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viernes, 14 de abril de 2017

VIACRUCIS





A cada quien su cruz
Su Caifás, su Pilatos

Su corona de espinas
 Sus clavos, su pasión
     su calvario

 La Ley y sus Doctores
El lavado de manos de rigor

 La sal, la sangre, el vino
La Caída y la Resurección

 Perdónalos
Demonio Barrabás
¿Que no ves que no saben
             Lo que hacen?

 Ya no llores María
Levántate y camina

Búscate otro José
Ya regresará a ti
 El Espíritu Santo

"Llena eres de gracia.."
Borrón y cuenta nueva

El espectáculo
 Debe continuar.

Que te sea pródiga
La Semana Diabla...

Días de recogimiento
              de consuelo
Para las Magdalenas solitarias.

jueves, 13 de abril de 2017

DREAMER*



Víctor Bancalari

La casa estaba sola. Los pasos , arriba, fueron sólo una idea corriendo por la escalera: yo entré en esa casa, de niño, y recuerdo que subía hacia un misterio o un peligro.
Pero ahora yo había encendido la linterna y miraba una charola de plata con un chino caminando feliz por un arrozal.
Cerré minuciosamente la puerta, silencio,perfección,porque yo era ladrón y no podía detenerme ante un arrozal, aunque la casa del fondo fuera tan bella-¡un baldaquín magnífico!-, y quisiera estar allí, sentado, bebiendo té o fumando opio, mientras espero a los terribles cobradores del impuesto imperial.
El haz de luz iba hasta el fondo del comedor: cristales, muebles,aparecían un instante, luego se perdían.
Algo rozó mi mano, me hirió. Un barco de cuerno y concha; un velero deforme, horrible, hinchado y lustroso(arboladura y aparejos rígidos).
Tres mástiles filosos. Por el mayor descendía  una gota, dos gotas de sangre. Apreté mi mano al pantalón. La sangre llegó al puesto del vigía como una avalancha divina, ahogándolo.
La batalla se suspendió por el milagro. Los infieles huyeron y en el navío triunfador se elevaban ya las plegarias y los cánticos. Bajaron el cadáver del vigía con mucho cuidado, para enviarlo a Roma, embalsamado, con la solicitud de beatificación.
Pensé derribar el barco, brincar sobre él....¡maldito!...¡puerco!...,mas seguramente para entonces sería un barco de cuerno y concha, sin nadie  a bordo.
Avanzando siempre pegado al librero, viendo de pasada la gran cantidad de estupideces encuadernadas que el nuevo dueño había amontonado, llegué a la cocina. A la puerta de la cocina. Mi linterna sondeó la densa tiniebla. Las cucarachas huían en todas direcciones. La cocina era increíblemente antigua. Colgaba de las paredes instrumentos desconocidos.
Un pequeño, casi imperceptible fuego se sostenía débilmente en el fogón. Sobre la mesa encontré un trozo de papel. Leí:"Sin embargo, hay quienes afirman que en esos mundos existe un tipo especial de dueños de casas. Se trata de dueños de casas cuyo único entretenimiento consiste en esperar ladrones perfectos para matarlos. Velan toda la noche con un alto termo con café  y una escopeta doble. Son pocos, dicen, pero existen. La carrera de los ladrones perfectos termina cuando se topan con uno de esos escasísimos dueños de casas".

Volteé lentamente. Algo se movió en un rincón. El primer disparo iluminó como un relámpago y yo supuse que llovería muy pronto, y que al arrozal le vendría como caída del cielo esta agua.
Di gracias a los dioses y entré en la casa pensando en dos o tres cobradores de impuestos perdidos en la lluvia.

*Publicada en la revista Plural No.146, noviembre de 1983, Ciudad de México.

jueves, 6 de abril de 2017

Trump BOMBARDEA SIRIA





El ataque con armas químicas ordenado por Bashar al Assad sobre Idlib, tiene todos los visos de una provocación de Putin para atraer a Trump a la zona caliente de Medio Oriente.

Ya lo tiene allí con sus misiles y sacando a relucir su compasión humanista por "todos esos hermosos niños" masacrados.

Tomahawks lanzados desde el Mediterráneo que alcanzaron bases  áereas militares sirias, donde operaban  rusos, mientras Trump cenaba en la Casa Blanca  con el presidente de China, Xi Jinping.

¿Cuál será el  juego del siniestro ex agente de la KGB?

Por ahora le ofrece a Trump la "guerrita" que tanto deseaba;  la oportunidad de reivindicar su vapuleada imagen de "hombre fuerte" por los acumulados fracasos domésticos.

Pero esto apenas empieza. Mas allá, no sabemos. Se abre un ominoso  signo de interrogación con destellos nucleares.

viernes, 24 de marzo de 2017

POETAS SUDCALIFORNIANOS ´VÍCTOR BANCALARI (La Paz, 1958/La Paz, marzo de 1994)*.


In memoriam, a 23 años de su prematura muerte.*

POSTAL PARA PAQUITO
Por debajo del puente imaginario
que cruza la bahía, Paquito, pasan los muertos
con sus velas desplegadas. Regata multicolor,
Paquito: llegarán hasta los límites del crepúsculo,
tocarán el arcoiris y regresarán al Hotel
donde habrá una margarita para todos.
Si vieras, Paquito, la cantidad de gaviotas,
garzas, pelícanos, tijeretas que se dejan ver por
aquí no me creerías. Yo fotografié un pelícano
en la playa y después renté un caballo
y compré un coco helado y me dio mucha risa
porque el viento arrastró mi sombrero de palma
tan bonito y se mojó.
También hay cuevas de los indios. Te llevan
en helicóptero y regresas a tiempo para la cena.
En las paredes de las cuevas puedes ver las figuras
de los guamas o hechiceros. Los guamas
sacrificaban
niños para aplacar a sus dioses.Yo estoy seguro
que todavía quedan algunos, porque cuando fuimos
a ver las pinturas yo exploré los alrededores, solo,
y el guía me dijo que tuviera cuidado: pero fui, solo,
y por poco me pierdo y vi una huellas
desconocidas.
A pescar no quise ir; aquí se cuentan cosas muy
desagradables acerca de los efectos del sol sobre
las pieles delicadas.
Es todo, Paquito, aquí estoy en el bar del Hotel
esperando a que regresen los muertos a tomar su margarita.



* VICTOR BANCALARI no dejó libro publicado. No estaba para esos lances de coctelito y tenebrita, una vez que dejó de ser un ejemplar hijo de una de la familias "patricias" del puerto- como se refería con refinada ironía a la burguesía local y dinastías fundadoras-para embarcarse en el Barco Ebrio de Rimbaud que lo llevaría a una muerte prematura devorado por lo demonios del alcohol.
Confabulados con sus obsesiones centradas en Borges y algunos de los autores favoritos del escritor argentino como Berkeley y Emerson, y su pasión por la cultura y la historia antiguas, grecolatina, particularmente la romana.
Una formación literaria e intelectual excepcional, combustible de una vena satírica que aplicó de manera implacable a ciertas figuras emblemáticas de la historia regional, como fue el caso de las huestes maderistas del General Félix Ortega Aguilar, que en el cuento La Batalla de los Divsaderos, se habrían rendido a cambio de un "cargamento de chopitos"(queso tierno), al enemigo representado por el Cabo Fierro, el antihéroe de un corrido que canta las glorias del sudcaliforniano Ortega.
El cuento se publicó en la revista Ahora, que habíamos fundado un grupo de amigos aspirates a escritores y periodistas, lo cual provocó la ira del hijo del revolucionario del Plan de las Playitas, a quien Bancalari ridiculizaba: Félix Ortega Romero, nada menos que director del influyente semanario de opinión, trinchera del regionalismo , Eco de California- donde yo me había iniciado en el periodismo-, en cuyas páginas nos acusó de "traidores" y "añagazas", y nos expulsó del paraíso "nativista", el de los "sudcalifornianos bien nacidos".
El Incidente le dio un gran impulso a nuestra modesta aventura editorial..
Algunos de los amigos de Bancalari, reunieron sus textos desperdiigados en publicaciones marginales- salvo una excepcional colaboración en la revista Plural, de la ciudad de México- , y le dieron forma de libro. Un favor del que no estoy seguro si Víctor hubiera agradecido.
El texto que aquí compartimos, está dedicado a otro porteño "patricio", el escritor y fotógrafo Francisco Arámburo Salas, Paquito, colaborador del Reader´s Digest, que en los años sesenta había alcanzado cierta notoriedad con su libro La Europa que yo vi, un Best Seller en su género; pero sobre todo reconocido por sus postales crepusculares como la de la foto incluida. 

miércoles, 22 de marzo de 2017

JUÁREZ EN EL GYM



Las horas más ansiadas eran las de Educación Física, pues nos trasladábamos a los campos de la Casa de la Juventud, recién inaugurada por el presidente Adolfo López Mateos, donde nos esperaba la extrovertida figura de Anselmo Romero, la primera imagen que del pensamiento subversivo, de izquierda, tuvimos quienes ya mostrábamos interés por el tema político.
Anselmo era el otro extremo ideológico del Establishment de la secundaria Morelos, encabezado por el Tablita y el Macanita( cariñosos apodos del director y subdirector), fervorosos defensores del régimen de la Revolución Mexicana, entonces en la etapa álgida del “desarrollo estabilizador”, sin las crisis económicas y morales que luego se harían recurrentes y terminales.

Entre ejercicio y ejercicio, Anselmo nos hablaba de otras revoluciones: la soviética, la cubana, la china, y de las guerras imperialistas en Indochina y Latinoamérica. Castro, el Che(todavìa ministro cubano), Mao, Trotsky, pero sobre todos ellos, uno muy nuestro: Benito Juárez García, el Benemérito de las Américas.

Estos eran los nombres propios que el profesor de Educación Física pronunciaba con una familiaridad que pronto hicimos nuestra, a la vez que empezamos a leer revistas como Sucesos y Siempre!, periódicos como El Día, y a escuchar Radio Habana por onda corta.

Quizás sin proponérselo, Anselmo asumía el Gimnasio en el sentido griego.

La raíz etimológica de gym, remitía a la  desnudez. La gymnasia como el movimiento armónico, liberador, holístico, de los cuerpos y las psiques al desnudo.

El gimnasio platónico no era solamente el espacio para el despliegue del músculo sino también para el ejercicio del hombre interior, del SER.

Anselmo exponía y preguntaba. Te invitaba a subir a la Palestra, otro concepto herencia de la cultura griega, que como el gimnasio derivó de la cultura física a la cultura integral del cuerpo y del alma: del escenario de las competencias luchísticas, al foro del debate intelectual, la expresión artística y la difusión de la cultura.

Cronista de su tiempo, Anselmo sabía imprimirle a sus estampas históricas la carga dramática que se nos regateaba en las aulas con los tediosos dictados por parte de mentores perezosos y anquilosados.

Entre todas las estampas del amplio repertorio anselmista, me quedo con una que vuelvo a escuchar como si estuviera bajo la sombra de los tabachines o en el dog out de los mágicos campos de la Casa de la Juventud:

El retorno de Margarita Maza de Juárez a la patria salvada por su amado Benito, el Presidente Benito Juárez García, convertido en la figura universal del momento al lado de Lincoln, por su épica resistencia itinerante, republicana, a la invasión francesa de Napoleón III, y su triunfo definitivo sobre el usurpador Maximiliano; a quien ordena fusilar, junto con los conservadores Miramón y Mejía, en el Cerro de las Campanas luego de sortear, implacable, impertérrito, tremendas presiones internacionales.

Durante el exilio en Nueva York, la familia Juárez había perdido dos hijos, muertos por complicaciones respiratorias propiciadas por la falta de calefacción  y otras carencias producto de la modestia económica, el decoro republicano asumido por Juárez y seguido al pie de la letra por su embajador en Washington, Matías Romero, con el mar de fondo de la Guerra de Secesión estadounidense.

Margarita y familia llegaron a Veracruz bajo la amenaza de secuestro de Antonio López de Sana Ana, pertrechado en una fragata en esas aguas.
En carrozas, siguieron su apoteósica marcha hacia Orizaba. En un carruaje jalado por mulas iba el equipaje, y en la carroza grande iban los ataúdes de Toñito y Pepito.

Luego de pernoctar en Puebla, que como todo México había echado sus campanas al vuelo, la mañana del 23 de julio de 1867 la primera dama del momento ecuménico, Margarita y familiares, vivos y muertos, enfilaron rumbo a la Ciudad de México.

Para evitar tumultos, el  ansiado reencuentro sería  en el pueblo de Ayotla.

El Benemérito llegó en su emblemático carruaje negro, estrenando levita y un bastón de mando obsequio del pueblo zacatecano al paso de su marcha triunfal hacia la capital de la República restaurada.

 Bajó del carruaje con la prestancia de un hombre enamorado, y con un ramillete de flores en las manos caminó hacia Margarita, todavía escoltada por el ejército Republicano.

En los últimos metros Juárez aceleró el paso. Margarita y Benito se fundieron en un abrazo, para luego postrarse ante los cuerpos de sus hijos muertos en el exilio neoyorquino, y besar su frente embalsamada.

lunes, 20 de marzo de 2017

Recuerdos del Ferry






De las pocas veces que el transbordador La Paz, el primero de todos los ferries, entró a la bahía y atracó en el antiguo muelle fiscal..
Quienes viajamos en esta nave, sobre todo en nuestros tiempos universitarios en la ciudad de México, lo recordamos con una sonrisa pícara por las fiestas que a bordo se armaban durante la travesía nocturna en la ruta Mazatlán/La Paz/Mazatlán.
 .
Era un barco de lujo, con restaurante bar, música en vivo, alberca, camarotes individuales y con literas, y al que podías acceder con todo y carro. .
Pero el verdadero reventón se hacia en cubierta, ya encarrerados después de dos o tres días en Mazatlán, donde los estudiantes sudcalifornianos tomábamos por asalto el Mamucas,el célebre restaurante de mariscos que estaba en la costera.
LLegábamos a La Paz dando el draculazo,con la euforia avivada al divisar las islas de Cerralvo y del Espíritu Santo , y luego Pichilingue,el muelle al que nos acercábamos en cámara lenta,, y poco a poco se iban aclarando las siluetas de nuestros seres queridos..

.Las memorias de estas "arribazones" las resumo con el fondo  músical  de una banda de moda : Grand Funk Railroad y una canción en especial:" I´am your captain"

PUNTA BAJA:" De AQUÍ SOMOS" (testimonio de un viajero


El escritor mexicano Enrique Serna, en el arco de la isla Espíritu Santo.

El buen viaje a la isla comienza con el trato de la tripulación.

 Gente joven, sudcalifornianos muy identificados con su tierra nativa, que proveen de chalecos salvavidas , te dan las indicaciones de rigor, y te recuerdan que el tour  incluye un ceviche que será compartido en una de las múltiples playas de aguas claras y fina arena del antiguo enclave guaycura y pericú, refugio de piratas y uno de los criaderos de perlas con la mas alta tecnología en el siglo XIX..
 Guías profesionales que  conocen palmo a palmo la bahía y sus litorales, su maravilloso entorno como el Parque Nacional de Isla del Espíritu Santo, por decreto del 10 de mayo de 2007.

La travesía a la isla,desde  Pichilingue- asi llamado por haber sido un enclave de piratas holandeses conocidos como "pichilingues";-,   es en sí misma un deleite de los sentidos, en la que la  riqueza de la fauna del Golfo de California  salta a la vista cuando aparecen  los delfines para escoltar a la embarcación, y las mantarrayas emergen del mar para tranformarse en pájaros que vuelan  y hacen piruetas saludando al viajero con  gran jolgorio.
"Yo nunca las había visto", me dice  Enrique Serna, uno de los mas reconocidos novelistas mexicanos del momento, traducido a varias lenguas, que vino a celebrar el cumpleaños 20 de su hija desde la Ciudad de México, que también asombrada contemplaba el espectáculo natural.
A mitad de la travesía, y con la luz del mediodía bañando el magnifico escenario, la lancha se detiene para que quienes lo deseen se echen un clavado y algunos puedan bucear y nadar.

A medida que nos aproximamos a nuestro destino, cobra relieve  el parque escultórico natural, de formaciones geológicas milenarias, desde donde llega el murmullo de los lobos marinos, y una gran variedad de aves posan y cantan para ti desde sus refugios en el lienzo de cantera.

Uno de estos escenarios favoritos, es el promontorio de la isla Partida, en realidad un islote, pintado de blanco por el excremento de gaviotas, y rodeado de lobos perezosos, que parecen ya acostumbrados a recibir vistas desde tiempos inmemoriales.

Luego de casi una hora de viaje, nos adentramos a una de las bahías. Las aguas se aclaran, tornasoladas,  y dejan ver el fondo como en un acuario

Atracamos, desembarcamos, y cada quien es libre de de hacer lo que guste,con las precauciones debidas,  menos olvidarse del deliciosos ceviche, y desempacar la bebida de su predilección.

Tiempo de liberar espíritu y sentirse bendecido y agradecido por estar ahí,en un de lo enclaves ecológicos más ricos y bellos del mundo.

Para mi, el viaje a la isla, fue el complemento de un primer recorrido en busca del tiburón ballena en las inmediaciones del Mogote, la península de arena y manglares, rica en planctón, que penetra la bahía de La Paz.

Claro, siempre con los amigos de Punta Baja.

E. L , escritor y perioddista sudcaliforniano.