domingo, 15 de febrero de 2015

CARNAVAL Y LETRINA


Que cada quien vaya a la fiesta que mejor le acomode. Que se haga la fiesta popular, como en la catalana Noche de San Juan, donde el "noble y el villano, el prohombre y el gusano, bailan y se dan la mano sin importarles la facha".

La calle es de todos.

Más aún vías tan democráticas como el malecón, por donde "todo pasa y todo queda", para seguir de farra con Serrat.

Que se haga la fiesta callejera y que cada cual la disfrute a su manera.

¡Viva la diferencia!

Pero que no vengan a convertir en letrina a cielo abierto tu banqueta.

Cuestión de salud pública, de elemental urbanidad.

Es todo.

No hay comentarios:

Cuando los patios eran inseguros, la relación con mi vecina pasó a lo digital

  Miguel Ángel Chávez Díaz de León / 2 de marzo de 2026 —¿De qué me quiere hablar? ¿En qué puedo servirle? —Mi patio y su azotea no son segu...