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jueves, 9 de diciembre de 2010

SERGIO SARMIENTO: PODER PERSONAL...EN BCS

“Se dice que el poder corrompe, pero la verdad más bien es que el poder
atrae a los corrompibles.” David Brin


Detrás del disfraz de una Ley de Desarrollo Sustentable y Protección al
Ambiente, el Congreso de Baja California Sur prepara, a instancias del
gobernador Narciso Agúndez, un proyecto que dejaría casi toda la economía
del estado en manos del Gobernador. Los poderes que Agúndez se está
otorgando a sí mismo y a sus sucesores serían un sueño cumplido hasta para
un Hugo Chávez. Se espera que la nueva ley sea aprobada hoy por un
Congreso obediente a las órdenes del Gobernador.

Muchos grupos de la sociedad sudcaliforniana se oponen a esta nueva ley,
la cual le permite al Gobernador fijar de manera discrecional –a través de
una facultad para formular, conducir, establecer, expedir, evaluar y
diseñar la política ambiental– el posible desarrollo del estado.

La nueva ley le otorga al Ejecutivo la capacidad de decidir qué proyectos
económicos pueden realizarse y cuáles no en Baja California Sur. Tendrá
para ello el apoyo de una Secretaría de Planeación Urbana, Infraestructura
y Ecología que no será, sin embargo, más que un brazo de ejecución del
Gobernador. Un Consejo Consultivo ayudará al Gobernador a tomar sus
decisiones, pero para evitar problemas o cuestionamientos los miembros
serán designados por el propio Gobernador.

La nueva ley le da a la Secretaría de Planeación la facultad de proteger
“áreas, zonas, sitios o elementos de valor escénico y de paisaje”. No hay
criterios claros para determinar qué acciones o actividades se prohibirán
para proteger estos elementos escénicos o paisajes. Al final la ley le da
facultades virtualmente discrecionales al Gobierno para tomar estas
decisiones. La definición del uso de suelo de una localidad, por lo
pronto, quedará a cargo del Gobierno del Estado.

La legislación federal ya establece una lista de actividades riesgosas que
son objeto de una reglamentación especial. La nueva ley le permitirá al
Gobierno del Estado definir como riesgosas otras actividades y crear sus
propios patrones de registro.

Cualquier obra que se realice en el estado de Baja California Sur deberá
ser precedida por una manifestación de impacto ambiental. Las pruebas y
estudios correrán a cargo del solicitante. Esto constituye una ampliación
enorme de la burocracia para la actividad económica del estado.

En el peor de los casos, esta nueva ley impedirá el desarrollo en el
estado de Baja California Sur. Esto se traducirá en mayor desempleo y
pobreza en un estado que sufre ya una gran marginación.

En el mejor de los casos, los poderes discrecionales del Gobierno se
traducirán en una mayor corrupción. Es posible que sí se lleven a cabo
nuevas inversiones, pero éstas serán más caras, porque habrá que añadir el
costo de la nueva burocracia y de las “gratificaciones” que habrá que dar
a los funcionarios públicos para que autoricen cualquier obra.

Afortunadamente Narciso Agúndez no puede eternizarse en el Gobierno del
Estado como lo ha hecho Hugo Chávez en Venezuela. Pero su visión del rumbo
que debe tomar el desarrollo del país no es muy distinta de la de Chávez o
la de Kim Jong-il, el dictador de Corea del Norte. Como ellos, Agúndez
piensa que él mismo, o quien quiera que sea gobernador, sabe más que el
mercado o que los ciudadanos para definir el rumbo del desarrollo del
estado.

Este sistema de planificación ya no sólo central sino personal no se busca
fundamentar en los preceptos de Marx o Lenin, sino en los principios de un
ecologismo dogmático. Al final, sin embargo, los resultados serán los
mismos.

ALBERTO BETANCOURT
La muerte del ortopedista Alberto Betancourt, un médico muy respetado en
Ciudad Juárez, ha despertado nuevamente la desesperación de los juarenses.
Todos los testimonios señalan que era un hombre de primera. Otro médico se
encuentra secuestrado. Ya nadie se atreve a ofrecer esa explicación fácil
–y falsa–que decía que toda víctima estaba necesariamente coludida con la
delincuencia organizada.


Alejandro Alvarez Arellano
Profesor Investigador
Universidad Autónoma de Baja California Sur
tel (612) 123 88 00 ext. 4284

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