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lunes, 29 de diciembre de 2014

MONÓLOGOS CELULARES


No se tú....,pero yo cuento entre mis amistades a ciertos personajes  que  marcan tu número para recetarte el mismo largo, sinuoso, delirante monólogo de siempre.

Por más que intentas entablar algo parecido a un diálogo-intercambio de impresiones y percepciones-, simplemente no te escucha.

Y cuando milagrosanente logras meter un comentario aprovechando una preciosa pausa, invariablemente te lo "batea", e incluso llega a aplicarte serias reprimendas con una soberbia intelectual y un supremacismo moral de altos vuelos, en un lenguaje cada vez más "metafórico", oscuro, laberíntico.

Puedo dejar el cel ,y la voz que insaciable lo posee, mientras voy al mercadito de la esquina, y al retomarlo, el monólogo, el torrente verbal que como las aguas broncas arrastra toda clase de escombros, seguirá fluyendo incontenible, embriagado con su propio aliento.

Sin percatarse de tu ausencia.

Puede prescindir de ti. En realidad NO necesita que le escuches.

 No eres más que el resumidero de su angustia.

¿ Dónde termina la amistad y comienza el abuso de confianza?

"¿UNAS FLORES PARA SU NOVIA?"



Si en tus caminares en estos días de colla brava y gélida, alguien- una señora, un niño- te ofrece flores tiritando de frío , "flores para su novia", cómprale de perdida un ramillete aunque no tengas novia en que caerte muerto, o tu pareja te diga "ya no se usa".

Cómprales, porque vender flores en un país convertido en matadero y fosa común, es más que un oficio inusitado, de "comercio informal", poesía pura, en actos, viva a ras de calle.  Un mensaje de gran carga simbólica.

"Poetizar la vida; cambiar el mundo", diría Rimbaud.

sábado, 20 de diciembre de 2014

¿ Y FIDEL DÓNDE VIVE?




Llegamos por primera vez a Cuba la víspera de navidad de 1975 con boina, barba ralita, y el Diario del Che y La Historia me absolverá como nuestras biblias a la mano, en un vuelo nocturno  de Mexicana de Aviación procedente de Cancun.

El trayecto del Aeropuerto por avenida Boyeros al hotel, fue a oscuras. La Habana en tinieblas. ¿Por qué? Ahorro de energía, nos informó el taxista, un admirador del presidente mexicano Luis Echeverría, "un revolucionario, como Lázaro Cárdenas".

Ya en el Flamingos, a un "gracias, señor", el recepcionista respindió con un" El señor está en los cielos, compañero".

Pues muchas gracias, compañero, respondí con el fondo musical de Barry White: I like you just the way you are, procedente de la disco.

Con el compañero Bell Boy ayudándonos con las maletas abordamos un estruendoso elevador de los años 50. En el ascenso, el compañero Bell...no dejaba de sonreirnos y mirar con culposa curiosidad nuestros atuendos capitalistas y sobre todo un coloreado ejemplar del Heraldo de México que yo traía bajo el brazo.

Al dejarnos a la puerta de nuestra habitación, haciendo un gran esfuerzo, mirando a su alrededor,  el mulato me preguntó si le podía regalar el periódico. Claro que sí, compañero.
Cuando lo tuvo en sus manos,  lo palpó, lo dobló y se lo guardó debajo de su bata como quien esconde un tesoro.

AL día siguiente, la fulminante luz habanera nos encontró frente al hotel rodeados de jóvenes cubanos que ofrecían libros a cambio de playeras con el logo de la Baja 1000,  lentes, medallones de la Era de Acuario, chocolates Milky Way...

Y también bellísimas compañeritas dispuestas a desafiar a los vigilantes revolucionarios llevándote a su cuarto compartido por una de esas baratelas de la burguesa sociedad de consumo.

" Vamo, charro".

Luego nos fuimos al tour incluido en el paquete. Visita guíada al Palacio de la Revolución. La hermosa guía nos ilustraba con florida retórica sobre los derroches del dictador Batista que allí había vivido.

Una voz con acento del norte mexicano aprovechó una pausa.

-¿Y Fidel dónde vive, compañera?

Y la respuesta a brotepronto, como disparo guerrillero desde la Sierra Maestra:

-En el corazón de todos los cubanos, compañero.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

CONEXIÓN CUBANA







El embargo a Cuba siempre fue un exceso de soberbia imperial que sirvió a Castro para justificar la dictadura a la sombra soviética, y mås allå de la caída del Muro de Berlín y de la propia URSS.

Pero ahora, en la era de Su Majestad, el Mercado, y la globalización, el bloqueo es más que obsoleto como medida punitiva tal y como lo reconoció el propio Obama.

Lo que procedería es todo lo contrario.

Bombardear la Isla geográfica e histórica  con toda clase de "encantadores" productos capitalistas, de la revolución tecnológica.
Invadirla con líneas de internet y celulares.

Seguramente esta apertura comercial es parte de las concesiones que los Castro Bros hicieron en lo oscurito, a cumplirse gradualmente, a mediano plazo.

Con los socios proveedores Venezuela y Rusia en bancarrota, no tenían mucho margen de maniobra.

Lúcida movida de Obama. No cuestiono tu régimen,pero déjame conectarte.

Dos pájaros de un tiro: al tiempo que propicia la apertura cubana al mundo, al reconocer el régimen castrista, legitimarlo, el joven Obama le rinde un velado homenaje a uno de los líderes màs carismáticos del Siglo XX.
El capitán del Gramma en su histórico viaje de Tuxpan a la playa del bautismo de fuego, el guerrillero de la Sierra Maestra, el defensor de Bahía Cochinos, y quizás hasta el tercero en discordia de la Crisis de los Misiles.
Al dictador, la "historia lo juzgará".

martes, 16 de diciembre de 2014

RETORNO TRIUNFAL DEL NIÑO HÉROE DE OSLO



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Ya regresó a México el jovencito Adàn Cortez, luego de irrumpir con una bandera ensangrentada en la entrega del Nobel de La Paz,y de ser rechazada por parte de las autoridades noruegas su pretensión de recibir asilo en calidad de perseguido político.

Fue recibido como un héroe en el aeropuerto de la ciudad de México por un puñado de familiares y amigos que coreaban, jubilosos, la consigna de moda: "Todos somos Ayotzinapa."

O sea: Todos somos víctimas, y no corresponsables de lo que sucede en el país.
Víctimas de un "Estado asesino".

Pero la verdad es que personajitos como Adån- un mexicano con recursos para viajar, del Caribe a Noruega- no parecen ser víctimas mas que de su propia sed de protagonismo, que si en un primer momento lo hizo parecer simpático, ya no lo fue tanto cuando tan cool como un chico modelo de la farándula televisiva- aretillo orejero, boina, sonrisa "exitosa", apapachos bajo los reflectores-, insistió en que temía que al regresar a México lo mataran o desaparecieran, dando por asentado el impacto mediático y político de su hazaña, y los usos y costumbres del gobierno asesino y sus crímenes de Estado.

Aquí Adancito ya había perdido el encanto de la supuesta espontaneidad inicial que logró sacarle una sonrisa a Malala.

Ya sonaba muy falso,sobreactuado, con un guión montado sobre una tragedia nacional.

Sospechoso de haber sido utilizado por los patrocinadores de la campańa del "crimen de Estado" y de una imagen catastrófica de México, cuyo destino manifiesto es ser salvado por ya te la you know.

Ahora que si el niño héroe de Oslo quiere rescatar a su personaje contestatario, que insista en que el "Estado asesino" lo sigue acosando, y pida asilo en Cuba, Venezuela o Nicaragua. A ver cuánto aguanta.

lunes, 15 de diciembre de 2014

AMLO Y PEÑA: NINGUNO DE LOS DOS



Cierto. Muy oportuna observación de Jorge Castañeda en su artículo de hoy en Milenio( Ver link abajo). Peña no se ha querido exponer a una verdadera conferencia de prensa con periodistas nacionales y extranjeros preguntando todo de todo, sin cortapisas, como se acostumbra en democracias como la gringa.

Pero tampoco en el otro aparente extremo del espectro político soplan mejores aires. AMLO no se siente obligado a dar mayores explicaciones sobre sus vínculos políticos con los Abarca y su padrino Lázaro Mazón, mientras intentando lucrar políticamente con la tragedia, lanza una guerra sucia, revanchista, de consignas para transferir toda la carga de la culpa al gobierno federal y a quien lo derrotó en las urnas.

Ni Peña ni AMLO son demócratas. Ambos vienen del viejo tronco común del autoritarismo priista. AMLO, un resabio del "nacionalismo revolucionario" con tintes echeverristas, y Peña un bebesaurio del Grupo Atlacomulco del profe Hank , Montiel y cia., cuya declaración de principios se resume en  una frase emblemática: "Un político pobre es un pobre político"

Si México tiene un futuro luminoso, habría que buscarle por otro lado.




http://www.milenio.com/firmas/jorge_castaneda/Y_aun_peor_si_no_se_hace_nada_18_427937221.html

...Y aún peor si no se hace nada - Grupo Milenio

...Y aún peor si no se hace nada - Grupo Milenio

viernes, 12 de diciembre de 2014

REGRESA, ADÁN



Noruega le dijo NO a la solicitud de asilo político del joven Adán Cortez, que logró los15  warholianos minutos de fama al irrumpir en la ceremonia de recepción del Premio Nobel de La Paz, celebrada esta semana en Oslo, para desplegar una bandera mexicana salpicada de "sangre".

NO, Adancito, tu no eres ningún "perseguido político".
Si acaso de algún brote paranoico.

Eres un chico audaz, que acreditado como fotógrafo logró colarse hasta el centro del ritual. Puro ingenio mexicano.

Te cuenteaste a los nórdicos y burlaste sus reglas. Su pompa y rigidez protocolaria.

Y lograste recordarle al mundo la tragedia mexicana.

Un acto que a despecho de la gravedad de la denuncia,  no deja de tener  cierto humor involuntario.
Revisa en el video la discreta sonrisa de Malala.

Regresa a tu país y anuncia tu llegada para ser recibido por muchos como un héroe.

Serías un icono de todas las marchas justicieras, y seguramente alcanzarías entrevistas en horario estelar en Televisa o Tv Azteca.

Con suerte y hasta el Peje buscaría tomarse la foto contigo bajo las siglas de Morena.

No faltaría quien te propusiera colarte a  Los Pinos con una cámara escondida y una manta con la leyenda de"Peña Asesino".

Y no descartes que el propio atolondrado Gel Boy, a sugerencia de La Gaviota, te propusiera un jugoso contrato como la "viva imagen" de un México en Movimiento, con una Evita a modo para el gossip farandulero.

Regresa, Adán, compañero unamita.

 No creo que al  "narcoestado" mexicano le interese convertirte en un preso político o en secuestrarte o desaparecerte.

Y si no, pregúntale al  molotoviano, incendiario poeta  Sandino....Bucio.

Regresa.

Seguirías corriendo el mismo riesgo que el resto de tus conciudadanos.

Algo más digno que un exilio dorado en uno de los países más civilizados del mundo. Lo que le restaría toda gracia a tu audaz abordaje a Malala.

Y credibilidad a tu indignación y protagonismo.

Regresa Adán. No te pases de lanza.

El crimen de Anayeli

Alejandro Alvarez


El domingo siete de diciembre fue hallado, al pie de una barda, el cuerpo de una joven con un tiro en la cabeza. El hallazgo se hizo en la carretera México-Ajusco en la delegación Tlalpan del Distrito Federal. El cadáver fue trasladado ese mismo día en carácter de desconocida al anfiteatro de esa delegación. Poco después fue identificada por sus padres, era Anayeli Bautista Tecma de veintitrés años de edad, estudiante de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Anayeli había sido reportada como secuestrada dos semanas antes y denunciada por sus familiares ante la Procuraduría capitalina. Sus captores exigían dos millones de pesos por su libertad, dinero que sus padres, familiares y amigos no pudieron reunir. La nota no apareció en ningún titular de los diarios, si acaso apenas escondida en alguno de ellos, como una caso más de la violencia prevaleciente en esa zona capitalina. Semanas antes un grupo de ocho deportistas entre los que se encontraban los conocidos triatletas olímpicos Fabiola Corona y Carlos Probert habían sido también secuestrados en esa misma delegación. De inmediato un grupo experto de la Policía Federal entró en contacto con los captores y negociaron el rescate. En pocas horas los deportistas estaban en sus casas. Qué bueno por los deportistas.
Pero Anayeli era un personaje singular, sólo era una estudiante destacada. Obtuvo de los más altos índices de calidad en su examen de ingreso a la facultad. Obtuvo reconocimientos como alumna de excelencia y apareció repetidamente en las listas de los estudiantes de alto promedio. Sólo era eso.
Por Anayeli no salió nadie a la calle a manifestarse, ni pintaron paredes, ni lanzaron cohetones contra la policía. Mucho menos se hicieron huelgas, ni se acusó “al Estado” de su muerte, ni a ningún funcionario de gobierno se le señaló como responsable del hecho. Tampoco habrá declaraciones de gente importante nacional o extranjera exigiendo el esclarecimiento de su crimen, ni castigo para los asesinos. Por Anayeli no se  harán ruedas de prensa del procurador o del secretario de gobernación para dar pormenores de los avances de las pesquisas. Anayeli no pertenecía a grupos de presión, ni era líder de estudiantes, ni se amparaba en nadie para hacer lo que creía necesario hacer. Anayeli era sólo una estudiante destacada cuyos familiares y amigos no pudieron reunir dos millones de pesos para devolverla a su hogar.

jueves, 4 de diciembre de 2014

CRISIS SIN PRECEDENTES CERCANOS


Alejandro Álvarez
Gente de diversas orientaciones e ideologías coincide en calificar el momento actual de nuestro país como de una severa crisis. Hago memoria –es un decir– para encontrar una época similar al menos en el último medio siglo. Francamente no la encuentro. Desde finales de la Revolución hasta los cuarenta se vivió un crecimiento estabilizador. Las crisis de finales de los cincuenta se restringió a la oposición sindical, más específicamente a la de los ferrocarrileros y maestros en contra de lo que se conocía como charrismo sindical oficialista. El saldo fue de unas docenas de líderes encarcelados; quepa de pasada un recuerdo a Valentín Campa, Demetrio Vallejo y Othón Salazar. A finales de la década siguiente la inestabilidad social tuvo como pilar al movimiento estudiantil que cuestionaba sin mucha claridad el autoritarismo gubernamental. Fui esencialmente un grito libertario juvenil en coincidencia con una ola mundial similar. El saldo fue otras decenas de encarcelados.  Pocos recuerdan entre ellos a Heberto Castillo, Pablo Gómez, Raúl Álvarez Garín, Luis González de Alba, Gilberto Guevara Niebla, y muchos más. En los setenta irrumpieron grupos guerrilleros que fueron liquidados con relativa rapidez por las fuerzas de seguridad legales e ilegales del gobierno federal, al mismo tiempo que se diseñaba la primera reforma política que traería consigo la legalización del Partido Comunista Mexicano. En los ochenta la crisis fue esencialmente económica con inflación, devaluaciones y un crecimiento brutal de la deuda externa. Más cercana a nuestros recuerdos está la crisis devaluatoria de los noventas en la transición Salinas-Zedillo y la crisis política del agotamiento del priísmo a fines de los noventa para dar lugar a dos sexenios de gobierno panista. Al presidente Calderón se le conocería casi únicamente por la “guerra contra el narco” de la cual apenas ahora se calibra la gravedad de problema que ya entonces se percibía desde la presidencia.
La situación actual  es diferente a todo ese pasado. La incompetencia y corruptelas de todos los partidos políticos se exhibe en toda su magnitud. No bien los líderes políticos festinaban sus logros parlamentarios iniciados con el Pacto por México cuando les estalló en la cara el suceso de Iguala con todas las consecuencias que conocemos pero de las cuales no se ve todavía fin. Corrupción, ilegalidad, narcotráfico, impunidad, son hilos que cruzan de un partido a otro sin distingos de colores tejiendo una red de complicidades donde todos están atrapados. La partidocracia sigue pasmada y grotescamente se deslinda aventando la papa caliente a quien se ponga a modo. El PRD que gobierna Guerrero e Iguala ahora exige que el gobierno federal esclarezca los hechos del infame homicidio colectivo, como si no tuvieran ellos mismos, los perredistas, responsabilidad alguna en ello. Igual que en Michoacán, donde la mancuerna corruptora fue PRI-PRD. Mientras los puritanos panistas contratan prostitutas con dinero público para bailar rítmicamente una quebradita a nivel nacional y en horario triple A antes de compartir la intimidad con las sexoservidoras que amenizan sus reuniones de trabajo parlamentario. Todo ello después de salir de misa.
Sumemos ahora a este cuadro los más bajos precios de la mezcla mexicana del petróleo –cuatro de diez pesos del presupuesto nacional proceden de las ganancias petroleras–, una marcada devaluación del peso ante el dólar y el último ajuste a la baja del crecimiento del PIB ahora fijado en un magro 2.1 por ciento. Recordemos que el año pasado se creció apenas 1.1 por ciento. En este apretado recuento obviamos referir el evidente fracaso de la flamante reforma educativa, al menos en los estados  que urgentemente la requerían como Guerrero, Oaxaca y Michoacán. Así como el fracaso de otra flamante reforma, la fiscal apuntalada por cierto otra vez por el dúo PRD-PRI.
Lo peor de todo es que no hay a la vista partido ni dirigentes que den muestra de tener la capacidad ni la ética para sacar al país de hoyo. Malos augurios para el futuro inmediato nacional. No hay lugar para el optimismo, desgraciadamente.Alejandro Álvarez

Gente de diversas orientaciones e ideologías coincide en calificar el momento actual de nuestro país como de una severa crisis. Hago memoria –es un decir– para encontrar una época similar al menos en el último medio siglo. Francamente no la encuentro. Desde finales de la Revolución hasta los cuarenta se vivió un crecimiento estabilizador. Las crisis de finales de los cincuenta se restringió a la oposición sindical, más específicamente a la de los ferrocarrileros y maestros en contra de lo que se conocía como charrismo sindical oficialista. El saldo fue de unas docenas de líderes encarcelados; quepa de pasada un recuerdo a Valentín Campa, Demetrio Vallejo y Othón Salazar. A finales de la década siguiente la inestabilidad social tuvo como pilar al movimiento estudiantil que cuestionaba sin mucha claridad el autoritarismo gubernamental. Fui esencialmente un grito libertario juvenil en coincidencia con una ola mundial similar. El saldo fue otras decenas de encarcelados.  Pocos recuerdan entre ellos a Heberto Castillo, Pablo Gómez, Raúl Álvarez Garín, Luis González de Alba, Gilberto Guevara Niebla, y muchos más. En los setenta irrumpieron grupos guerrilleros que fueron liquidados con relativa rapidez por las fuerzas de seguridad legales e ilegales del gobierno federal, al mismo tiempo que se diseñaba la primera reforma política que traería consigo la legalización del Partido Comunista Mexicano. En los ochenta la crisis fue esencialmente económica con inflación, devaluaciones y un crecimiento brutal de la deuda externa. Más cercana a nuestros recuerdos está la crisis devaluatoria de los noventas en la transición Salinas-Zedillo y la crisis política del agotamiento del priísmo a fines de los noventa para dar lugar a dos sexenios de gobierno panista. Al presidente Calderón se le conocería casi únicamente por la “guerra contra el narco” de la cual apenas ahora se calibra la gravedad de problema que ya entonces se percibía desde la presidencia.
La situación actual  es diferente a todo ese pasado. La incompetencia y corruptelas de todos los partidos políticos se exhibe en toda su magnitud. No bien los líderes políticos festinaban sus logros parlamentarios iniciados con el Pacto por México cuando les estalló en la cara el suceso de Iguala con todas las consecuencias que conocemos pero de las cuales no se ve todavía fin. Corrupción, ilegalidad, narcotráfico, impunidad, son hilos que cruzan de un partido a otro sin distingos de colores tejiendo una red de complicidades donde todos están atrapados. La partidocracia sigue pasmada y grotescamente se deslinda aventando la papa caliente a quien se ponga a modo. El PRD que gobierna Guerrero e Iguala ahora exige que el gobierno federal esclarezca los hechos del infame homicidio colectivo, como si no tuvieran ellos mismos, los perredistas, responsabilidad alguna en ello. Igual que en Michoacán, donde la mancuerna corruptora fue PRI-PRD. Mientras los puritanos panistas contratan prostitutas con dinero público para bailar rítmicamente una quebradita a nivel nacional y en horario triple A antes de compartir la intimidad con las sexoservidoras que amenizan sus reuniones de trabajo parlamentario. Todo ello después de salir de misa.
Sumemos ahora a este cuadro los más bajos precios de la mezcla mexicana del petróleo –cuatro de diez pesos del presupuesto nacional proceden de las ganancias petroleras–, una marcada devaluación del peso ante el dólar y el último ajuste a la baja del crecimiento del PIB ahora fijado en un magro 2.1 por ciento. Recordemos que el año pasado se creció apenas 1.1 por ciento. En este apretado recuento obviamos referir el evidente fracaso de la flamante reforma educativa, al menos en los estados  que urgentemente la requerían como Guerrero, Oaxaca y Michoacán. Así como el fracaso de otra flamante reforma, la fiscal apuntalada por cierto otra vez por el dúo PRD-PRI.
Lo peor de todo es que no hay a la vista partido ni dirigentes que den muestra de tener la capacidad ni la ética para sacar al país de hoyo. Malos augurios para el futuro inmediato nacional. No hay lugar para el optimismo, desgraciadamente.