Loading...

miércoles, 20 de agosto de 2014

Monólogos a fondo



Ayer arrancó en Palacio Nacional y en pantallas de Tv Once, Azteca, Televisa, el programa Conversaciones a Fondo, auspiciado por el Fondo de Cultura Económica la víspera de su 80 aniversario, teniendo como invitado al presidente Enrique Peña Nieto, y como tema de fondo, la reforma energética.

El conductor del singular programa fue José Carreño Carlón, comunicólogo y ex jefe de prensa del presidente Carlos Salinas de Gortari.

Y los periodistas convocados León Krauze, Ciro Gómez Leyva, Denise Maerker, Lily Tellez, y Pascal Beltrán del Río.

Todos ellos prominentes figuras de la comentocracia nacional,  con excepción de Lily Téllez,una señora que en TV Azteca se encarga de las entrevistas a modo,pagadas, como la que recientemente le hizo al senador sudca...Ricardo Barroso.

Quienes vieron la primera edición de Conversaciones...recordarán que fue Lily la única en dar las gracias al presidente por la invitación, y revelar,  quizás involuntariamente, los entretelones del formato del nuevo espacio del FCE.

Como en los viejos tiempos, el presidente tuvo mano, en un impresionante recinto de gran pompa palaciega.

Bajo las arañas de luz de uno de los salones de la histó rica sede del poder ejecutivo,  los periodistas no se veían muy cómodos mientras las respuestas de Peña se convertían en monólogo cuidado por Carreño.

Maerker y Gómez intentaron respuestas presidenciales más concretas sin mucho éxito.
Quien sí logró poner sobre piernas flojas a EP, fue Krauze, cuando el heredero de Letras Libres, articulista de El  Universal,y director del Canal 34 de LA, le dijo al mandatario priista que no estaba de acuerdo con la afirmación de que la corrupción era un "tema cultural, de todo el mundo, casi humano"(sic), evadiendo la responsabilidad del PRI en este flagelo.
Al ser sacado del guión que traía en mente, EP trastabilló, y al intentar una respuesta deslizó un significativo reclamo:

" A ver...Aunque este no era el tema.."

¿«A ver..»? A ver cuando podemos ver al presidente en  una verdadera conversación a fondo, con otros periodistas, intelectuales, escritores invitados.

Propongo a Denise Dresser en lugar de la señora Téllez, que en todo momento se exhibió arrobada ante la figura del "preciso".

Cuidado con la nostalgia  por la "presidencia imperial",  la utopía regresiva de la restauración priista.