pesos y dos millones de pesos, respectivamente.
Diego Fernández no negó que recibió los cheques; lo que sí negó es que el narco se los hubiera pagado. Su argumento: “A mí me solicitaron una intervención en favor de un grupo financiero, no de una persona fìsica”, y dijo desconocer si existía o no un nexo entre su cliente Bastida Gallardo y otra persona física en actividades ilícitas.
Añadió: “Lo relativo a mis ingresos le corresponde al fisco, y sobre ese particular no tengo nada que informar. Ni si recibí ni si no recibo, ni quién expide un cheque ni dónde se deposita”.
Como parte de una posterior averiguación previa –PGR/SIEDO/UEIDCS/097/2004– integrada contra el cártel de Juárez rindió declaración Vicente Carrillo Leyva, hijo de Amado Carrillo. En ella refiere el caso del Banco Anáhuac y afirma que el abogado del grupo que perdió su fortuna en esa inversión fallida fue Diego Fernández de Cevallos.
Así lo manifiesta en su testimonio rendido el 1 de marzo de 2009 ante la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO):
Por el mes de enero de 1996 empezó mi papá a gestionar la compra de acciones en la Bolsa de Valores, a través de Juan Alberto Zepeda Méndez (contacto de Jorge Bastida, el cliente de Diego Fernández), compra que no se llevó a cabo, ya que éste le ofreció un mejor negocio o inversión en la compra de acciones del Banco Anáhuac, no recuerdo si se iba a ampliar el capital del banco o uno de los socios vendía su parte, siendo este negocio por la cantidad de treinta millones de dólares, el treinta por ciento del valor del banco, incluyendo cuatro vehículos, dos de la marca BMW, uno de ellos blindado, un Porsche gris a nombre de Luis Sánchez Pizzini, y otro más, Mercedes Benz. El negocio terminó de concretarse entre febrero y julio de 1996 dándole mi papá el dinero a Juan Alberto Zepeda Méndez.
Tras la muerte de Amado Carrillo su hijo Vicente declaró que quiso recuperar el dinero de la inversión en Banco Anáhuac para Zepeda Méndez y Juan Hurtado Horcasitas, el sobrino del expresidente Miguel de la Madrid, quienes le dijeron que el banco tenía problemas por malos manejos desde antes de que nosotros (se refiere al cártel de Juárez) empezáramos la negociación para comprar las acciones.
El hijo de Amado Carrillo también dijo haberse enterado de que el banco que intentó comprar su padre mediante diversos socios había sido intervenido por la CNBV, entonces encabezada por Eduardo Fernández. Le dijeron que este funcionario se había tomado atribuciones que no le correspondían con el fin de afectar al Banco Anáhuac.
Y añadió: Ante este problema se inició una auditoría por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, fungiendo como representante legal o abogado el señor Diego Fernández de Cevallos, de la cual supe por otras personas, de las que no recuerdo el nombre, que todo salió favorable al banco…
Causas difíciles
Panistas prominentes y socios en distintos litigios, Diego Fernández de Cevallos y el actual secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, aparecieron en julio de 1997 como representantes legales de dos empresas –el hospital Santa Mónica y la funeraria García López– donde murió y fue velado, respectivamente, Antonio Flores Montes, nombre falso que se utilizó para ocultar la verdadera identidad del narcotraficante Amado Carrillo Fuentes.
En ese tiempo, Carrillo Fuentes, el llamado Señor de los Cielos, era el jefe del cártel de Juárez y meses antes, después de un supuesto intento fallido por negociar con la Secretaría de la Defensa Nacional el cese de su persecución, se había instalado en Sudamérica, sobre todo en Argentina y Chile, para operar sus negocios.
Presuntamente tomó parte en la defensa de importantes figuras del fraude, como Carlos Cabal Peniche, Ángel Rodríguez, El Divino, Rogelio Montemayor, Jorge Lankenau, Tomás Peñaloza Webb y Gerardo de Prevoisin. Y controla también los más influyentes despachos de México.
Según el libro Cien nombres de la transición mexicana, de Alejandro Envila, Diego Fernández y Fernando Gómez Mont fusionaron sus despachos en 1994, a raíz de lo cual crearon Cevallos y Gómez Mont, SA. El autor afirma que en ese tiempo Gómez Mont asesoraba a la PGR cuando el titular de la dependencia era Antonio Lozano Gracia, otro miembro de este grupo.
El secuestro o desaparición de Fernández de Cevallos –el viernes 21 se cumplió una semana– ocurrió en el momento en que el político ejercía mayor influencia en el gabinete de Calderón. De hecho, desde 1994 ha impuesto a los titulares de la PGR. Y en noviembre de 2008 fue una pieza clave para la designación de su socio, Fernando Gómez Mont, como secretario de Gobernación (Proceso 1718).
El actual procurador general de la República, Daniel Chávez Chávez, se formó a la sombra de Fernández de Cevallos: fue asesor y secretario de la Junta de Coordinación Política del Senado cuando Diego fue presidente de la cámara alta y coordinó la bancada del PAN de 2000 a 2001.
Por ejemplo, en 2007 Chávez Chávez se incorporó al bufete jurídico de sus exjefes para litigar contra la Secretaría de Comunicaciones y Transportes una indemnización de mil 500 millones de pesos a favor de un grupo de ejidatarios del puerto de Altamira, Tamaulipas.
Sin embargo, su desaparición ocurrió en un contexto turbulento: el miércoles 12 –dos días antes– fue detenida y posteriormente liberada Griselda López, excónyuge de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.
Para Edgardo Buscaglia, investigador de la Universidad de Columbia y profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), no es descabellado pensar que el crimen organizado haya secuestrado a Diego Fernández: “Los cárteles como el de Sinaloa, que se ha visto tan criticado por la protección que recibe, tienen que recurrir al secuestro para forzar negociaciones y el cumplimiento de los acuerdos con los hombres del poder”.
–¿Esto quiere decir que Diego Fernández pudiera ser rehén del narcotráfico para exigirle al presidente que cumpla posibles acuerdos con el cártel de Sinaloa o algún otro?
–Esto es probable. El secuestro o desaparición de Diego es un fuerte mensaje para Calderón. Le pegaron en el centro al poder y a su gobierno. Ahora Calderón tendrá que cumplir lo que no ha cumplido, pagar lo que no ha pagado. Ahora le tocó a Diego; mañana puede ser un empresario prominente o incluso un personaje del gabinete…
lunes, 24 de mayo de 2010
JACOBO ZABLUDOVSKY: MÉXICO SECUESTRADO...
24 de mayo de 2010
2010-05-24. EL UNIVERSAL.
La más importante noticia política del año en México, el secuestro de Diego Fernández de Cevallos, ha dado lugar a diversas e inesperadas reacciones.
Quiero referirme a la decisión de Televisa de abstenerse de informar sobre el caso y limitar sus noticias a los boletines oficiales. La razón puede ser cualquiera: motivos humanitarios, respeto a la familia, no obstaculizar la labor de los investigadores, distanciarse de rumores y versiones sin fundamento. Cualquiera. La medida insólita en el panorama del periodismo mundial merece un análisis que vaya más allá del síntoma y nos lleve a causas y consecuencias.
Debo reiterar que Televisa fue mi casa durante más de 50 años y salí de ella por mi propia voluntad y sin rencores. No pretendo siquiera esbozar una crítica contra la institución ni, mucho menos, contra sus dirigentes y empleados con quienes, diez años después de mi renuncia, mantengo la amistad de siempre. Conocí tres generaciones de la familia Azcárraga y al actual Emilio no diré que lo vi nacer pero sí que ese día, hace 42 años, felicité a su padre. No sale de mis sentimientos la mínima intención de agraviar o causar molestias. Considero, sin embargo, que la determinación de suspender toda noticia no oficial en el medio de información más poderoso del país, cuando hay una avidez generalizada por saber qué pasó, crea un precedente desconcertante.
Durante muchos años, los medios sufrieron una censura propia de un sistema monopólico del poder, mejor dicho, de los poderes constitucionales y fácticos, que estrechaba el margen de posibilidades de los dueños y profesionales del periodismo. Esa situación cambió al cambiar el país, cuando una transición de partidos y corrientes políticas fraccionó la hegemonía partidista y dio lugar a un pluralismo que se manifestó, muy especialmente, en la libertad de informar y opinar. Surgieron nuevas voces, otras aprovecharon lo que antes no se ofrecía y llegamos al periodismo que ahora disfrutan los mexicanos, sin más cortapisas que la autocensura o los límites que sus empleadores señalan. La censura oficial, que existe adaptada a las circunstancias, puede acatarse o no, según el grado de independencia de quien la sufre. Se presenta la posibilidad de optar.
Dicho más claro: antes no podías, ahora solo que no quieras.
“No veas 24 Horas”, gritaba Clouthier por las calles. No le faltaba razón, pero no había de otra. Ahora que hay podría gritarles lo mismo a sus herederos dentro del gobierno y de las pantallas. En este México distinto la prensa tiene el deber de informar y criticar. La crítica es obligada en todos los países libres, democráticos. La democracia se mide en función de las garantías de que disfruta la prensa crítica y responsable, del respeto a las opiniones divergentes, de atención, aunque no necesariamente acatamiento, a las observaciones contrarias a las decisiones del poderoso. La prensa cumple la misión del centinela que avisa a tiempo de los peligros.
Televisa está en su derecho de abdicar a ese deber. No es mi deseo discutirlo, sino anotar hoy la extraña reacción de esos que alguna vez llamamos intelectuales. Cuando no se podía hablar fueron severos críticos de los medios, sin confesar que aceptaban la limitación de su margen de crítica al poder en radio, televisión y periódicos. Consúltense las hemerotecas y descúbranse cadáveres en el clóset. Hoy, cuando la televisión renuncia a su función de informar, los intelectuales de moda callan lo que antes denunciaban ferozmente: que el silencio sustituía a las noticias. Voces aisladas reprueban la autocensura. Las más callan y aceptan. El bozal fue en una época obligatorio. Vuelve por gusto, prueba de que hay gustos para todo. O de que alguien lo vuelve a imponer.
Una de las razones de esta mudez es que antes estaban fuera. Ahora están dentro. Se han creado para ellos puestos de trabajo lucidor y productivo. Están dentro también con sus revistas en las que el precio de los anuncios va en relación inversa al cuadrado de su circulación. Con sus empresas de consejos políticos. Con sus termómetros de alquiler, medidores de transparencias ajenas. Con su asesoría de imágenes. Con su coyotaje de negocios. Con su labor de abajo firmantes. Con sus agencias de publicidad y ventas de entrevistas y menciones en sus programas y columnas.
Así se explica su silencio de pasiva aceptación de una postura que en otros tiempos pudo parecerles criticable.
El cambio es obvio.
Ahora están dentro.
Lo peor es que, mientras antes solo había un camino, ahora que los hay múltiples escogen, ejerciendo su libre albedrío, el de renunciar a su olvidada vocación de jueces.
Y de periodistas.
2010-05-24. EL UNIVERSAL.
La más importante noticia política del año en México, el secuestro de Diego Fernández de Cevallos, ha dado lugar a diversas e inesperadas reacciones.
Quiero referirme a la decisión de Televisa de abstenerse de informar sobre el caso y limitar sus noticias a los boletines oficiales. La razón puede ser cualquiera: motivos humanitarios, respeto a la familia, no obstaculizar la labor de los investigadores, distanciarse de rumores y versiones sin fundamento. Cualquiera. La medida insólita en el panorama del periodismo mundial merece un análisis que vaya más allá del síntoma y nos lleve a causas y consecuencias.
Debo reiterar que Televisa fue mi casa durante más de 50 años y salí de ella por mi propia voluntad y sin rencores. No pretendo siquiera esbozar una crítica contra la institución ni, mucho menos, contra sus dirigentes y empleados con quienes, diez años después de mi renuncia, mantengo la amistad de siempre. Conocí tres generaciones de la familia Azcárraga y al actual Emilio no diré que lo vi nacer pero sí que ese día, hace 42 años, felicité a su padre. No sale de mis sentimientos la mínima intención de agraviar o causar molestias. Considero, sin embargo, que la determinación de suspender toda noticia no oficial en el medio de información más poderoso del país, cuando hay una avidez generalizada por saber qué pasó, crea un precedente desconcertante.
Durante muchos años, los medios sufrieron una censura propia de un sistema monopólico del poder, mejor dicho, de los poderes constitucionales y fácticos, que estrechaba el margen de posibilidades de los dueños y profesionales del periodismo. Esa situación cambió al cambiar el país, cuando una transición de partidos y corrientes políticas fraccionó la hegemonía partidista y dio lugar a un pluralismo que se manifestó, muy especialmente, en la libertad de informar y opinar. Surgieron nuevas voces, otras aprovecharon lo que antes no se ofrecía y llegamos al periodismo que ahora disfrutan los mexicanos, sin más cortapisas que la autocensura o los límites que sus empleadores señalan. La censura oficial, que existe adaptada a las circunstancias, puede acatarse o no, según el grado de independencia de quien la sufre. Se presenta la posibilidad de optar.
Dicho más claro: antes no podías, ahora solo que no quieras.
“No veas 24 Horas”, gritaba Clouthier por las calles. No le faltaba razón, pero no había de otra. Ahora que hay podría gritarles lo mismo a sus herederos dentro del gobierno y de las pantallas. En este México distinto la prensa tiene el deber de informar y criticar. La crítica es obligada en todos los países libres, democráticos. La democracia se mide en función de las garantías de que disfruta la prensa crítica y responsable, del respeto a las opiniones divergentes, de atención, aunque no necesariamente acatamiento, a las observaciones contrarias a las decisiones del poderoso. La prensa cumple la misión del centinela que avisa a tiempo de los peligros.
Televisa está en su derecho de abdicar a ese deber. No es mi deseo discutirlo, sino anotar hoy la extraña reacción de esos que alguna vez llamamos intelectuales. Cuando no se podía hablar fueron severos críticos de los medios, sin confesar que aceptaban la limitación de su margen de crítica al poder en radio, televisión y periódicos. Consúltense las hemerotecas y descúbranse cadáveres en el clóset. Hoy, cuando la televisión renuncia a su función de informar, los intelectuales de moda callan lo que antes denunciaban ferozmente: que el silencio sustituía a las noticias. Voces aisladas reprueban la autocensura. Las más callan y aceptan. El bozal fue en una época obligatorio. Vuelve por gusto, prueba de que hay gustos para todo. O de que alguien lo vuelve a imponer.
Una de las razones de esta mudez es que antes estaban fuera. Ahora están dentro. Se han creado para ellos puestos de trabajo lucidor y productivo. Están dentro también con sus revistas en las que el precio de los anuncios va en relación inversa al cuadrado de su circulación. Con sus empresas de consejos políticos. Con sus termómetros de alquiler, medidores de transparencias ajenas. Con su asesoría de imágenes. Con su coyotaje de negocios. Con su labor de abajo firmantes. Con sus agencias de publicidad y ventas de entrevistas y menciones en sus programas y columnas.
Así se explica su silencio de pasiva aceptación de una postura que en otros tiempos pudo parecerles criticable.
El cambio es obvio.
Ahora están dentro.
Lo peor es que, mientras antes solo había un camino, ahora que los hay múltiples escogen, ejerciendo su libre albedrío, el de renunciar a su olvidada vocación de jueces.
Y de periodistas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
TIRITAS & TIRITOS
@Y le hicieron trizas su "algoritmo". Una marea de batas blancas invadió las calles de 24 ciudades mexicanas para visibilizar u...
-
Agencia EFE Domingo, 2 de noviembre 2008 La prensa extranjera se vuelca en la cobertura de unas elecciones que no sólo suponen un cambio de ...
-
El día jueves 6 de noviembre de 2008, los regidores, la síndico y la presidenta municipal del XIII Ayuntamiento de La Paz recibieron en comp...
-
Ceremonia de Inauguración. Ciudad Obregón, Sonora.- El noroeste cajemense se apuntó otro importante suceso literario dentro de las letras e...