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lunes, 28 de diciembre de 2015

INOCENTADAS



El DÍA de los Santos Inocentes o de la liberación mitomaníaca, de las bromas fantasiosas que van de las más blancas y ñoñas, hasta las de un cruel humor negro, escatológico, que proyectan soterrados deseos vindicativos, ya fueren personales, sociales y/o políticos.

La inocentada original y originaria podría ser el supuesto hecho histórico del que parte:
 La matanza de todos los niños de Belén  menores de 12 años,  ordenada por Herodes el Grande, Rey de Judea,Galilea, Samaria e Idumea,una vez informado por los magos de Oriente del nacimiento del nuevo Mesías, pero sin que le fuera revelado el sitio donde habría tenido lugar ese acontecimiento.

La única fuente documental del infanticidio es el Nuevo Testamento:

"Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: «Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen.»

(Evangelio de Mateo 2:16-18)

El historiador judio Flavio Josefo(Jerusalén 37dc/Roma 101 dc), registra con singular fruición en sus Antigüedades judías la espeluznante trayectoria  criminal de Herodes, asesino de sus propios hijos, esposa, suegra, entre otra parentela, pero no dice nada del baño de sangre que a la postre le aseguraría la posteridad como uno de los villanos favoritos de la cristiandad.

¿Por qué?

Porque la "historicidad" del sacrificio de los Santos Inocentes pertenece al firmamento simbólico de la "historia teológica", como explica Antonio Piñero Sáenz,  catedrático español de filología griega de la Universidad Complutense de Madrid, especializado en lengua y literatura del cristianismo primitivo:

"Herodes que busca cómo liquidar a Jesús y la matanza de los inocentes sería una aplicación a los tiempos primeros de Jesús de la historia del malvado Faraón que quiso acabar con Moisés niño y que mataba a los recién nacidos varones de los israelitas (Éxodo 2 y siguientes). [...] No hay que extrañarse de este procedimiento para nosotros hoy tan singular que se ha denominado «historia teológica»: existían en la Antigüedad muchos modelos y precedentes para ello. Una vez que pasados los años se conocía la grandeza de tal o cual personaje, se confeccionaba a base de tradiciones más o menos fiables, o incluso de leyendas, una historia de su nacimiento en la que se ponían de relieve las circunstancias prodigiosas, maravillosas, divinas, del tal nacimiento. Así ocurrió con el rey persa Ciro (narración compuesta por Heródoto), conAlejandro Magno (por Plutarco), o con el filósofo, predicador ambulante y taumaturgo Apolonio de Tiana (por Filóstrato)."

Así que "inocentes palomitas" quienes siguen creyendo que el poderoso y sanguinario Herodes fue engañado por los Reyes Magos y a domicilio.

(¿Por qué no los mandó seguir para que lo guiaran hasta el recién nacido o asegurarse que regresarían?)

Pero sobre todo aquell@s benditos  inocentazos  que  no tienen la menor idea de la Historia, ya sea la secular o la teológica, que como vemos, se confabulan.

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