lunes, 4 de mayo de 2009

DENISE DRESSER: MÉXICO ENFERMO DE EXCLUSIÓN...De REFORMA

REFORMA Opinión 04 Mayo 2009.

Denise Dresser.

México, enfermo de exclusión

Legisladores al servicio del poder

Ciudadanos acuartelados. Tapabocas omnipresentes. Calles vacías. Escuelas cerradas. País enfermo. México asolado por la influenza, buscando cómo curarla; México varado por un virus letal, intentando contener sus peores efectos. Pero mientras la mayor parte de los mexicanos centra su atención en los estragos producidos por una granja porcina en Veracruz, poco entienden la otra gran enfermedad. La epidemia que recorre el Congreso y afecta a sus miembros. La infección viral que debilita a los diputados, somete a los senadores, y convierte a las clase política en un grupo de hombres y mujeres sin columna vertebral. Seres febriles con síntomas compartidos. Seres inermes que protegen privilegios empresariales en vez de promover derechos ciudadanos. Demostrando cuan contagiados están cuando aprueban con 259 votos a favor, cero en contra, y cero abstenciones, una iniciativa que permitiría las “acciones colectivas” que —en teoría— otorgarían poder a consumidores indefensos ante abusos de compañías públicas y privadas. Pero en México, el virus que produjo la llamada “Ley Televisa” sigue vivo y la reforma mal diseñada es un signo más del mal que no hemos podido erradicar.

Una epidemia enraizada en la incapacidad del Congreso para entender su papel como promotor del interés público.

Otra vez, como ocurrió en el 2006 frente a las televisoras, los diputados cedieron. Otra vez, como en aquella coyuntura la élite empresarial logró su objetivo: evitar que los ciudadanos defiendan sus derechos, promuevan sus intereses, participen como sujetos plenos y no como objetos tutelados. Porque hay muchos otros países — Colombia, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Ecuador, Costa Rica, España, toda Europa, Canada y Estados Unidos— que reconocen el derecho de sus ciudadanos a defenderse colectivamente. A organizarse a través del llamado “class action” como el que encabezó la famosa Erin Brockovich contra una empresa contaminante. A demandar a una compañía que ofrece malos servicios o impone cobros indebidos o daña el medio ambiente o produce daños a la salud. Pero en México, la clase política le sigue negando ese derecho ciudadano a sus habitantes y acaba de demostrarlo. En México, ser consumidor es ser indefenso. Invisible. Impotente. Ciudadano al que se le exige participar pero se le niegan los caminos para hacerlo.

Frustración cotidiana Es vivir con la frustración cotidiana que entraña recibir un cobro de luz exorbitante, un recibo telefónico estratosférico, un estado de cuenta bancario inintelegible. Es vivir con el enojo compartido ante las gasolineras tramposas, los medidores amañados, las compañías que optan por abusar de consumidores en lugar de generar su lealtad mediante buenos servicios y productos. Es vivir sabiendo que no hay instrumentos con los cuales pelear contra todo eso, porque el gobierno no lo permite, los empresarios no lo toleran, la Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor) no cumple con su función y la Condusef (Comisión Nacional de Usuarios de Servicios Financieros) tampoco.

Medida ineficaz En la iniciativa recién aprobada, sólo el gobierno podrá iniciar las acciones colectivas en contra de sí mismo o de empresas cuyo comportamiento considera cuestionable. Y eso equivale a encargarle el gallinero a los zorros. Equivale a colocar la defensa de derechos ciudadanos en manos de quienes quieren cercenarlos.

La conducta de los congresistas no es novedosa pero sí sorprendente; uno pensaría que la experiencia enfermiza de la “Ley Televisa” habría generado anticuerpos. Habría vacunado a los partidos en contra de procesos que los convierten en correa de transmisión de microbios que paralizan a México. Pero parecería que no es así y la razón se encuentra en el foco del contagio. En el lugar de donde surge esa infección mutante que afecta a demasiadas iniciativas legislativas: la cúpula del Consejo Coordinador Empresarial. Las empresas que enviaron cabilderos para diseminar el virus ante el cual tantos sucumbieron. Un sector corporativo de miras cortas y vetos pesados. Una clase empresarial incapaz de comprender que al limitar las “acciones colectivas” condena a México a la mediocridad económica, al proteger a compañías con pocos incentivos para innovar y muchas oportunidades para expoliar. Una clase empresarial incapaz de entender que al colocar tapa-bocas a la participación ciudadana promueve todo aquello que tanto asustó a las élites en la elección del 2006. La polarización. La insatisfacción. El resentimiento.

Más allá de la influenza Sin duda México está enfermo. Pero su padecimiento va más allá de la influenza actual. Tiene que ver con con el control de arriba hacia abajo, con la exclusión de muchos por pocos, con los privilegios económicos que leyes —como la recién aprobada— buscan perpetuar. Y la única vacuna posible es aquella que asegure derechos plenos a una ciudadanía que todavía no los tiene. El único anti-viral contra la impunidad es la acción ciudadana. El único diagnóstico útil es aquel que, como escribió Sigmund Freud, “nos obliga a mirarnos el alma, conocernos, entender por qué la enfermedad estaba destinada a surgir, y quizás entonces curarla”

IRREGULARIDADES POR 10 MIL MDP EN EDUCACIÓN BÁSICA, DETECTA ASF...

Milenio Diario 04 mayo 2009.

Irregularidades por 10 mil mdp en educación básica, detecta la ASF.

Los estados que encabezan la lista son Guerrero, Michoacán y Baja California Sur.

Maestros aviadores y falta de comprobación de gastos, los casos
La Auditoría Superior de la Federación y los órganos de fiscalización de las entidades federativas documentaron irregularidades por 10 mil 443 millones de pesos en el ejercicio 2007 del Fondo de Aportaciones para Educación Básica y Normal, principalmente por personal comisionado “indebidamente” con goce de sueldo a agrupaciones sindicales y falta de documentación comprobatoria del gasto.

Guerrero, Michoacán, Baja California Sur, Tabasco, Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Zacatecas fueron los estados con mayor número de observaciones.

Entre las anomalías registradas destacan también la aplicación de recursos en centros de trabajo no destinados a la educación básica; comisionados a otras dependencias con funciones ajenas al fondo; recursos no ejercidos al cierre del ejercicio fiscal y plazas-horas utilizadas sin la debida autorización.

De acuerdo con el tercer análisis sectorial elaborado por la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, otras irregularidades fueron el otorgamiento de apoyos o programas no financiables con el fondo, así como la incorporación de centros de trabajo clausurados, dados de baja o no localizados.

La información referida se desprende de las auditorías a los recursos federales ejercidos por las entidades federativas y municipios.

De los 10 mil 443.8 millones de pesos observados, 7 mil 805 millones (74.7 por ciento) fueron determinados por la Auditoría Superior de la Federación y los restantes 2 mil 638 millones (25.3 por ciento) por los organismos locales de fiscalización.

La Auditoría Superior de la Federación fiscalizó el uso del fondo referido en 25 entidades federativas: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Colima, Distrito Federal, Durango, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, San Luís Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

Y, a solicitud del propio órgano superior de fiscalización, las contadurías estatales revisaron la aplicación de los recursos en Coahuila, Estado de México, Hidalgo, Morelos, Nuevo León, Puebla, Sonora y Tamaulipas.

Los estados con mayor número de observaciones fueron Guerrero, con 25; Michoacán, 23; Baja California Sur, 22; Tabasco, 19; Chiapas y Quintana Roo, 18 cada uno; Yucatán y Zacatecas, 17 cada uno.

Coahuila y Estado de México, con dos cada uno; Nuevo León, 7; Guanajuato, Puebla y Sonora, con ocho cada uno; Morelos, con nueve, y Chihuahua y Colima, con 10, fueron los estados con menos observaciones de los entes de fiscalización.

México. Fernando Damián

domingo, 3 de mayo de 2009

Epidemia: glosas y preguntas (1)




Alán Arias Marín

2009-05-03•Política

Los virus siempre han acompañado al hombre (y las mujeres) en su historia. En rigor, se sabe de ellos apenas recién. Siempre han sido globales, seres terribles que enferman, nómadas (gustan decir los posmodernos), estremecen a las comunidades, las dejan en paz, las estabilizan de nueva cuenta, alteran civilizaciones, las derrumban, a veces. Instauran, bajo su influjo, nuevas modalidades y formas de convivencia en la socialidades a las que acometen. Sus oleadas mortíferas han sido proverbiales, la humanidad se acostumbra a sus implacables cuotas de muerte. Su curso es incierto y caprichoso, temible. Avanzan, retroceden, dan rodeos, se estabilizan y rebotan, o habrán de rebotar como parece ser el caso. Están en ese umbral umbroso entre el creer y el saber.

Más preguntas que respuestas, mezcla engañosa de ignorancia y de ciencia; la humanidad cree que sabe de ellos, sólo eso. Se instauran en la vida humana, también, en las vidas nuestras de cada día. Coexistimos con ellos, coexistiremos con este nuevo virus, ya humano, no sólo aviar y porcino —A H1N1 mexicano-californiano—; habrá de ocultarse y enmascararse, resurgirá con las temperaturas frías de noviembre y diciembre, cobrará su cuota de muertos, a saber.

En las condiciones contemporáneas, globalizadas, la naturaleza de los virus, nómada, cambiante, de mutabilidad intrínseca se potencia y exacerba. Su potencialidad patógena y de muerte jamás ha sido más terrible. Las sociedades actuales pueden definirse como sociedades de riesgo, los procesos globalizadores acentúan y multiplican las amenazas. Una de las vertientes de mayor peligro la constituyen las epidemias y las pandemias. Esos riesgos se burlan de las soberanías nacionales y las fronteras; dan risa los demagogos que enfáticamente predican que los virus “no pasarán”, la ignorancia como política de Estado.

Las modalidades dominantes de epidemias, en las últimas décadas, las amenazas más tremendas por venir, en el corto y mediano plazos, son enfermedades respiratorias. Tipos de influenza y gripes que están vinculadas a virus compuestos por cepas aviares y porcinas, con alta capacidad de mutaciones, la posibilidad de contagios de persona a persona (como la que nos afecta), esas son las amenazas mayores, las de hoy y mañana. ¿Por qué? ¿De dónde vienen? (¿De dónde son los mutantes, ay mamá?). Se trata de fenómenos complejos que reclaman miradas multidisciplinares, investigación científica, políticas de salud pública, rol del Estado y los gobiernos, comunicación política, hasta la transversal filosofía (lógica y ética que han de existir pero que no se muestran…). Veamos, pues, el origen, la matriz generadora de la enfermedad.

La producción industrializada de animales en las décadas recientes, sobre todo, de aves y cerdos, instaura condiciones de cría y confinamiento que resultan en un ambiente perfecto para la recombinación de virus de distintas cepas; el riesgo de la recombinación de virus de gripe aviar y porcina ya se ha convertido en una ruta usual de las enfermedades respiratorias en el mundo, el umbral para la transmisión entre humanos ya ha sido transgredido (Pew Comission on Industrial Farm Animal Production, 2008). Ha habido una transformación en las formas de producción, los estándares productivos son las causales de la proliferación vertiginosa de combinaciones y mutaciones virales. Se trata de incrementos exhaustivos de la productividad que alteran las condiciones orgánicas de la cría de los animales. En 1995, había 55 millones de cerdos en más de un millón de granjas en USA; en 2008, 65 millones concentrados tan sólo en 65 mil instalaciones. La higiene física de los chiqueros se suple con la administración masiva de antibióticos (amén de las hormonas para acelerar la engorda), los sistemas inmunológicos se debilitan, las bacterias y los virus se hacen cada vez más resistentes, el intercambio patógeno se realiza a altas velocidades. En 1998, en una granja porcina de Carolina del Norte, en USA, se desató una mortandad de animales vinculada a una cepa híbrida (ya presente en humanos —H3N2— uno de los componentes genéticos de la ya famosa H1N1); a partir de ahí, cada año se han generado variantes con alto potencial patógeno, incluida la que hoy nos desvela.

Es también el caso mexicano. Uno de los focos de la epidemia es el poblado de La Gloria -Perote, Veracruz (finales de marzo y abril), enfermaron 400 personas, “infecciones bacterianas” determinaron las autoridades; se confirmaría —después— la presencia del nuevo virus. Ahí está Granjas Carroll (Smithfield Foods, empresa global de cría de cerdos y productos porcinos), que ha señalado que cumple con los requerimientos sanitarios establecidos; exacto, son esos parámetros los que propician las epidemias y las pandemias. En ciernes, pues, un riesgo catastrófico global para la salud pública mundial propiciado, en última instancia, por la cría industrializada, ecológicamente disruptiva de cerdos y aves. De ahí son los mutantes.
______
FCPyS-UNAM. Cenadeh.

alan.arias@usa.net

INFLUENZADOS III...


ENSENADA.= DESDE la terraza del Starbucks , el paseo costero o Bulevard Lázaro Cárdenas, es pródigo en imágenes que resumen el signo de los tiempos: un convoy militar con soldados con uniforme de camuflaje apelotonados sobre jeeps , recorriendo con el índice de sus fusiles un paisaje humano con tapabocas, una zona turística semidesierta, muy lejos de la estridencia de los springbreakers de hace unas semanas cuando se empezaba a remontar la cuesta de la crisis económica.
Pero no faltan extranjeros que desafían la INFLUENZA Y SUS ADAGIOS, como estas gringuitas que vinieron a la boda de la amiga, que ahora entran al café del brazo de sus chambelanes autóctonos, siguiendo la huella de los novios: un modelo de pareja binacional, interracial, fronteriza. Rubia la bella, prieta la bestia. Un modelo clonado en su cortejo : todas ellas de blanco; de traje negro y corbata amarilla los galanes.
Metiche incorregible, un tránsfuga paceño que por ahí andaba leyendo Los sueños de mi padre, de esa revelación literaria llamada Barak Obama, con algunas descolgadas a Las palabras y los Días (una DELICIOSA antología introductoria de Octavio Paz, realizada por Ricardo Cayuelas),le preguntó a una de las ninfas califórnicas(por su acento, supongo de de allá son), el por qué del festejo en el Starbucks.
-Aquí se conocieron…

La fuerza del amor o su espejismo, sus reflejos, recreando sus mitologías, reinventando el mundo en medio del diluvio. Fijando un nuevo punto de partida hacia la tierra prometida del FUTURO. Que siempre nos alcanza sin que nos demos cuenta, como en este PRESENTE DE TIEMPO SUSPENDIDO, COAGULADO ,de la ciudad sitiada por el miedo y sus delirios, que nos pone a girar en la ruleta rusa cotidiana , macabra lotería, BINGO letal, al que tienes DERECHO con solo respirar…
Como respira el YONKI que pasa hablando solo, maldiciendo en una jerga endemoniada, a tono con los días emergentes, y pide unas monedas para matar el hambre y la sed etílica. Como respira el niño indígena, moqueante criaturita de no más de cinco años, que se acerca a mi mesa con su caja de chicles balbuceando lo que seguramente es su bautismal lección del castellano:”DIE..., DIE…, DIE…”
Mientras una señora lo observa a la distancia, parada en la banqueta, rodeada de otros dos escuincles, cargando su propia mercancía.
Pienso en las otras pestes que a nadie conmueven, como el HAMBRE y las enfermedades( curables en otras circunstancias menos injustas, menos envilecidas), que mata a miles de estos niños compatriotas del MÉXICO PROFUNDO. Muertes inexistentes cuando no hubo registro civil que expidiera un acta.
Ojalá que la INFLUENZA nos- o en su caso, les- dejara a los sobrevivientes, sus mejores INFLUENCIAS, más allá de un lavado de manos más asiduo. Una lección de solidaridad humana, una vacuna contra el egoísmo y la fatalidad de “las heladas aguas del cálculo egoísta”.

EL GENOMA DE A/H1N1 ESTÁ EN LA RED...DE MILENIO DIARIO...



Se descubrió que...
Luis González de Alba

2009-05-03•Tendencias

Está en la red el genoma completo del virus de la influenza porcina A/California/04/2009 (H1N1), subido por el Centro para Influenza de la OMS en los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), Atlanta. Lo tiene la base de datos GenBank:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/sites/entrez?db=nuccore&itool=toolbar.

Para entrar a las secuencias de los ocho genes, copie la siguiente línea y péguela en la barra de búsqueda de GenBank: FJ966079, FJ966080, FJ966081, FJ966082, FJ966083, FJ966084, FJ966085, FJ966086.

Se trata de la cepa californiana de abril. La Secretaría de Salud, de intachable y eficaz acción, aún no sube a Internet el genoma de la cepa mexicana, y los equipos interesados en el mundo no pueden hacer comparaciones entre los actuales brotes y los del pasado. Entre ellos el de 1976 y el mortífero de 1918, reconstruido en 2005.

El 25 de abril pasado, ScienceInsider presentó una retrospectiva en la que Jennifer Couzin-Frankel entrevista a quien tuvo a cargo la epidemia de influenza porcina de 1976. Este es un resumen:

El especialista en enfermedades infecciosas Edwin D. Kilbourne, ahora de 88 años y retirado, estuvo en el centro del último pánico por influenza porcina en los Estados Unidos. En 1976, una cepa de influenza porcina se dispersó desde Fort Dix, una base militar en Nueva Jersey. El virus infectó a unos 500 soldados. Aunque no todos enfermaron, uno murió.

Kilbourne, por entonces con la cátedra de microbiología en la Escuela de Medicina Monte Sinaí de Nueva York, se especializa en vacunas para cepas de influenza. David Sencer, director de los CDC, quien luego habría de renunciar a consecuencia de la influenza porcina, lo puso al frente del comité que revisaría la situación de Fort Dix. En su laboratorio se analizaron las muestras de virus enviadas desde la zona contaminada y en cuestión de semanas tuvo a punto la vacuna. “Había razones para estar asustados: sabíamos que era un virus muy similar al de la influenza porcina surgido en 1918”. Por entonces, al finalizar la Primera Guerra Mundial, la llamada “gripe española” produjo más de 50 millones de muertes.

Fueron vacunados cuarenta millones de estadunidenses contra el virus, y algunos desarrollaron el síndrome neurológico de Guillain-Barré, lo que levantó la controversia acerca de si había sido necesaria esa amplia vacunación.

Los investigadores de 1976 creyeron estar ante el virus de 1918. A pesar de lo cual, hubo mucha oposición al empleo de la vacuna. Pero, “por otra parte, si no hubiéramos tenido la vacuna y algo hubiera ocurrido, ¿a quién se acusaría? A toda la profesión médica”.

Hace notar el investigador que fue el trabajo de campo en vacunación más amplio de la historia. Hasta el presente hay quienes sostienen que la vacuna fue la responsable del síndrome de Guillain-Barré, pero no había línea base para hacer una comparación con la ocurrencia normal de ese síndrome, así que no hay manera de atribuirlo a la vacuna: “Hay un montón de cosas que producen el Guillain-Barré”.

El virus de 1918

En Science del 7 de octubre de 2005, investigadores de los CDC de Atlanta, de la Escuela de Medicina Monte Sinaí, del Departamento de Patología Molecular perteneciente al Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y del Departamento de Agricultura, reportan que lograron reconstruir el virus que causó la pandemia de 1918 y mató a más de 50 millones de personas.

El RNA del virus fue recuperado de tejidos pulmonares fijados en formalina y de tejidos de una víctima de influenza enterrada en Alaska en terreno siempre helado del llamado permafrost.

“En el presente estudio, generamos un virus que contiene la secuencia completa que codifica los ocho genes del virus de 1918 en un esfuerzo por entender la base molecular de la virulencia de este virus pandémico”.

Informa luego el reporte que: “Para evaluar la patogenicidad del virus de 1918, lo inoculamos intranasalmente en ratones”... Lo mismo hicieron en huevos fértiles de pollo.

Los detalles técnicos son complejos, pero la conclusión es sencilla: reconstruyeron el virus de 1918 “con el fin de entender más completamente la virulencia de ese virus y posiblemente de otros virus de influenza humana pandémica. Porque la emergencia de otro virus pandémico es considerada posible, si no inevitable, la caracterización del virus de 1918 nos capacita para reconocer la amenaza potencial planteada por nuevas cepas de influenza viral, y arrojará luz sobre las medidas profilácticas y terapéuticas que serán necesarias para controlar virus pandémicos”.

Concluyen con una nota sobre las precauciones de bioseguridad para proteger a los investigadores, al medio y al público. “El propósito fundamental de este trabajo fue proveer información crítica para proteger la salud pública y desarrollar medidas efectivas contra futuras pandemias de influenza”. La correspondencia debe dirigirse a: tft9@cdc.gov

Mi página web:

www.luisgonzalezdealba.com

sábado, 2 de mayo de 2009

DE MEXICANOS Y TAPABOCAS...(De Milenio diario)

Historias del más acá
Carlos Puig

2009-05-02•Al Frente

Estos tiempos son propicios para villamelones.

Hablar como si uno supiera de lo que uno no sabe. La tentación, la oportunidad, está ahí. Es casi imposible evitarlo. Hay que llenar las páginas, las horas. No hay otro tema.

En medio de la avalancha de información de todas calidades que nos ha inundado esta semana de epidemia. Rescato un par de conversaciones con dos que sí saben y una crónica periodística:

¿Porqué sólo en México hemos paralizado al país? Le pregunto al doctor Juan Ramón de la Fuente: “Podemos decir que han sido (Estados Unidos, para el día que lo pregunté) más eficientes que nosotros; sí, han podido ir aislando uno a uno los casos y han podido ir diagnosticándolos e identificándolos positivamente uno a uno y han podido ir descartando o tratando casos casi con la misma rapidez con la que han ido diagnosticando.

—Hay un problema de desarrollo, entonces, un sistema de salud más eficiente, más grande, con más recursos…

—Yo creo que ahí estuvo parte de la clave, en eso que tú dices, en el laboratorio. Nosotros, desafortunadamente, que bueno que ya se corrigió, pero ésta es una de las críticas que yo haría en el sentido propositivo, porque no es momento de actitudes mezquinas. Y precisamente ayudando hay que decir: ¿por qué no estuvo listo nuestro laboratorio? ¿Por qué no pudimos hacer las pruebas? ¿Por qué no lo hicimos desde el principio, por qué? ¿Para qué sirve la ciencia?, pues sirve para esto, ¿no?

“Yo creo que eso hizo la gran diferencia, en Estados Unidos pudieron descartar los casos, no solamente identificar positivamente, sino descartar los otros, casi al momento y esto explica también parte de las confusiones en las cifras.

No estamos hablando de pruebas inaccesibles para nuestro país, aquí están los laboratorios, han estado desde hace tiempo, hay recursos humanos, ¿qué paso? Pues no estábamos listos, no teníamos los reactivos, no pudimos montar las pruebas con la serenidad necesaria. Bueno, esto explica en buena medida el curso que ha tomado la epidemia, porque si es una epidemia y las medidas que se han desprendido de ésta en Estados Unidos y en México, la diferencia la ha hecho la infraestructura científica que está a nuestro alcance”.

• • •

Contesta la misma pregunta, el doctor Miguel Ángel Lezana, director general de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades de la Secretaría de Salud. Vocero de la crisis.

“Yo creo que las medidas que hemos adoptado, que los gobiernos, tanto local como el federal, han adoptado, son, en efecto, medidas extremas, pero lo que nosotros estábamos viendo era un crecimiento en la tasa de infecciones, entonces, a mí me parece que estas medidas de distanciamiento, como el cierre de las escuelas en las condiciones particulares de nuestro país, tienen una alta efectividad.

Quizá en Estados Unidos la situación por diversas instancias económicas o sociales, culturales, sean muy distintas. La forma en que nos comportamos es muy diferente socialmente con respecto a Estados Unidos. Nosotros estamos tomando, sí, medidas que se consideran extremas, pero que al mismo tiempo son las pertinentes para las circunstancias culturales y sociales que tenemos en nuestro país.

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De Pablo Ordaz, el excelente corresponsal de El País, la crónica de cuando llega a entrevistar al doctor Lezana a la Secretaría de Salud:

“Nadie lleva mascarillas. Ni la recepcionista, ni nadie del servicio de limpieza, ni las secretarias, ni el jefe de prensa, ni, por supuesto, el doctor Lezana. Así que la primera pregunta no puede ser otra: ¿por qué no llevan ustedes mascarillas? “Porque la porosidad que tienen permiten fácilmente el paso de las partículas, y porque además es muy poco viable que el virus pueda transmitirse por el aire sin estar en contacto con ninguna superficie”. Y entonces —la siguiente pregunta también es obvia—, ¿por qué han repartido millones de mascarillas? ‘Bueno, es más una demanda de la población. La gente se siente más segura llevándolas, más tranquila, y no les hace ningún daño’. La declaración del funcionario no deja de ser sorprendente, sobre todo porque durante los primeros días del brote la población asistió angustiada a la escasez de mascarillas, y los políticos en tropel —en vez de hacer el discurso de Lezana— se lanzaron a prometer mascarillas como si en ellas estuviera la salvación.

“Lezana explica, entonces, que el virus sólo es capaz de vivir en el aire cuestión de segundos, pero que donde sí se hace fuerte es sobre los objetos. ‘Si yo tengo el virus y estornudo sobre la grabadora, el virus puede permanecer ahí 24 e incluso 48 horas. Si usted luego la toca y se lleva las manos a la boca, a la nariz o a los ojos, se puede contagiar. Por eso lo importante es lavarse mucho las manos, limpiar mucho los objetos que otras personas han tocado”.

masalla@gmail.com

viernes, 1 de mayo de 2009

CONTROLANDO LA EPIDEMIA...(MILENIO DIARIO)

Día con día
Héctor Aguilar Camín

2009-05-01•Al Frente

Finalmente empiezan a quedar claras las cifras. Hasta el jueves 30 de abril había comprobados en el mundo 221 casos de influenza porcina, en nueve países, con 9 muertos.

México registraba 99 casos y ocho muertos; Estados Unidos, 91 casos y un muerto; Canadá, 13 casos; Reino Unido, 5; España, 4; Nueva Zelanda, 3; Alemania, 3; Israel, 2, y Austria, 1.

Son los casos importantes porque son los provenientes del virus que se desconoce y cuya propagación puede ser, por desconocida, catastrófica.

De distintas formas de gripa o influenza conocidas mueren cientos de miles de personas al año. De un virus desconocido como el rebautizado, podrían morir millones.

Llama la atención la diferencia de acciones emprendidas por los gobiernos de México y Estados Unidos, que tienen casi el mismo número de casos.

En México se suspendieron las clases en todo el país y todo tipo de aglomeraciones y se decretó un largo asueto. En Estados Unidos no hay alarma especial contra aglomeraciones ni una desmovilización económica y administrativa.

En un mensaje del miércoles por la noche, el presidente Calderón dijo a los mexicanos “a todos sin excepción”, que “se queden en su casa con su familia, porque no hay lugar más seguro para evitar contagiarse”.

Esa misma noche, en una conferencia de prensa, el presidente Barack Obama simplemente recomendó: “lávense las manos cuando saluden a alguien, cúbranse la boca cuando tosan. Si están enfermos, quédense en casa. Si sus niños están enfermos, no los manden a la escuela. Y si tienen síntomas de gripa, no se suban a un avión”.

Uno se pregunta quién está haciendo lo correcto.

De una explicación dada por radio, en el programa matutino de Carlos Puig, por el ex rector y ex secretario de Salud, Juan Ramón de la Fuente, me surge la idea de que es probable que ambos gobiernos estén haciendo lo correcto.

La capacidad de diagnosticar y aislar los casos de influenza porcina es mayor en Estados Unidos. Sus autoridades están en control de la epidemia, pues la diagnostican y la aíslan caso por caso, gracias a las fortalezas de su sistema de salud.

México no tuvo desde el principio la capacidad de diagnosticar con precisión la enfermedad nueva y la sumó a otras parecidas hasta construir un panorama de cifras confuso y poco confiable. No pudo controlar y aislar el virus, tuvo que controlar y aislar a la gente.

hector.aguilarcamin@milenio.com

TIRITAS & TIRITOS

  @Y le hicieron trizas su "algoritmo". Una marea de batas blancas invadió  las calles de 24 ciudades mexicanas para visibilizar u...