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martes, 9 de junio de 2015

ECOS ELECTORALES




Alejandro Álvarez

Votos nulos. Sin presupuesto  oficial, sin spots, sin tiempo de radio o televisión, sin ningún tipo de cartel, ni grupo organizado, así con todo y eso los partidarios del voto nulo alcanzaron nacionalmente el 4.88 por ciento de la votación nacional. Si fueran un partido (sin ningún tipo de presupuesto) alcanzarían holgadamente el registro y tendrían mayor representatividad que los partidos del Trabajo, Nueva Alianza, Humanista y Encuentro Social. Opinadores de todo tipo hicieron propaganda profusa desacreditando el voto nulo por ser “inútil”, paradójicamente el propósito central del voto nulo: “expresar la inconformidad con el desempeño de la clase política y de los partidos” ha sido un clamor casi unánime.
El PRI continúa su predominio. Los cálculos sobre la representación en la próxima cámara de diputados federal arrojan una mayoría absoluta del PRI y sus aliados con posiblemente más de 251 diputados en suma total. Dentro del PAN ya asoman críticas sobre su peor desempeño en muchos años en elecciones federales (20.8 por ciento) y lo que queda de eso que llaman “izquierda” sigue batiéndose en sus propios desechos canibalizándose y dando un penoso espectáculo (en suma PRD y Morena no llegaron al 20 por ciento). De lo demás es mejor ni hablar.
Chantajistas en su real dimensión. Los grupos de chantajistas disfrazados de dizque profesores (señaladamente los de Chiapas, Oaxaca y Guerrero, los campeones del bajo aprovechamiento escolar) que amenazaron con “incendiar el país e impedir la elecciones” fueron exhibidos en su real tamaño, una minoría cuyo único argumento es blandir la violencia desde el anonimato de unos enmascarados. Por seguridad de los funcionarios electorales se cancelaron las elecciones en un solo municipio de Guerrero. Estado que por cierto ganó el PRI con cómodo margen a esa izquierda caníbal antes referida. Ligado a ello el gobierno federal se desdijo de suspender las evaluaciones establecidas por la Reforma Educativa y ahora dice que siempre sí. El secretario de educación en lugar de renunciar después del papelote que hizo se presenta desfachatado a recular sin ninguna explicación ni algo que parezca a excusa.
Carro completo del PAN en BCS. Desde los tiempos de la mancuerna invencible  PRI – gobierno no se veía una victoria tan aplastante contra sus opositores como fue la que le puso el PAN a todos los partidos, pero principalmente al PRI y sus aliados. El junior Barroso fue vencido por el junior Mendoza con otro margen holgado. Otra de las víctimas del tsunami fue el dirigente de la sección 3 del SNTE Mateo Casillas que habiendo encabezado un paro ilegal de profesores durante más de un mes se sintió líder de una rebelión que le hizo añicos su curul priísta. El candidato a gobernador del PRD, Jesús Druk, civilizadamente reconoció su derrota pero también alzó la voz para denunciar el trabajo a favor del PRI que hicieron varios candidatos del PRD entre ellos el ex gobernador Narciso Agúndez y su mafia cabeña que por cierto también son damnificados del tsunami panista. Duro trabajo tiene enfrente Jesús Druk para limpiar su partido de tanta garrapata que desangra al PRD.
Ahora el show de los tribunales. Por enésima vez los mismos partidos que elaboraron sus reglas de competencia electoral no están conformes con los resultados y se acusan mutuamente de violar la ley. Toca el turno al espectáculo adicional de los tribunales para refrendar o anular o cambiar resultados. Los partidos tienen expertos en buscar y luego esconder la procedencia y el ejercicio de dinero sucio, todos excedieron el tope de sus gastos. Si atendiésemos sólo a esta irregularidad las elecciones en su totalidad tendían que anularse. A ver si se echan ese trompo a la uña.
Después vendrá la cruda electoral. Como sucede con toda borrachera, a la euforia y las carcajadas le sucede una cruda terrible. Como la que sobrevino al triunfo de Fox y después al de Calderón. Como la que sobrevino aquí en nuestro estado al predominio perredista durante doce años. La ausencia de una ciudadanía organizada, preparada y crítica es el caldo perfecto para que la clase política de todos los partidos se preserve con las prácticas ancestrales del priísmo original, el de principios del siglo XX.