Loading...

miércoles, 13 de julio de 2011

No sólo tenemos un Estado incompetente e inútil sino partidos desprestigiados y oportunistas


                                                                                Por José Luis Vázquez Ceja


La elaboración del siguiente  artículo tiene como punto de arranque las declaraciones de la alcaldesa La Paz, Estela Ponce Beltrán (El Sudcaliforniano ( 6-711) y las del delegado del CEN del PRI,  Ricardo Barroso Agramont ( Tribuna de Los Cabos, 11-7-11). La alcaldesa declaró que “el resultado de las elecciones el pasado domingo (3.7-11) en cuatro estados…donde el PRI…lleva la delantera…es producto de un reconocimiento de la sociedad hacia los buenos gobiernos”. Mientras el delegado del CEN del PRI, nos dice...”que en el gran frente social y político…de apoyo al tricolor...no habrá cabida para arribistas ni bandidos…Y, aseveró…estamos a punto de consolidar a menos de un año la Presidencia de la República, habrá oportunidad de tener un mejor gobierno, con experiencia, capacidad, con sensibilidad política, que sabe gobernar, como ha sido el tricolor  a pesar que han querido borrar esa historia”.

Grupos de poder vs democracia verdadera

No son los resultados de los buenos gobiernos los que determinan los triunfos electorales sino los grupos de poder económico y político.  Esta cuestión no es de ahora sino desde que se instituyó la democracia. Veamos como llega ésta a nosotros. Luego de la Revolución inglesa (1688), que instituyó el parlamento defensor de los intereses de la burguesía, en los finales del XVIII fueron liquidados los tronos y sus cetros de poder al florecer los movimientos revolucionarios que dieron independencia al actual Estados Unidos (1776) y dinamitaron el absolutismo monárquico en la Bastilla de París (1789). El golpe fue trascendental, porque el derecho divino de los reyes como origen de la soberanía resultó trasladado al pueblo,  y en ese instante cristalizó la democracia que hasta ahora vivimos, fundada en el cambio del súbdito en ciudadano, a fin de que el voto, derecho político que le es inherente, hiciera posible la elección de los titulares del aparato gubernamental y la marcha de las funciones del Estado, nacidos a su vez de la soberanía popular  por la vía de los  congresos constituyentes. De esta manera, replicando con más o menos exactitud y algunas mejoras o empeoramientos, las constituciones y los grupos económicos y políticos, manipulando a su gusto el sufragio ciudadano, han convertido la democracia en una institución al servicio de los grupos económicos y políticos  y no de los ciudadanos.

¿Cómo ha sido posible hacer de la democracia una institución política ajena al pueblo y subordinada a los grupos de poder económico y político?

La respuesta es clara y archisabida: la corrupción del voto. ¿Cómo?  Comprando a quienes tienen hambre (despensas, láminas de cartón, uniformes y mochilas, becas,  dinero en efectivo o a través del sistema bancario, etc. etc.,)   y a los ambiciosos de poder y privilegios ( puestos, dinero, contratos, “bonos” de productividad electoral  y demás prebendas del poder) ; induciéndolo y determinándolo a través de propagandas mercadotécnicas que operan en el subconsciente  e inclinan el sufragio hacia objetivos o personajes preestablecidos (Televisa, periódicos, revistas y demás medios de comunicación); trasladando el derecho político del ciudadano a un grupo minoritario de electores, cuya opción gesta al funcionario público y, bloqueando o distorsionando la intervención directa del ciudadano dentro del gobierno representativo (IET, diputados y senadores, etc. etc. ). Cualquiera o todas estas enfermedades perversas del voto libre exhibe la enajenación ciudadana y los beneficios que genera a los grupos económicos y políticos, tanto regionales como nacionales y trasnacionales (Los Tolucos, Los Atlacomulco, Salinas y Cía, , La Gordillo (SNTE-Panal), entre otros)
¿No es la trampa electorera la que envenena la democracia en México?
Y, ¿No es esta trampa la que hoy se mira en el escenario escandaloso en el Estado de México y las que se avecinas para el 2012? Veamos algunos hechos  o indicadores ampliamente difundidos por la prensa sobre los excesos del señor Enrique Peña Nieto o también llamado Expresión Política Nacional. Lo primero que llamó mi atención de este Señor Gobernador fue cuando se empecinó, pese a los dictámenes en contra del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, a ganar dinero autorizando un espectáculo de luz y sonido en la ciudad Prehispánica de Teotihuacán, proyecto que afortunadamente se canceló al comprobarse el daño que las instalaciones metálicas provoca en las estructuras de ese Bien Cultural de Patrimonio Mundial. Después, igual que el grandulón Vicente Fox y la Marthita, Peña Nieto y Angélica Rivera, con el consentimiento del sacerdote Alberto Pacheco Escobar y con el aval de los obispos del Estado de México se casaran por la iglesia, previa visita de ambos al Vaticano, romance y enlace que fue ampliamente difundido por la las revistas Hola, Caras de Televisa y por todos los medios al servicio del consorcio televisivo. Pero en lo social, el garrotazo fue duro y en la cabeza de los viejos. La iniciativa de Ley dee Peña Nieto, sin discusión fue aprobada, con la cual el descuento del 50% a los adultos mayores propietarios de bienes cuyo valor excedía  el millón  y medio de pesos, quedó infamemente eliminado.  Política social contraria al beneficio vigente en tantos estados de la República, incluido el Distrito Federal.
En la tendencia de ejecuciones a nivel nacional ocupa el honroso sexto lugar en estos primeros seis meses de 2011. Los asesinatos de mujeres aumentó a tal grado que Toluca  superó a Ciudad Juárez. Las autoridades del Estado de México dicen que la culpa es de las propias mujeres por andar metidas en malos pasos, usar minifaldas o salir a altas horas de la noche( Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio). Bueno, seguramente, también hay múltiples pretextos de las autoridades mexiquenses en cuanto a los casos de asesinatos no aclarados como los de la propia ex esposa de Peña Nieto o  la niña Paulette.
Ante los desastres naturales, previos a los triunfalistas  resultados electorales, en las ciudades de Nezahualcoyotl, Ecatepec y Chalco, con saldo de más 60 mil damnificados, la negligencia y la irresponsabilidad han sido el signo distintivo de Peña Nieto. La escusa, las acusaciones mutuas entre las autoridades del Estado de México, el Distrito Federal y la Comisión Nacional del Agua. Pero donde si obra de manera expedita es en los contratos multimillonarios (120 mil millones) con desarrollares inmobiliarios como los Hank Rhon, Grupo Carso (Slim) y Tribalsa de José Andrés de Oteyza para obras de infraestructura vial y miles de viviendas. Otro de los excesos de este señor gobernador,  en pos de la candidatura presidencial, son los gastos en publicidad, según datos de Jenaro Villamil (Proceso 1170), ascienden a 3 mil 500 millones de pesos. Sólo en vísperas de su quinto informe, gastó 92 millones de pesos en canales de Televisa para difundir un promocional de 43 segundos.
“Saber gobernar, como ha sido el tricolor a pesar que han querido borrar esa historia”
Sobran los ejemplos  para no barrar esa historia del PRI en la Presidencia de la República. Veamos algunos por sexenios a partir de Días Ordaz, a  éste señor la historia lo recuerda no sólo como un autoritario  sino como el responsable de la muerte y desaparición de cientos de estudiantes muertos y desaparecidos durante el movimiento estudiantil del 68; a Luis Echeverría no sólo como el autor y ejecutor de una “guerra sucia” contra la población civil y estudiantil sino un populista confuso y lleno de contradicciones; López Portillo no sólo no supo “administrar la abundancia petrolera” sino que llevó al país a una crisis económica y una deuda externa mayúsculas; la reconversión industrial de Miguel de la Madrid no sólo fue el inicio de la desindustrialización como resultado de la apertura comercial extrema sino que su política de “renovación moral” fue sólo una quimera. La “solidaridad” y el liberalismo social” de Carlos Salinas, en la práctica, fueron procesos de concentración de la riqueza y con el TLC, hicieron a México más vulnerables que antes a los flujos del capital especulativo internacional y propiciaron un corrupción en gran escala; con Ernesto Zedillo, antes de entregar la Presidencia al panismo, con su lema “bienestar para la familia” sólo vino a profundizar las políticas neoliberales, cuyo resultado fue la mayor caída del Producto Interno Bruto desde 1932, y consecuentemente, una dependencia aún mayor de los Estados Unidos  y una notable confusión del futuro.
Pero veamos casos concretos de esas políticas priistas en poder. En educación, después de la alianza Gordillo- Salinas, la educación está politizada y burocratizada y ha hecho de la SEP, una entidad dependiente del SNTE. La educación no depende del Estado sino de la cúpula sindical  que se ha convertido en una eficiente maquinaria electoral. Otra perla salinista, después del TLC,  la improductividad del campo y la creciente dependencia alimentaria está llevando al país a devorar todas las remesas de divisas y de los excedentes petroleros.  Para rematar, después de la expropiación petrolera por el Presidente Cárdenas,  en 1995, Ernesto Zedillo para salvarse de la crisis económica firma cuatro convenios económicos con el FMI, ninguno de los cuales fue aprobado por el Senado de la República,  el cuarto dice así  “El Acuerdo sobre los Ingresos Petroleros, que establece un mecanismo para garantizar el aval que nos dio el Departamento del Tesoro. En ese acuerdo, Pemex acepta que los ingresos de las exportaciones de petróleo crudo, gas natural o derivados de petróleo, serán  depositados en una cuenta bancaria de la Reserva Federal en Nueva York, desde donde se podrá enviar a México esos ingresos por ventas, previa autorización del Departamento del Tesoro, sujeta a que México cumpla con los compromisos de pago de las deudas que le han autorizado”.
“He visto el monumento de “Solidaridad”, en Los Cabos, olvidado, opaco, sucio..”
Aún cuando no es una obra de arte dicho monumento, sólo resta recordarle al delegado del CEN del PRI en Baja California Sur, que en la época salinista, el neoliberalismo buscó resolver el viejo problema de México, la pobreza,  por medio del Programa de Solidaridad, pero hoy todo permite concluir que al final, los índices de pobreza  no disminuyeron sino todo lo contrario. El problema social, por tanto, continúa sin solución, y el proyecto neoliberal del priismo singue mocho, pues no sabe  como enfrentar eso que es justamente el problema histórico central de México: el social.
Conclusión
Pese al optimismo del priismo, en México, el círculo de lo político pareciera haberse cerrado: lo antiguo no funcionan pero persiste  porque lo nuevo ni siquiera ha tenido  oportunidad  de cuajar. El grueso de la sociedad está insatisfecha  con el arreglo en que mal operan las instituciones  públicas, pero esa insatisfacción carece de salida práctica porque el juego del poder esta dominado por un sistema de partidos que no está en  capacidad de desempeñar  su papel como representantes  de los intereses mayoritarios. Como conjunto nacional México no avanza, sólo gira sobre el mismo punto, está estancado.   
   

No hay comentarios: