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lunes, 12 de septiembre de 2011

Patria como prisionera entre muros, militares y policías.

                                        

                                                                        Por José Luis Vázquez Ceja.                     


En mi colaboración  “Menos Patria más políticos” del lunes 5 de Septiembre (Tribuna), entre otras conclusiones, afirme que no sólo estamos perdiendo la tierra sino hasta el nombre de Sudcalifornia. En esta segunda entrega del mes de la Patria, veremos como a lo largo de la frontera con los Estados Unidos,  los “gringos” , incluidas mercaiv>
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El muro fronterizo más largo del mundo

Años atrás cuando se inició la construcción del muro en la frontera entre los Estados Unidos y México, el emérito maestro Miguel León Portilla en su libro “La California mexicana”, (Ed. UNAM),  hace referencia  al artículo “El muro de California” del Premio Novel de la Paz, Oscar Arias, publicado en Excélsior, 2 de junio de 1992, y tras desADas, las drogas son las únicas que sortean más bien que mal el paso de  aquí para allá ¿Si no de donde salen las ganancias multimillonarias de ambos lados de la frontera?     

El muro fronterizo más largo del mundo

Años atrás cuando se inició la construcción del muro en la frontera entre los Estados Unidos y México, el emérito maestro Miguel León Portilla en su libro “La California mexicana”, (Ed. UNAM),  hace referencia  al artículo “El muro de California” del Premio Novel de la Paz, Oscar Arias, publicado en Excélsior, 2 de junio de 1992, y tras describir las enormes diferencias culturales entre ambos países y los problemas que enfrentan los mexicanos al tratar de cruzar la frontera en busca de trabajo y mejores condiciones de vida, el Novel de la Paz, se pregunta ¿ Como no comparar la muralla de metal de tres metros de altura que se construye entre las dos Californias –la Mexicana y la Estadunidense--con el nefasto muro de Berlín? La única obra humana que un observador desde la Luna puede distinguir en la Tierra es la Gran Muralla China ¿Acaso constataremos en pocos años que este Muro de las Californias es el segundo objeto construido que puede verse también desde la Luna?

Catorce años después,  la soberbia de Mr. George Bush y la desfachatez de Vicente Fax, darían la respuesta al Novel de la Paz, Oscar Arias. No sólo sobre el muro de las Californias  sino  sobre un muro de mil 120 kilómetros que el Senado estadunidense votó construir en cinco tramos de  los estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas.  Más de tres mil kilómetros de frontera estarán amurallados y defendidos por la Guardia Nacional. Igual de largo que la Gran Muralla China, con diferencias abismales entre una y otro.  Mientras la Gran Muralla, construida en el siglo III antes de Cristo, tuvo un carácter defensivo contra las invasiones mongólicas, el muro Bush- Fox,  que se levantó en la frontera México-EU,  en pleno siglo XXI, no sólo atenta contra la dignidad de la Patria y viola el derecho legal y humano de los migrantes sino,  como dice el profesor Howard Zinn, “ intenta mantener a los mexicanos fuera de la tierra que le fue violentamente arrebatada a México en esa guerra injusta y desigual de 1846-1848”.

El terrorismo, la mejor excusa para encerrar a México

Para cerrar la página con “broche de oro”, como una política de Estado, después del atentado del 11 de septiembre de 2001 a las Torres Gemelas de Nueva York,  el ex presidente George W. Bush no sólo firmó en el 2006, en Scottsdale, Arizona, la ley de presupuesto del Departamento de Seguridad Interior, que incluye los mil 200 millones de dólares para construir el muro Bush-Fox en la frontera con nuestro país sino lo más aterrador fue la aprobación  de  la Ley de Comisiones Militares que regula el trato a los detenidos sospechosos de terrorismo.

La citada  Ley-Bush viene a legalizar y legitimar la tortura y otorga amplios poderes al presidente de los Estados Unidos  para decidir que ciudadano del mundo es sospechoso de terrorismo,  ser detenido,  interrogado y puesto en prisión, ya sea en Guantánamo ¡Vaya vergüenza todavía para  los Estados Unidos!  O  cualquier otra cárcel clandestina que ;en España;  los más recientes, el Muro de Berlín, el muro de Cisjordania, que perpetúa la ocupación israelí de tierras palestinas,  y el muro de Marruecos, entre otros muy discutidos y violatorios del derecho internacional, que hasta ahora los países infractores  han hecho caso omiso de las resoluciones o recomendaciones de la ONU.

Pero lo vergonzoso e indigno de nuestro gobierno, respecto al muro fronterizo, es que después de 200 años de vida Republicana, Independiente y Soberana no tengamos todavía las  instituciones y obviamente, los gobernantes, con la capa de defensa o protección de los grupos sociales  o sus territorios. La Gran Muralla China o el famoso Muro de Los Lamentos, en Jerusalem; las murallas de Troya, Micenas y Tirinto en la época antigua;  las ciudades amuralladas de la Edad Media: Avila y Tarragona  en España;  los más recientes, el Muro de Berlín, el muro de Cisjordania, que perpetúa la ocupación israelí de tierras palestinas,  y el muro de Marruecos, entre otros muy discutidos y violatorios del derecho internacional, que hasta ahora los países infractores  han hecho caso omiso de las resoluciones o recomendaciones de la ONU.

Pero lo vergonzoso e indigno de nuestro gobierno, respecto al muro fronterizo, es que después de 200 años de vida Republicana, Independiente y Soberana no tengamos todavía las  instituciones y obviamente, los gobernantes, con la capacidad y la inteligencia, el sentido nacionalista y humanitario para resolver un problema migratorio que venimos arrastrando desde el siglo XIX. Veamos sólo algunos  ejemplos que nos muestran esta lamentable  situación, que lejos de superar y resolver,  aumenta y se complica. Según el Fondo de Población de la ONU, la emigración mexicana ocupa el primer lugar a nivel mundial. Cada minuto un mexicano emigra a los Estados Unidos en busca de empleo y mejores condiciones de vida hasta sumar casi los 30 millones, asentándose más del 70% en los estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas. Tiene razón el Dr. Samuel Huntington al afirmar en sus libros que los mexicanos legales o ilegales representan una amenaza  para la integridad de los Estados Unidos. ¿Serán estos mexicanos los que rescaten las tierras arrebatadas  para el  México que hoy los obliga a emigrar? Ó ¿Fundarán la República Chicana o de los Paisas ante la ausencia total de un espíritu solidario, humanitario  y nacionalista de nuestros gobernantes durante los últimos 30 años?

Sólo privan los intereses del más fuerte.

Independientemente de que el gobierno de los Estados Unidos haga o deje de hacer en su territorio, es obvio que siempre ha aprovechado la ausencia de una política de Estado en la defensa de los migrantes nacionales. Las declaraciones en contra del muro fronterizo o por el maltrato de nuestros connacionales hechas por los sucesivos gobiernos y  los diversos actores políticos, sólo han sido, en términos de resultados concretos, sólo declaraciones, más no una posición y una definición política para   resolver el problema, no la del muro Bush –Fox sino la de un acuerdo migratorio que tenga como principio los intereses compartidos de ambos países y los derechos de los migrantes, como personas.  

Mientras los Estados Unidos  necesitan de la mano de obra barata de los casi 30 millones de mexicanos para continuar sosteniendo su economía (baja inflación y crecimiento económico),  México necesita mitigar  la pobreza de millones de familias, vía las remesas, que según estimaciones del Banco de México, ascenderán durante el presente año por arriba de los  14 mil millones de dólares, monto superado solo por los ingresos del petróleo y el gas, donde nuestro principal comparador es nada menos que los Estados Unidos.

Vías de México para intercambios justos

Nuestro muro fronterizo, como bien dice Lorenzo Meyer, (Reforma, 5/ 10/06), no será físico sino político. Nuestros diques serán la comprensión profunda de lo que se entiende por frontera, en lo geográfico, lo económico y lo cultural, rediseñar la puerta que se abra para alcanzar intercambios justos y fecundos entre ambos países, que implique el rediseño de un proyecto nacional y una política de fondo frente a los Estados Unidos. El presidente Lázaro Cárdenas del Río es un ejemplo a seguir frente a la soberbia de los poderosos. No basta hablar inglés, ni haber vivido en los Estados Unidos ni mucho menos haber trabajado en una trasnacional, como la Coca Cola,  para conocer a los Estados Unidos, es necesario conocer la historia no sólo de los dos países sino de dos grandes conjuntos de pueblos, los de anglo-americanos  y los ibero-americanos. La presencia de culturas diferentes puede ser origen de conflictos pero también de intercambios positivos.

La historia de la diplomacia mexicana está llena de experiencias dignas y reconocidas para  tomarse en cuenta por nuestros políticos y gobernantes. Baste citar tres ejemplos que pusieron al pueblo de México en un lugar destacado en el concierto de las naciones. El Protocolo de No Intervención en la vida interna de otros países; el Derecho de Asilo a los exiliados o perseguidos políticos; y el Tratado de Tlalteloco,  firmado por 21 países de America Latina, donde se prohíbe la fabricación y posesión de armas nucleares en los territorios de los países firmantes. Todos son constancia de una diplomacia que bajo ninguna circunstancia supeditó el interés nacional a los de otra potencia o bloque de países.

Conclusión   

Hoy, ante esa política de crear miedo y temor entre la población como una forma de vida, ante esa política de seguridad nacional  y ante tanta verborrea de más “reformas estructurales” propias de las políticas neoliberales, no sería más sabio y prudente hacer un alto   y orientar los esfuerzos a rediseñar un nuevo proyecto de país o simplemente tratar de cumplir aquella  proclama que lanzara  José María Morelos y Pavón hace 200 años: tener  una Patria sin indigentes ni privilegiados. Quizá tenga razón el ex embajador de los Estados Unidos en México Jeffrey Davidow, al afirmar que el “gobierno mexicano no tiene  voluntad masculina para que se cumplan las leyes”. Qué decencia del ex embajador para no decir malas palabras. Nuestra esperanza es que  esa voluntad  “masculina”  si la tengan los jóvenes para reorientar el rumbo de nuestro país. Un rumbo donde el lenguaje no sean las balas ni los fusiles sino la educación y la apertura de oportunidades para vivir en paz, sin miedo y con la dignidad ciudadana propia de un Estado que presente los intereses de todos y no sólo  de unos cuantos.   Esperemos que nuestros jóvenes, que son la mayoría del pueblo de México, no retomen, como única salida,  esa  consigna que cada cien años ha  marcado la historia de nuestra Patria
   

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