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miércoles, 5 de julio de 2017

EN EL AGUAJE DEL KILLIKY:¿READY TO RUMBLE?



Después de una larga ausencia, regresé al legendario AGUAJE del KILLIQUI, allá en la Belisario, por los rumbos del viejo barrio del Esterito Centro.
En mi visita anterior,habíamos tenido un leve  desencuentro.
En aquella ocasión, no le había gustado mi saludo:
"Quíbole Killiky,  ya te hacía en una vitrina del Museo de Antropología"
"¡Pero si tuercas!", respondió a botepronto el ex basquetbolista y entrenador de box,"¿De allá te escapaste?"

Quise seguir cotorreando, pero no andaba para bromas, y me paró en seco.

"¿Qué quieres?", inquirió impaciente,  desafiante.

Sacó la ballena de la hielera y, muy serio, se puso a envolverla, a "forjarla", en papel periódico.

De repente se detuvo, deshizo el envoltorio, y se metió botella en mano tras bambalinas.

Diez minutos después-toda una eternidad- regresó; puso la ballena ya bien forrada sobre el mostrador, tomó las monedas con el pago exacto, me dio la espalda,  y me tuve que  retirar con la cola entre las patas.
Ya en mi vehículo, rumbo a la playa, entre sorbo y sorbo, me percaté que el papel que envolvía mi ballenita era una de las páginas del diario local en que yo en ese tiempo colaboraba.

Me llamó la atención un encabezado: "MALEKÓN".

 Era el logo de mi columna.

 Y sobre el texto un mensaje con marcador rojo:"¡Puras mentiras!"

Pinchi  Killiki tan vengativo...

ME  habían dicho de todo, menos mentiroso.

Para digerir el "agravio", apuré de un trago el resto del contenido. Y me deterré del aguaje por varios meses.

Hasta que  hoy, al pasar por su calle, no resistí la tentación de visitarlo.

Me recibió sonriente, acompañado del también viejo amigo,y vecino del expendió, el ex rocker Fito Jiménez.
El Killiky invitó las cervezas, y empezamos a pkaticar de su tema favorito, el box.

Ya se me andaba encendiendo de nuevo cuando le dije que Pacquiao había perdido la pelea del sábado en Australia,  y que el tagalo estaba acabado.

Así que tuve que cambiarle la pichada , y ya encarrerados en el tema  político,  como novedad me contó que el PRI y el PRD, lo habían decepcionado; jamás sería panista, y ahora tenía depositada sus esperanzas ciudadanas en Morena, conversión por la cual lo felicité afusivamente.

"¡Hasta la victoria siempre, compa Killiky!"

 Para inmortalizar el reencuentro, quiso que  nos tomáramos una foto pa' la palomilla, tan mitotera".

"Así, como en Las Vegas".