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domingo, 27 de mayo de 2012

MI VIDA CON EL PEJE: LA PRUEBA DESDEÑADA

La primera vez que tuve contacto personal con Andrés Manuel López Obrador,fue cuando recién iniciaba su mandato como dirigente nacional del PRD, en relevo de Porfirio Muñoz Ledo. El escenario era una conferencia de prensa en la maleconera Terraza del Perla.

-¿Qué se siente ser sucesor de un peso completo de la política mexicana, de un intelectual, hombre ilustrado como Porfirio?

AMLO se me quedó viendo retadoramente,visiblemente molesto por la pregunta.

-Ahí la llevamos-alcanzó a decir,y dio por concluida la conferencia.

Lo esperé para saludarlo ya de salida, y me dejó con la mano extendida. Había una chispa de odio en su mirada que lo emparentaba con Leonel Cota y familia: puro rencor vivo, diría Rulfo.

(Qué diferencia con Muñoz Ledo, a quien meses atrás había cuestionado- en otra conferencia de prensa,en La Paz-sobre su papel como presidente del PRI en el fraude electoral que despojó de la gubernatura de Nayarit(1975),  al canididato del Partido Popular Socialista(PPS, ya desaparecido) Alejandro Gazcón Mercado,y sobre su respuesta al informe presidencial en que Gustavo Díaz Ordaz había asumido la responsabilidad histórica por el genocidio de Tletelolco 68.
 Nunca había visto tan titubeante a la lumbrera y líder  perredista. Antes de responder PML le preguntó a Ricardo Gerardo,dirigente estatal perredista, que estaba su lado, quién era el que había planteado la pregunta. "Es gente del partido", informó Ricardo.
 Sobre lo del PRI, el buen Porfirio !!negó que hubiera sido presidente formal de ese partido!!...Y en cuanto a lo de su respuesta al informe de GDO, ya no recuerdo lo que dijo en su larga perorata.


Lo que sí recuerdo es que al concluir la conferencia de prensa,me abordó, me llevó a un rincón despejado de Salón Madre Perla, y me dijo en tono confidencial y pícaro:" Oiga, mi "ideólogo", no me chingue con esas preguntas...")

El otro contacto con AMLO se dio luego del desangelado mitin de cierre de campaña presidencial del Peje en el malecón de La Paz.  Mientras el candidato perredista, puntero en las encuestas, condenaba los "cacicazgos regionales" y el "nepotismo" rodeado de la familia Cota Montaño y Agúndez-había gente riéndose ante tamaño descaro-, yo me la había pasado repartiendo copias de un documento que acababa de publicar en el número CERO(DE AQUÍ NO PASÓ) de la revista LOKOS: el acta de residencia a nombre de Narciso Agúndez Montaño expedida por el alcalde perredista del municipio de Comondú, Javier Obregón, flamante senador, también presente en el presidium de la "honestidad valiente".

Era el documento que le había facilitado a Narciso y un centenar de empresarios arribistas de Los Cabos, familiares y socios, su conversión en "ejidatarios" del Ejido La Purísima, expedido en agosto de 1999, a cuatro meses de la toma de posesión de Agúndez como alcalde de Los Cabos, y de Leonel Cota como gobernador del Estado, y máxima autoridad agraria en la entidad.

Los nuevos ejidatarios no eran precisamente de estirpe  zapatista. Lo que los atraía de La Purísima eran sus 150 kilómetros de litoral en el Golfo de California-incluyendo la magnificencia de Bahía Concepción-y otros 35 en el Pacífico.

Con esta maniobra, Agúndez,avalado por su primo gobernador, Leonel Cota, había iniciado una escalada de invasiones, despojos desde el poder y bajo amenaza, para lo cual armó un "equipo"cuyo modus operandi era como el de las mafias, el"crimen organizado", como lo declaró en la TV nacional(Primero Noticias, con Loret de Mola, Televisa), un empresario español que no cedió a las presiones del cartel perrepetista.
El denominado Grupo Los Cabos, utilizaba todo el andamiaje institucional, los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, ayuntamientos, además de las notarias concedidas por Cota y Agúndez, para lograr sus negocios sucios.
Como carne de cañón para las invasiones contaban con grupos de migrantes del sur del país e incluso Centroamérica,a quienes se les dotaba de credencial de elector y del PRD-PT. Negocio redondo en lo electoral(clientela cautiva) y lo económico(reventa multimillonaria de lotes).

Este modus operandi lo trajo desde BC(nuestro Estado Norte), un personaje llamado Alejandro Moreno Berry, diputado petista, una vez que Narciso Agúndez alcanzara , por fin, como candidato del PT, la presidencia municipal de Los Cabos, una vez pasado por el PRI y el PAN.
Moreno Berry-designado director del sistema operativo del agua potable de LC, de donde salió acusado por los hoteleros de extorsión- se hizo acompañar por uno de sus operadores de confianza en la frontera, el salvadoreño Luis Armando Díaz, un tipo con antecedentes penales,acusado de "daños en propiedad ajena"(léase invasiones).
Díaz sucedió a su socio Narciso en la alcaldía cabeña, y el ahora nuevo residente del Cereso de La Paz-en el colmo de los colmos- lo designó también como su delfín para relevarlo en la gubernatura. Lo que, como sabemos, ya no pudo lograr.
Parte de estas trapacerías fueron registradas en  reportajes de la revisa Proceso y Televisa, entre otros medios.

En aquella ocasión del cierre de campaña 2006 en La Paz, volví´a esperar Andrés Manuel para abordarlo y entregarle el documento que había repartido entre la poca gente que asistió al encuentro.

Esquivé la mirada puñalera y la mueca rencorosa de Leonel,  libré un bloqueo del diputado Obregón(el mismo que como presidente municipal había expedido las actas de residencia apócrifas), y de otros guaruras, y  ya con un pie en el estribo de la Suburban atajé al Peje:

-Mira-le dije, entregándole el documento - este es un caso de tráfico de influencias parecido al de Hildebrando.
  
De nuevo la mirada dura, de poco amigos, la chispa odiosa...El Peje tomó la copia de la prueba fehaciente, saltó dentro del vehículo  y  arrojó la hoja sobre el tablero con presidencial desdén.

Había perdido un insignificante voto en esta orilla del Mundo.

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