Loading...

viernes, 27 de junio de 2014

COFFEE BREAK


Te llevas el trabajo pendiente a una terraza del Puerto Viejo de lo más tranquila y sombreada a esas horas de la tarde.

Pides un café y te concentras en la lectura, tomas notas, redactas, corriges.

 Todo a buen ritmo,en esa "hora feliz" en que los paisajes interiores y exteriores se confabulan y complementan.

Eres el único cliente hasta que a la mesa de al lado  llegan dos jóvenes en shorts y sin camisa vociferando a todo volumen, estridentes en cada movimiento.

Su universo verbal parece reducirse a dos términos emblemáticos de la mecánica nacional: güey y verga.

Piden cerveza, pero no andan ebrios. Su euforia tiene el sello  febril y pueril de las anfetaminas: crystal, foco, chucky...El engendro sintético más popular y mortífero de los últimos años.

Tienen un corte militar, cuerpos atléticos, pupilas de confeti carnestolendo.

 Algo refieren de la naval, güey, y la escuela de pesca, verga.

Cruzas miradas, "cambio de luces", con la muchachita que atiende las mesas. 
De pie a la entrada del café, parece turbada, fragilita, viva imagen de la Edad de la Punzada con el anillado ombliguito  absorbiendo la brisa vespertina bajo la fronda de los laureles de la India.

Abrumado de tantos güeyazos y vergazos, con pena ajena, te levantas con el pretexto de ir al baño.

Al pasar al lado de la muñequita porteña  le dices buscando un punto de apoyo, solidario, comprendiendo todo lo que se tiene que aguantar en su trabajo:

- Qué vulgares, ¿no?

- Sí - responde-pero ya me acostumbré.

- Me imagino...

- Tanto- añade jalándote del brazo para murmurarte al oído- que la verdad ya me vale verga..

- ¿¿??!!

Y  sin soltarte remata en un susurro de campanillas:

- Usted también haga como que le vale verga ...

La palabra en tan inocente lengua  cobra otras connotaciones.

 Como ya en el baño lo confirmas al orinar. 

"A mayor presión, mayor volumen", te dices sonriente,  ya recobrado el sentido del humor tan parecido al del amor.

( ¿O no güey?)

Pagas la cuenta, tomas tus enseres sin percatarte si los energúmenos siguen ahí.

Y con un fondo marino de danzantes vergas( mástiles) te vas tratando de cumplir al pie de la letra  el consejo que te acaban de dar. 

-

No hay comentarios: