lunes, 29 de diciembre de 2014

"¿UNAS FLORES PARA SU NOVIA?"



Si en tus caminares en estos días de colla brava y gélida, alguien- una señora, un niño- te ofrece flores tiritando de frío , "flores para su novia", cómprale de perdida un ramillete aunque no tengas novia en que caerte muerto, o tu pareja te diga "ya no se usa".

Cómprales, porque vender flores en un país convertido en matadero y fosa común, es más que un oficio inusitado, de "comercio informal", poesía pura, en actos, viva a ras de calle.  Un mensaje de gran carga simbólica.

"Poetizar la vida; cambiar el mundo", diría Rimbaud.

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