Loading...

miércoles, 17 de julio de 2013

CONTINÚA LA CONTAMINACIÓN DE AGUA POTABLE EN LA PAZ


Alejandro Alvarez

Diez días después de denunciado públicamente el hecho de que la red de agua potable en un sector del centro de la ciudad de La Paz se encontraba contaminada por aguas residuales el problema continúa. La promesa de dar a conocer el análisis químico de las muestras de agua tomadas y la delimitación precisa del área afectada quedó en una tomadura de pelo. Será para no alarmar a los habitantes sobre la gravedad del asunto pero existe un derecho a la información que no se está cumpliendo.
El director  del organismo operador del sistema en el municipio (OOMSAPAS) sigue haciendo declaraciones que francamente no tienen desperdicio. En su última aparición ante los medios pidió a las familias que viven cerca de esa zona, “que tengan cuidado con el agua que beben y que suspendan su uso o consumo, si detectan mal olor o turbiedad”. Genial, qué harían los ciudadanos sin un funcionario con tal capacitación. No veo a un conciudadano tomándose un vaso de agua hedionda y de color sospechoso. Además dentro de las medidas de emergencia señaló que se procedió a “incrementar la dosificación de cloro en la red de distribución”.  Si, como ha afirmado  el funcionario, el problema se concentra en un sector del centro de la ciudad resulta incomprensible que se incremente la dosificación de cloro en toda la red de la ciudad. A menos que esté mintiendo y el problema se haya detectado en una zona mucho más amplia. Además, el mecanismo mediante el cual ocurre la contaminación hace inútil dicha sobredosis de cloración. Tanto la red de drenaje como la de agua potable tienen fugas enormes, al grado de que cuando no hay agua en la red de agua potable (dos o tres días a la semana) el agua residual que satura el subsuelo penetra en la tubería del agua potable y la llena. Así cuando se abren nuevamente las válvulas, el agua potable recién ingresada empuja al agua residual almacenada en la red de agua  potable y se mezcla con ella. El cloro tiene la función de eliminar los microorganismos –principalmente bacterias– pero no hace desaparecer otros compuestos orgánicos y materia sólida que acompañan a las bacterias en las aguas residuales. Razón por la cual las aguas negras tratadas no se usan para fines domésticos. Abría que añadir que un exceso de cloro en las aguas podría conducir a problemas de salud en la población.
Para rematar el funcionario pidió a los paceños “que reporten si de sus llaves sale agua con mal olor o turbia”. Cosa que desde luego ya han hecho cientos de familias, pero que no puede sustituir a un programa del organismo operador mediante el cual se realice un monitoreo sistemático de la calidad del agua en toda la ciudad. Esa es la forma técnica y funcional más segura para dimensionar la magnitud y gravedad de la situación. Pero, nuevamente, al ingeniero Ruiz Padilla director del OOMSAPAS parece que lo que más le importa es irse de vacaciones. O simplemente se quedó pasmado.


No hay comentarios: