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jueves, 24 de septiembre de 2015

EL SUDCAIiFORNIANO CENSURA ARTÍCULO SOBRE MINERÍA TÓXICA.



Me escribe el poeta y científico, investigador del Cibnor, Mario Jaime, para compartir  otro caso de censura del periódico local de la OEM, El Sudcaliforniano,esta vez  a un artículo sobre la minería tóxica de uno de sus colegas, y el cual reproducimos a continuación de la carta del editor del suplemento "Sphynx.

El acto represivo cobra relevancia si tomamos en cuenta que ese desprestigiado diario es la mayor caja de resonancia del gobierno en turno en la prensa escrita.

Su "director", un ex auxiliar milusos del entonces diputado federal priista, Leonel Cota,  quien ya como gobernador se lo trajo convertido en "periodista"aunque no tuviera experiencia editorial alguna, sigue siendo un guiñol del Palacio de Cantera.
He aquí la carta de Mario Jaime:

A quien corresponda:

He sido editor del suplemento de bioética “Sphynx” en su segunda temporada, suplemento del Capítulo de la Academia Mexicana de Bioética en Baja California Sur que preside el Dr. David Siqueiros y a la cual también pertenezco.  Juntos hemos publicado 60 números que aparecían con cierta regularidad cada quincena el periódico “El Sudcaliforniano”.
El pasado  20 de agosto recibí un mensaje de Gerardo Ceja, corrector de estilo y editor informándome que el director de dicho periódico José Escobar decidió censurar el suplemento.
El suplemento numero 61 incluía un artículo del Dr. Arturo Cruz titulado: La Mega-Minería Tóxica y sus graves consecuencias en Baja California Sur. Según me dijo el editor, el director le había dicho: "no se puede publicar en el periódico" y "sugirió" otros temas. Esa es la postura oficial del periódico. (sic.)
Lo cual es mentira pues dicho periódico ha publicado artículos sobre la minería, opiniones que defienden su apertura. Más bien debió decir que no quería publicar la interpretación de una postura que claramente deseaba informar al público la imposibilidad de que una minería sea sustentable y que no puede dejar de ser tóxica.
Ante el reclamo de mi parte y del director del Capítulo de la Academia, Dr. Siqueiros, sólo hemos recibido una indiferencia silenciosa.
La actitud del director denota un falso discurso pues en una rueda de prensa el 30 de abril de 2015, publicada en su propio diario expresó que: la libertad de expresión es un derecho humano, en tanto que la libertad de prensa es un derecho que surge a raíz de esta cualidad.
Es por eso que deseo compartir este acto de censura con el mayor número de personas posible. Cuando deseen callarte hay que gritar. La censura es una práctica nefasta propia del autoritarismo. Es lamentable que algunos medios de información tengan línea y sean meros peones de los intereses económicos de grandes empresas sin otra ética que doblar el espinazo ante el poder.
Es irónico también que un suplemento cuya esencia es el pensamiento sobre la ética sufra un golpe nada ético.
Los individuos de una sociedad plural deben defender el derecho de la libertad de expresión para que los debates sean ricos y extensivos.

Dr. Mario Jaime






La Mega-Minería Tóxica y sus graves consecuencias en Baja California Sur

Por Dr. Arturo Cruz Falcón

Con el debido respeto a los verdaderos mineros, esos que con el sudor de su frente escavan en lo profundo para extraer material de la tierra, no así a algunos ejecutivos que sin escrúpulos y con influencias desde un escritorio pretenden, a través de una explotación intensiva y agresiva, destruir la tierra, sin importar el daño que ocasionarán al medio ambiente, fauna y flora, contaminando el aire y agua, y afectando la salud de la población.
Recientemente hemos escuchado reiteradamente en los medios de comunicación (prensa escrita, radio y TV) quienes en su mayoría están del lado de los desarrollos mineros, quizá de manera obligada, vendidos (como es costumbre en nuestro país) o porque no tienen la ética de verdaderos comunicadores para enterar con la verdad a la gente, al grado que ya califican a este tipo de minería como “minería sustentable” y “minería responsable”, es decir, ya se llegó al límite de la falsedad para hacer creer algo que no es. Por lo tanto, es necesario aclarar que no existe minería tóxica, ni algún otro tipo de industria contaminante que se le pueda llamar “responsable” o “sustentable”. Las empresas mineras han venido manejando el término de “minería responsable” con la única intención de hacer creer a la gente lo contrario. La mega-minería tóxica a cielo abierto es una actividad verdaderamente “irresponsable” e “insustentable”, ya que agrede gravemente al medio ambiente natural, afecta a la fauna y flora, y contamina el aire y el agua.
Precisamente debido al desconocimiento que tenemos sobre este tipo de actividad minera, permítanme explicarles lo que es la “mega-minería toxica a cielo abierto” y por qué es tan peligrosa. La minería a “cielo abierto” es la explotación de algún recurso mineral que se realiza en la superficie del terreno, a diferencia de la minería subterránea que se desarrolla bajo el suelo a través de túneles. La “minería tóxica” es aquella que utiliza o genera sustancias o elementos altamente tóxicos en alguno de sus procesos, así como el desperdicio potencialmente contaminante que dejan en la superficie del terreno y en los depósitos llamados presas de jales, donde se acumulan sólidos y líquidos generados de las operaciones de separación y concentración de minerales. Por lo común este tipo de minería utiliza cianuro de sodio mezclado con agua para separar el metal de la roca madre. La minería que no utiliza o genera sustancias químicas o reactivos altamente contaminantes, como cianuro, mercurio, ácido sulfúrico, arsénico, plomo, etc. en sus diferentes procesos de extracción y obtención del mineral, no se considera minería tóxica. Por ejemplo, la explotación de sal en Guerrero Negro, de yeso en isla San Marcos, de materiales para construcción en los arroyos de la localidad, son minas a cielo abierto que afectan relativamente el lugar y al ambiente, más no son tóxicas.
Entonces la minería tóxica a cielo abierto, es la combinación de los conceptos anteriores, pero debido al área tan grande de explotación y destrucción del medio natural, se le denomina “mega-minería”. En cada proyecto se deforestan más de 5.5 km² (550 hectáreas), solo para el emplazamiento minero.
Por qué entonces existe el riesgo con este tipo de minería? Parte de nuestro entorno natural y como bendición de la madre naturaleza, la sierra de La Laguna y otras serranías cercanas, tienen como función natural captar el agua de lluvia y recargar los acuíferos. Toda el área que cubre la sierra de La Laguna y serranías con elevaciones de más de 500 metros sobre el nivel del mar es donde se registra la mayor precipitación del Estado de Baja California Sur, pero además, debido a que las sierras están formadas por rocas muy antiguas (ígneas)  degradadas, fisuradas y fracturadas debido a las condiciones climatológicas y la actividad símica, y por la abundancia de vegetación desde matorrales, selva baja, pino y encino, les permite funcionar como las principales captadoras de agua de lluvia. En estas zonas serranas se presentan año con año lluvias “locales” (convectivas y orográficas) que abastecen de agua a la región, aún sin la presencia de huracanes. Esta agua es captada y se infiltra al subsuelo para después, por flujo subterráneo, llegar a los valles donde están los pozos de explotación de donde nos abastecemos. De aquí la importancia de la sierra de La Laguna y las demás serranías cercanas que proveen de agua a la región adyacente, recargando durante todo el año los acuíferos a su alrededor. Si no fuera por esta región con vegetación abundante y roca fracturada, no se generarían las lluvias que ocurren cada año, no se captaría esta agua, y por consiguiente no habría agua en los acuíferos.
Si se llegaran a establecer los emplazamientos mineros tóxicos como “Los Cardones”, en las zonas concesionadas para esta actividad, que infortunadamente son las mismas zonas de captación de agua de lluvia y recarga de acuíferos, entonces nos quedaremos con menos superficie de captación, disminuirán las precipitaciones, y a mediano y largo plazo, la poca agua que recarga los acuíferos estará contaminada principalmente con arsénico y metales pesados. De esta manera presenciaremos los impactos nocivos al medio ambiente y a la  salud de las poblaciones, lo que se traducirá en un daño enorme e irreversible.
A continuación se mencionan los principales impactos ambientales y contaminación por causa de la “mega-minería tóxica”. 1) Deforestación severa lo que provocará erosión disminuyendo la capacidad de captación de agua de lluvia, y por consiguiente menor recarga de los acuíferos. 2) Contaminación por el polvo fino con arsénico y metales pesados producido en la fracturación de la roca con explosivos durante la extracción y molienda. Lo que traerá como consecuencia problemas en las vías respiratorias de la población. 3) Al quedar la roca triturada acumulada y expuesta, los elementos tóxicos presentes en ella serán arrastrados por la lluvia y se infiltrarán al subsuelo contaminando el agua subterránea con arsénico y otras sustancias tóxicas asociadas, contaminando el agua de los pozos que abastecen a las diferentes localidades. 4) Como el mineral de importancia (arsenopirita) contiene oro, pero además  hierro, arsénico y azufre, al entrar en contacto el azufre con el agua de lluvia reaccionará formando ácido sulfúrico, el cual a su vez disolverá algunos metales contenidos en la roca produciendo lo que se conoce como drenaje ácido. Esta solución afectará considerablemente los recursos hídricos contaminando el agua subterránea y por consiguiente la salud de la gente. 5) Las presas de jales pueden desbordarse y la geomembrana que tienen como protección puede fácilmente sufrir algún daño, nada es perfecto. Lo que provocará fugas de contaminantes como cianuro de sodio, arsénico, azufre, plomo, mercurio, cadmio, cobre, etc., muchos de ellos potencialmente cancerígenos y mutagénicos.
Vivimos en una región geográfica con presencia de huracanes, alta microsismicidad y actividad sísmica importante, lo que podría generar fuertes avenidas, destruir la infraestructura, afectar las presas de jales, y arrastrar consigo los contaminantes expuestos provocando un gran desastre. Por tanto, la presencia de huracanes y actividad sísmica, representa un riesgo potencial muy alto, con el establecimiento de estas empresas mineras tóxicas en el municipio de La Paz. Un desbordamiento o ruptura de la presa de jales de “Los Cardones”, llevará los contaminantes por el subsuelo, debido a la dirección del flujo subterráneo y otras características geofísicas, a los acuíferos de El Carrizal, Melitón Albañez, La Matanza y La Paz.
Estimado lector, ahora usted tiene la palabra: Se le puede llamar a esto “minería responsable o sustentable”?.