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miércoles, 26 de noviembre de 2014

QUE RENUNCIE PEÑA...

¿ Y luego?

Si EP renunciara antes de cumplir dos años en el cargo - dice el 84 constitucional-, el Congreso entraría en funciones de Colegio Electoral, y con un piso de las dos terceras partes de quorum designaría a un presidente interino, acto a partir del cual empezaría a correr un plazo de 10 días para  convocar a elecciones extraordinarias y elegir al presidente sustituto.
Comicios que deberån realizarse en un periodo no menor de 14 meses ni mayor de 18.

Mientras se nombra al interino, el secretario de Gobernación asumiría el Poder Ejecutivo Federal.

Sería poco probable que como presidente sustituto se eligiera a un candidato del grupo  despeñado.
De refrendar el PRI su pírrico triunfo en 2012,  el sustituto podría ser Beltrones, hijo putativo del legendario policía político, Fernando Gutiérrez Barrios(para algunos un villano en México, pero un héroe en Cuba pues fue protector de la guerrilla de Fidel Castro, el Che y demås, cuando se adiestraba en México, antes de partir a bordo de Granma de Tuxpan a la isla.)

O algun otro  Manlio por el estilo.
De quien también se pediría la renuncia, hasta que...




¿ Y AMLO?

No tendría mucha oportunidad. No se ha querido dar por aludido pero también fue rebasado por los acontecimientos.
De aquí las cortinas de humo de "crimen de Estado" y  la "renuncia de Peńa" . O sea tú fuiste. Como si  en 2012 Abarca hubiera estado en la misma boleta electoral del actual presidente y no en la del todavía perredista AMLO.
Sus vínculos directos con su correligionario Abarca (y el padrino político de este criminal que hasta hace unos días era  el candidato de Morena a la guberbatura de Guerrero), quien ordenó el secuestro de los normalistas desaparecidos, saldrían a relucir en su tercera campaña presidencial, junto con los ya muy conocidos vicios y limitaciones de un tipo al que "le sobra mitin, le falta visión de Estado, y jamás ha ejercido la autocrítica"

Como lo define el escritor Juan Villoro, quien como alternativa ante la debacle de la clase política propone un gran frente ciudadano.

De acuerdo con Villoro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Igualando mentiras. Es preocupante la manera como los manifestantes de la Ciudad de México intentan poner de cabeza la realidad, culpando al presidente Enrique Peña y al procurador Murillo Karam por el crimen de 43 estudiantes, cometido por una célula del narcotráfico, a las órdenes del alcalde perredista de Iguala. La opinión de los tuiteros, frívola y volátil, patética y paranoica, no ha hecho sino agravar las cosas. Mentir no es la manera de transformas al país. Construir pesadillas de odio y demagogia no es el modo de echar a andar los sueños de justicia y libertad.


Apaleando a los Chuchos. Sólo Cuahtémoc Cárdenas ha sido lúcido y honesto: en lugar de pedir la renuncia de Peña Nieto, solicitó la de Carlos Navarrete. En lugar de culpar al Presidente de los espantosos errores del PRD en Guerrero, llamó a una refundación del PRD. En lugar de soliviantar a las dos docenas de “anarkos” que viven en el Auditorio Justo Sierra de Filosofía y Letras en la UNAM, renunció al partido que él mismo fundara, y del que se han ido ya Porfirio Muñoz Ledo y López Obrador. Fue una lección de decencia, como de costumbre, un gesto más de incontestable autoridad moral.

Topar con Peña. ¿La peor crisis política desde 1968, desde 1994? ¿A poco ya olvidamos el año axial de 2006, cuando López Obrador intentó durante diez meses derribar a Felipe Calderón mediante un golpe de Estado, primero, y luego con un motín callejero permanente? Al final no consiguió acortar ni un solo día el mandato del presidente ilegítimo.